Me hace mucha gracia cómo muchos de vosotros hablais en nombre del "pueblo valenciano". Este "pueblo valenciano" del que hablais sois vosotros y vuestros amiguetes. Bueno, para ser exactos la gente de Valencia ciudad y alrededores, que es el único sitio donde el blaverismo tiene adeptos.

En fin, ya sé que en general (supongo que habrá alguna excepción) no sois muy amigos de la lectura, y por eso decís tantas tonterías juntas. Pero os pongo lo que piensa de vosotros un eminente profesor alemán (el profesor Hans-Ingo Radatz, de la Universidad Christian-Albrecht de Kiel):

Para que no me acuseis de hacer "copy & paste", os pongo el enlace de su artículo, de esa web irracionalmente odiada por vosotros. Os pongo simplemente sus conclusiones finales:

Los secesionistas invocan pues en su argumentación (en caso de que se dé una tal argumentación) afirmaciones de hechos, las cuales en conjunto, en la medida que están abiertas al examen científico, han sido rechazadas por los investigadores especializados; en definitiva, ellos defienden no un reforzamiento, sino un debilitamiento y castellanización de la lengua autóctona de Valencia; una motivación esencial de este movimiento nace de una aparentemente irracional catalanofobia, que se disfraza como valencianofilia. El fenómeno entero tiene escasas posibilidades de prosperar y de tener éxito, desde un punto de partida estrictamente filológico, y podría por lo tanto representar un interesante objeto de investigación no sólo para la Sociolingüística, sino también para la Sociología y la Politología. Las contribuciones de extranjeros podrían ciertamente, debido a su gran distancia de la discusión diaria, de manera segura aportar nuevas e importantes opiniones, y serían por lo tanto sumamente bienvenidas. Hasta entonces, se hace un llamamiento a todos los filólogos para poner término a una nueva instrumentalización de la ciencia al servicio de propósitos puramente ideológicos, luchando contra las pretensiones científicas de las manifiestamente inconsistentes hipótesis de los secesionistas.


Grandiosa reflexión.