El problema teológico fue ya fue planteado y
solventado por
teólogos católicos desde los primeros siglos. Aquí nadie ha descubierto la pólvora. Y lo de la Virgen como "galilea" y no judía (o de la estirpe de David) es algo ajeno al catolicismo desde siempre.
Dejo aquí un resumen teológico católico sobre el tema.
Si no bastara con esto, tengo materia teológica para continuar el tema en otro hilo (volúmenes de los teólogos españoles del Siglo de Oro: los jesuitas Francisco Suárez y el P. Maldonado que tienen amplisimas digresiones sobre el asunto). En general, la tesis católica consiste precisamente en que como dice Romanos 1, 3;
Jesús "provino de la descendencia de David según la carne". Por tanto, como de San José no pudo provenir por la carne
solo pudo provenir de María. Luego María provenía de David.
Pero como digo, si el tema no queda claro. Enviaré un hilo específico para plasmarlo.
Este texto de teología
católica se encuentra en internet:
MARÍA DESCENDIENTE DE DAVID
...En diversos autores del siglo II una inquietud provocada por la lectura del texto evangélico: las generaciones de Mateo y de Lucas sostienen que José es “hijo de David” (cfr. Mateo 1,20); ahora bien, Jesús recibe también este título unas veinte veces, comenzando por Mt 1;1); sin embargo... ¡no desciende de José! ¿Cómo entender esta anomalía?
Para intentar superarla, esos autores van a dar a entender que María también desciende de David-cosa que ningún texto neotestamentario sugiere...
Así, Ignacio de Antioquía declara:
Nuestro Dios Jesucristo, fue llevado en el seno de María, según la economía divina, [nacido] de la estirpe de David y del Espíritu Santo (Ef, 18,2)
Prestad, pues, oídos sordos cuando os hablen de otra cosa que de Jesucristo, de la estirpe de David, [hijo] de María... (Trall., 9,1)
... Nuestro Señor, que es, verdaderamente de la estirpe de David según la carne (Rm 1:3), hijo de Dios según la voluntad y el poder de Dios, verdaderamente nacido de una Virgen, bautizado por Juan (cfr. Mt 3;15) (Esmirn., 1,1)
En este último fragmento se puede observar que Ignacio yuxtapone Rm. 1;3 y Lc. 1: 35 (“hijo de Dios según... el poder de Dios”), pero enmascara su discordancia interpretando el primero a la luz del segundo. Así se explica que la “virgen” de la cual nace “según la carne” no puede pertenecer más que a “la estirpe de David”.
Más explícitamente aún, Justino evocará a aquel “... que consintió en hacerse carne y nacer de la virgen de la estirpe de David”. (Dial, 45, 4; véase también Dial., 100, 3).
A su vez el Protoevangelio de Santiago acepta esta tradición:
“Y se celebró un consejo de sacerdotes, diciendo: “hagamos un velo para el Templo del Señor” Y el sacerdote dijo: Traedme las vírgenes sin tacha de la casa de David” Y los sirvientes fueron y buscaron y encontraron siete. Y el sacerdote se acordó de la virgen María: que era de la tribu de David y que era sin tacha delante de Dios. Y los sirvientes fueron y la trajeron (Prot. Sant. 10, 1)
A partir de entonces este dato pasa a ser habitual en los autores cristianos (a pesar del parentesco sugerido por Lucas entre María e Isabel que, en cuanto descendiente de Aarón-cfr. Lc 1;5-pertenece a la tribu de Leví); lo encontramos en Ireneo (Adv Haeres, III, 9,2; III, 16,3; III, 21,5), de quien pasa a buen número de autores posteriores.
A juicio de los modernos, no hay necesidad de recurrir a esta hipótesis para sostener la filiación davídica de Jesús, puesto que, como ya hemos indicado, la intención de los evangelistas, y especialmente Mateo, es poner de relieve su adopción por José, hijo de David; se trata, por consiguiente ahí de una filiación jurídica, no biológica...
https://books.google.es/books?id=cLM...0david&f=false
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