Re: ¿Debe un católico coherente marcar la X en la casilla de la Iglesia?

Iniciado por
Valmadian
En estos mismos momentos en los que redacto este nuevo mensaje, se está retransmitiendo por la 13TV la Santa Misa de Pentecostés desde El Vaticano, concelebrada con el Papa al frente y en latín, con todos los ornamentos y con los cánticos tradicionales.
Y ya que mencionas lo del tema del que has puesto el enlace, ¿porqué no se dice también esto otro que he comentado esta pasada mañana? Es decir, hay un instrumento llamado balanza, y es la que nos da la medida de las cosas. Ciertamente el Papa Francisco tiene la peculiaridad de sorprenderme continuamente, de hecho, me parece una contradicción lo que se suele recoger en ese hilo que has enlazado y lo que se ha retransmitido por televisión esta mañana. Entonces, a lo mejor, quizás o tal vez, es por lo que prefiero ver oír y callar antes que juzgar, si bien es totalmente cierto que hay mucho por aclarar y justificar. No obstante, hay otros aspectos que me planteo con mucha frecuencia: ¿no será todo esto parte de la prueba a la que el Señor me somete? ¿no es acaso lo que debe pasar antes del fin de los dolores? ¿debo juzgar o debo esperar? Yo no tengo respuestas, no al menos más que las que encuentro en Los Evangelios.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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