Yo no soy particularmente aficionado a las corridas de toros pero no me desagrada ver una. Los encierros, en cambio, no me gustan nada, sobre todo correrlos. Eso sí, respeto profundamente ambas modalidades y pienso que forman parte de la tradición de España, remontándose quizás a a algún tipo de culto precristiano. Lo que sí me desagrada profundamente es todo el movimiento antitaurino falsamente ecologista, tanto desde posiciones progres como desde posiciones pretendidamente NS (curiosamente estos últimos no se percatan o no se quieren percatar de las conexiones paganas del ritual taurino). Esos que dicen preferir que muera el torero a que muera el toro me parecen los verdaderos bárbaros.
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