Ya salió esa clasificación entre Microeconomía y Macroeconomía, que he estado intentando eludir. Como he comentado no soy nada experto en estos temas, pero es que me da la impresión de que esa dicotomía no es más que una especie de comodín (además de comodón) que permite que los "dummies" en Economía nos hagamos una idea de diccionario sobre qué es esta disciplina. también afirmé que tengo en casa algunos libros de Economía, y es que si uno quiere estar en el mundo ha de poder agarrarse a algo ante las cuestiones que nos desbordan. Hoy la Economía es como los "misterios de Eleusis" o estás iniciado o no tienes nada que rascar. Entre esos libros está, como no, el inevitable SAMUELSON, más como libro de consulta y, además, un diccionario de estructura económica de Manuel AHIJADO, a cuyos artículos hay que acceder con el SAMUELSON al lado junto con el de la RAE. Y luego algunos más, verdaderas castañas, como Paul SWEEZY (Principios de Economía Política FCE) y algunos otros que ahora no recuerdo, pues escribo de memoria.

Lo cierto es que la consulta de estos textos no me aclara nada acerca de la Economía como proceso que nos lleva al desastre actual. Que funciona como un mecanismo de acumulación, cambio, inversión, trueque, o lo que se quiera, no me explica los "por qué" o "para qué". Aunque Tomás de Aquino nos ofrezca una explicación sana de qué debemos entender por Economía, nos libra de conocer en profundidad qué es, de que se trata, y sin saberlo ni se puede cambiar, ni se puede limpiar.

En este proceso la Economía cada vez es más compleja, pero no busca explicaciones, sólo salidas eventuales a los problemas para que los que más tienen no pierdan, mientras los demás se pueden ir al garete. Sin embargo, no parece entenderse (al parecer la riqueza produce ceguera e idiotez mental) que sin esos que no cuentan, no habría Economía y, en cambio, si la habría sin tanto riquillo cuyos horizontes están en sus ombligos, tarjetas de crédito, reuniones importantísimas que a nadie importan un pimiento salvo a ellos, sin sus Bancos, y sus inversiones "seguras", siempre seguras no vaya a ser que se les escape un chorro de billetes.

Hace unos días compré un gel de baño. En casa me pidieron que fuera de la marca "Dove" y me entró la curiosidad por conocer quien es el fabricante. Indagando en Internet me llevó a descubrir que pertenece al Grupo Unilever del que no había oído hablar jamás. Y resulta que es un grupo con 400 empresas, 14 de las cuales ellos mismos las denominan de los mil millones que es lo mínimo que facturan al año, grupo británico-neerlandés con 173.000 empleados repartidos en numerosos países. https://es.wikipedia.org/wiki/Unilever

Pero resulta que tiene sus rivales, siendo el más importante Procter & Gamble, dueño y fabricante de la Marca "Hugo Böss", que empezó haciendo los uniformes de la Wehrmacht antes del inicio de la IIGM. Y este otro grupo tiene también Gillette, Ariel y Tampax entre otras empresas. De nacionalidad norteamericana, es una empresa pública con 127.000 empleados. https://es.wikipedia.org/wiki/Procter_%26_Gamble

Y aún hay otros grupos como Colgate-Palmolive, Nestlé, Kraft Foods, Mars, Johnson & Johnson, Reckitt Benckiser y Henkel. Muchas de las actividades de estos grupos son de tipo alimenticio, eso no falla. Negocios seguros son la alimentación, los financieros, los de los combustibles y las pompas fúnebres. Porque todos son "imprescindibles". La cuestión está, en mi opinión, en que buena parte de ellos al obtener enormes cantidades de ingresos (actividades muy diversificadas), se llevan una gran parte de divisas hacia sus propias sedes. El dinero está contado, lo mismo que el oro que lo avala y cuyo volumen siempre es menor que el dinero circulante, y eso ata y empobrece. Si a la gente se la acostumbra a la línea de crédito, siempre estará en deuda con alguien. Y ese es un proceso permanente del que es muy complicado salir.