Interesante objeciones de Kontrapoder, como siempre, aunque has mezclado diversas posturas, no creo que haya nadie que sostenga esa doble actitud en todos esos temas al mismo tiempo, aunque sí por separado. En general la conclusión es que hay que ser prudente y reunir el máximo de información posible.
No obstante, y ante imposiblidad de conocer todo, no queda otra que aplicar el Cui prodest. Sabemos que el cambio de gobierno en Ucrania, de cuyo estado real antes de todo esto sabemos poco, es interesado por fuerzas claramente malignas, de incontables daños en el pasado y planes claros de seguir haciéndolo en el futuro. De los rusos, tenemos noticias negativas y positivas y cierta incertidumbre sobre el futuro que se intuye a mejor porque su historial reciente es de muy mal a mucho mejor, por contra el resto del planeta dondo todo es de mal en peor. A partir de ahí lo natural es la oposición de cualquier plan que tenga el interés de EE.UU. porque sabemos que el resultado siempre será nefasto, y cualquiera que tenga el apoyo de EE.UU. y sea bueno, o dejará de ser bueno o durará muy poco, y de ejemplos de eso está lleno el siglo XX. En el caso de Rusia, como mucho favorecemos a un gobierno del que no sabemos que tenga ningún tipo de agenda maligna global como la tiene EE.UU, dado que hay noticia cierta de que a Rusia le interese nada que no sea Rusia, salimos ganando. En nuestro caso particular español, ni siquiera nos tenemos que preocupar de que nos corten el gas si se enfadan.
Lo que dices de Venezuela y Cuba, toda la razón, pero ahí ya es un problema antiguo que es de la ideología anticomunista. Como Cuba y Venezuela son "rojos", entonces todo lo que se haga contra ellos está justificado y todos sus enemigos merecen apoyo y simpatía, porque lo único que importa políticamente es ser anticomunista. Y entonces sí, hay gente que sigue apoyando a día de hoy, como en el siglo pasado, todas las tropelías de EE.UU. en los países hispanoamericanos porque aquí ya no hay hermanos ni hay nada, sólo anticomunistas y no anticomunistas... y tal. Y así hasta no se sabe cuándo. Y lo mismo para Ecuador, y Perú, y Argentina, y Brasil...
De todas formas, hay otra razón para irse del lado de Rusia, y es casi de salud mental: el aire fresco en ese lado por la variedad y profundidad de análisis que uno se encuentra ahí en ese sector. En el otro lado, el lado de los EEUU y los liberal-conservadores, se vive en un perpetuo día de la marmota de análisis político donde da igual de qué país o político estés hablando porque todo es siempre lo mismo.
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