Re: Hay “otro” bicentenario
Antonio Moreno Ruiz
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En el mismo sitio de la batalla de Ayacucho; batalla ya pactada entre liberales criollos y peninsulares; batalla de traición y engaño. Valgan algunas reflexiones y datos:
-En el ejército realista, de cada 5 soldados, 2 eran ibéricos y 3 peruanos (incluyendo altoperuanos).Hay quien calcula que el 90% de los ejércitos realistas estaba compuesto por hispanoamericanos. Y bueno, que su memoria no se pierda a pesar de 200 años de mentiras, tanto en España como en Hispanoamérica; siendo "curioso" que a ambos lados del charco se cuente la misma versión oficial.
-En el ejército realista aquel día participaron personajes que serían muy importantes para la historia de España y el Perú, respectivamente: Del lado realista peruano estaban los hermanos Castilla. Luego de la batalla, Ramón cambió de bando e ingresó al ejército patriota y con el tiempo llegaría a presidente de la república; en cambio Leandro no reconoció la república y pasó a España (lo mismo haría buena parte de la familia arequipeña de los Goyeneche), donde a los años lucharía en el ejército carlista, siendo el último gobernador de la resistencia de Morella bajo las órdenes del general Cabrera en 1840. Valga reseñar que el general Cabrera usó una bandera negra muy parecida a la que años antes habían usado los realistas quiteños y venezolanos; y esa fue la bandera que Leandro Castilla custodió como gobernador; viva muestra de que los criollos no estaban discriminados. Del lado realista ibérico estuvieron Espartero y Maroto, los cuales, a los años en la Península estarían teóricamente enfrentados: Espartero en el bando liberal, Maroto en el carlista; pero a la sazón ambos firmantes del vergonzoso Convenio de Vergara en 1839, donde Maroto ordenó el fusilamiento de muchos buenos militares carlistas y entregó la flor y nata de los voluntarios vascos y castellanos al desastre. Maroto, que era casado con chilena, sabiendo que Roma no paga traidores, pasó a Sudamérica, y estando en Perú, Ramón Castilla, ya presidente de la república, conocedor de su traición a través de su hermano Leandro (el cual murió exiliado en Francia), le prohibió la estadía en el país y tuvo que pasar a Chile.

Militia est vita hominis super terram et sicut dies mercenarii dies ejus. (Job VII,1)
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