Muy interesante tu reflexión, Liga Santa: en efecto, lo que se traen entre manos es convertir a los que conserven la memoria en bichos raros, para que sus protestas queden silenciadas bajo una campana de cristal: se les verá protestar, a través de la campana, pero nadie sabrá por qué.

George Orwell lo vio con precisión meridiana en su 1984: allí había un ministerio que se encargaba de borrar y reescribir la hemeroteca.

Los actuales agentes del Gran Hermano reescriben las Bibliotecas, los Archivos... Intoxicando la Historia y, bajo el pretexto de su teoría tolerantista (con la que tan buenecitos parace que son), nos debilitan, nos reblandecen... Y nos entregan en bandeja a nuestros enemigos.