Ordóñez, la colombiana, a pesar de su nombre, en realidad no es un cante de ida y vuelta. La inventó Pepe Marchena al parecer inspirándose en una canción vasca, "El pájaro carpintero". Se cuenta que en cierta ocasión estaba cantando con ese son y alguien le preguntó qué palo era aquel, a lo que el Niño de Marchena respondió que eran "colombianas", como podría haberles llamado "curruscuras" o "chaquimongas" o cualquier otro nombre que se le hubiera ocurrido. También hay quien dice que el nombre le viene de que la primera de estas que cantó se llamó "Mi colombiana" y de ahí el título de "colombianas". Cantes de ida y vuelta son las habaneras, las guajiras o las milongas, pero no la colombiana, que no tiene influjo musical de tierras americanas, más que indirecto, por cierta similitud con la guajira o la habanera flamencas.Iniciado por Ordóñez
Por otra parte, a este señor que habla del cante "agitanado" (¿eh? ¿Qué es eso?) y pone como ejemplo de lo contrario a los campanilleros que cantaba la Niña de la Puebla a la que cita como ejemplo sólo por ser esta no gitana, habría que explicarle que la Niña de la Puebla copió literalmente ese cante en la forma que hoy conocemos de su verdadero creador-difusor, que fue Manuel Torre, gitano hasta el tuétano. Pero como bien ha dicho Ordóñez, este señor no tiene ni pajolera idea de flamenco.
Yo apuesto sin duda por el flamenco como una de las músicas más representativas de las Españas en el exterior. El flamenco es, además, la música autóctona más rica de Occidente, y aunque, pese a su supuesta popularidad nunca haya sido conocida en profundidad más que por un grupo de iniciados y su área de desarrollo sea exclusiva del mediodía español, su influencia en la música popular española es rotundísima. El mismo Falla, gaditano, bebe de tonos y melos flamencos en muchas de sus composiciones, así como la llamada "copla española", que sin ser música tradicional, también incorpora tonos del flamenco. Además es una música tradicional en sentido estricto: es decir, hundiendo sus raíces en remotísimos tiempos, continúa viva, en continua evolución desde hace siglos, pese a que en los últimos años esté estancada por la ausencia de genios creadores que incorporen, en flamenco, nuevas salidas, y esté siendo corrompida por eso que se llama, mal por cierto, "nuevo flamenco" o "flamenkito".
Marcadores