Re: Cuestiones para ateos: preguntas y dudas.
NEPOCIANO dice:
Me agrada que como buen guerrero recoja mi blanco guate – no esperaba menos de usted – y verse sus mejores glosares antes mí
Podríamos en estos campos de Marte disputar – cual García de Paredes en Justa - la Esencia del Ser y de la Divinidad… es cierto.
Disculpe, pero quien ha recogido ese guante ha sido usted en su anterior intervención, le recuerdo que el hilo y el tema del mismo lo abrí yo y no al revés. Además, que podríamos disputar sobre la esencia del Ser (ONTOLOGÍA) y la Divinidad (TEOLOGÍA), las mismas ciencias que, entre otras afirma desconocer, es una contradicción al mismo núcleo del tema, pues de eso se trata precisamente. Lo que usted cuestiona es la existencia de Dios por su propio ateísmo, pero no replica a los argumentos, simplemente sigue negando.
Pero el quarks de la subsistencia es Dios… créame, me gustaría pensar que sí, que formamos parte de un Todo, y que en ese Todo tengo sentido – del que me gustaría formar parte, créame Sr. Valmadian pero percatándome del mundo en el que me ha tocado ( según usted no existe la causística ) vivir tengo mis recelos en la creencia de que todo este desagüisado sea causado por una Divinidad – porque si así fuera lo ha hecho bastante regular…
Un quark por si mismo no es nada, salvo una partícula subatómica que se supone que forma parte de otras, o que se suma a ellas para, según diversas hipótesis, constituir la base de la materia. ¿Y eso explica a Dios? Y ya que afirma que según yo no existe el principio de causalidad, me hace sospechar que no me ha entendido nada, porque sea el enfoque que se quiera tomar, tanto desde la Física newtoniana o la de partículas, o desde la Teología, todo conduce a un primer instante, a una primera y única causa, y todo confluye en la misma dirección: DIOS como CAUSA ÚNICA.
Yo veo que usted se plantea las mismas cuestiones que se han venido planteando muchos otros desde la ignorancia, entendiendo ésta como el desconocimiento de explicaciones que se acomoden a las propias preguntas sin querer saber que otros, que también se han preocupado por las mismas cuestiones, si han sabido encontrar ciertas respuestas, dejando eso si, el lugar que corresponde a la fe.
El desaguisado que usted menciona lo ha causado el hombre en este mundo, porque el Universo es perfecto en su orden ya que todo obedece a las layes naturales. Es decir, Dios es quien ha creado -en realidad crea continuamente ya que el tiempo sólo es una dimensión relativa con una sola flecha o dirección de antes (causa) a después (efecto)-, y lo hace perfectamente. Somos nosotros los que rompemos todo ese orden y se pueden mencionar millones de ejemplos. Pero el incrédulo (increyente) siempre tiene tendencia a echar la culpa a alguien en quien no cree -suprema contradicción en términos o absurdo-, con tal de no reconocer y asumir la propia culpa.
Miles de agrupaciones sociales – a lo largo de la historia -, han dado como soluciones divinas a hechos inexpicables como los rayos, relámpagos… y lo han atribuido siempre a un Ser Superior – es lo que pasa cuando ocurren hechos que se escapan de la racionalidad contemporánea.
Los mitos tienen una función propedeútica, es decir, preparan para conocimientos mayores después. ¿Cree que los mitos son mentiras, tal como hace la mayor parte de la gente? Pues la Mitología, como ciencia de los mismos, o la Antropología Social, nos muestran que los mitos forman parte de una forma de pensar bastante más lógica de lo que se cree. Cuando una sociedad, grupo o individuo atribuye algo que no entiende a una divinidad o a la acción de los dioses en los que cree, está posponiendo la respuesta, y explica lo que no entiende porque le parece algo extraordinario o maravilloso, de un modo metafórico, alegórico, poético, etc. Los niños tienen pensamiento mítico y por eso preguntan tanto a sus mayores, porque buscan explicaciones a lo que no entienden. Pero si no se les dan acaban creando sus propias fantasías, es decir, acaban posponiendo las respuestas hasta que son capaces de verlas y entenderlas. Y esa forma de conducta no desvirtúa en nada lo que no se entiende.
¿Hay alguna religión que usted conozca que explique la razón de por qué Dios existe por si mismo? La Católica si porque es la única que es lógica y racional (no racionalista), la única que lleva existiendo dos milenios, algo que ninguna otra institución histórica y del mundo ha logrado jamás. Y dentro de todo esto, hay algo que no tiene ningún sentido lógico: cuando cualquier individuo debido a su propia insuficiencia para explicarse las cosas determina que todo es falso. En esa negación se está negando a sí mismo desde el momento en que niega cualquier explicación de otros que también son parte de su propia condición humana.
El Ser que existe por Sí mismo.
Manuel Ocampo Ponce, el 28.01.16 a las 8:31 PM
Sin un ser que es por Sí mismo, nada puede ser ni llegar a ser. No hay modo de explicar la existencia de entes que antes no eran y ahora son sino por la participación del Ser que es por sí mismo. Sin un ser in-participado, absoluto, infinito, nada podría ser ni existir porque la existencia es la manifestación del ser que exige un Ser que existe por sí. Por eso es que es relativamente fácil probar la existencia de Dios que se hace evidente desde que algo existe.
Lo más difícil sería en todo caso demostrar que Dios no existe. Es imposible demostrar que Dios no existe porque la existencia de un sólo ser pone de manifiesto la necesidad de un Ser por sí. La existencia de entes contingentes impone necesariamente la existencia de un Ser que es por Sí mismo, in-causado. Un ser que Él mismo sea su razón de ser porque su Esencia se identifica con su Ser. Por esta razón la permanencia y perfeccionamiento en el ser de los entes contingentes depende también del Ser de Dios. Y esto sucede porque los entes que tienen contingentemente el ser, nunca son el ser. Sólo lo tienen pudiendo no tenerlo o pudiéndolo tener de otro modo. De modo que si Dios no les conserva continuamente el ser, pasarían a la nada de inmediato, es decir, dejarían de ser.
Como hemos visto, los entes que antes no eran y ahora son necesitan del concurso de Dios para el acrecentamiento de su ser, aún por su actividad propia. Porque si las cosas no se dan a sí mismas el ser, tampoco pueden acrecentarlo o perfeccionarse sin la intervención del Ser infinito. Los existentes contingentes sólo están en capacidad para actuar y acrecentar su ser, pero para eso es necesario que el Acto puro de Ser los actualice, es decir, les haga pasar de la potencia o capacidad real de acto al acto y con eso puedan perfeccionarse, es decir, acrecentar su ser.
De todo esto se deduce la necesidad y la dependencia tan grande de los entes contingentes respecto a Dios o al Ser por sí que es su Causa eficiente y también constituye su Bien, su perfección, su Fin o su Causa Final. Si todos los existentes contingentes, son, se conservan y se perfeccionan según su ser y su naturaleza sostenidos por la actuación del Ser como causa eficiente, también todos tienden a su bien y a su perfección bajo la conducción del Bien Infinito o Ser que existe por Sí y que constituye su Causa Final o Causa Última.
Dios, el Ser que existe por si mismo
No es necesario saber de Astrofísica y Cosmología, Metafísica, Ontología y Teología para llegar a la conclusión de que ante lo desconocido hay “ aquellos” que buscan una salida – personal, grupal o espiritual – que aunque no sea Empírico mitigue los pesares espirituales
¿Pero encuentran ese bálsamo que mitigue tales pesares espirituales? Pues si no lo logran ya me dirá para qué sirve tal bálsamo, y es que cuando me duelen las muelas no busco calmar el dolor dándome crema de manos. Los pesares espirituales se mitigan mediante la fe y la esperanza y las ciencias mencionadas forman parte del camino de conocimiento de Dios, así como sirven para explicar las razones por las que estamos aquí y para qué. Negar su utilidad, es negar lo que otros muchos han pensado y trabajado, y no sólo eso, sino que a ellos si les sirve. Pues si les vale a unos les tiene que valer a otros ya que el espíritu de cada hombre es igual para todos.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
Marcadores