Desde luego lo que es innegable es que en el mundo de hoy, en la realidad que nos rodea, el único camino para el distributismo pasa por el uso como herramienta del crédito social. ( o eso me parece a mí)El estado de las cosas, el poder de la “Finanza Usurera” para controlar todos los resortes del sistema por “ella” creado es de tal magnitud que no cabe posibilidad de ir palmo a palmo solo vale un golpe al todo , una ultima carga de caballería, solo un espectáculo así provocaría la catarsis necesaria.


El poder de la tiránica Usura no puede ser derrotado sin que la sociedad sufra mediante un violento enfrentamiento vital ante la realidad, una catarsis que, cambie su ethos hacia el heroísmo trágico de una ultima carga de la Orden de Caballería, ante un ultimo asalto épico contra el mismísimo príncipe del mundo.


Al final, con distributismo, con crédito social o con cualquier otra alternativa ese enfrentamiento que “predijo” Spengler sucederá o sucumbiremos a esa terrible esclavitud que todos advertimos. “la sangre”, la vida, el hombre, se enfrentará a la Usura o a la esclavitud, la muerte, y la mejor arma que tendremos en nuestra armería será el Crédito Social, o lo que es lo mismo espada de acero contra acero, fuego contra fuego, vencer al dinero no con dinero sino con el dinero. Una vez entendido qué es o debería ser el dinero, sacarle los demonios es tarea mucho mas fácil, la Usura y el atesoramiento piedras angulares de la gran ramera son exorcizadas fácilmente al devolver el dinero a su esfera y naturaleza.


Por que Spengler atribuye , tal vez por lírica, al Dinero lo que es en exclusiva pecado del hombre, la dictadura del dinero, es como la dictadura del martillo, pues al otro extremo del martillo hay un hombre, lo mismo que al otro extremo del dinero, sería mas propio hablar de la Dictadura de la Finanza Usurera Internacional.


“La dictadura del dinero progresa y se acerca a un punto máximo natural, en la civilización fáustica como en cualquier otra. Y ahora sucede algo que sólo puede comprender quien haya penetrado en la esencia del dinero. Si éste fuese algo tangible, su existencia seria eterna. Pero como es una forma del pensamiento, ha de extinguirse tan pronto como haya sido pensado hasta sus últimos confines el mundo económico, y ha de extinguirse por faltarle materia. Invadió la vida del campo y movilizó el suelo; ha transformado en negocio toda especie de oficio; invade hoy, victorioso, la industria para convertir en su presa y botín el trabajo productivo de empresarios, ingenieros y obreros. La máquina, con su séquito humano, la soberana del siglo, está en peligro de sucumbir a un poder más fuerte. Pero, llegado a este punto, el dinero se halla al término de sus éxitos, y comienza la última lucha, en que la civilización recibe su forma definitiva: la lucha entre el dinero y la sangre.

O. Spengler.


Con el Crédito Social la muerte del interés del dinero piedra angular del sistema capital-liberal-marxistoide es imparable, su mantenimiento injustificable, destruido el pilar, el basamento, lo demás irá cayendo por su propio peso.


Pero discutir hoy si el distributivo le hizo feos al Creditismo o viceversa es realmente una astracanada, pues la triste realidad es que ambos están muertos a día de hoy para el común de la sociedad, no existen en el mundo de la gente de la calle, nadie los conoce, nadie los representa. Tal vez sea nuestro deber pasar esa pagina, recoger del suelo los restos, los despojos de los estandartes de nuestros predecesores, de nuestros antepasados, de nuestros padres, para coserlos unos junto a los otros y crear uno nuevo suma de todos los anteriores.


No caigamos en la trampa de nuestro enemigo, no hagamos partidismo, ni mucho menos política de banderías, esto no es una exposición de egos, ni un pase de modelos, esto tal vez sea la ultima carga de caballería ¡¡¡apretemos los hombros unos contra otros pues!!! ,


Y si nosotros, por la miseria y cobardía nuestra y de nuestra época, no somos los elegidos para la ultima carga, demos al menos de comer a los caballos, y afilemos las lanzas que serán de la futura batalla.


¡¡¡Dios, Patria y lealtad!!!