Fuente: MICHAEL JOURNAL.ORG



Un sistema financiero sano y efectivo


Louis Even


PREFACIO

El sistema financiero sano y efectivo que trataremos en este pequeño volumen, es el sistema financiero generalmente conocido bajo el nombre de Crédito Social, no aplicado todavía en ninguna parte, pero cuyos principios fueron establecidos por el ingeniero escocés y economista C. H. Douglas, publicados por él por primera vez en 1918, y propagados desde entonces a través de toda una escuela en muchos países.

Douglas expresó unas proposiciones que, una vez puestas en práctica, eliminarían definitivamente todos los problemas financieros allí donde no hubiera problemas físicos de producción ni de distribución. Su sistema da a la finanza un papel de servicio, y ya no más de mando, en la economía del país.

Douglas trazó sus proposiciones con precisión, pero sin entrar en los métodos para su implementación. Además, subrayó que estos métodos pueden ser varios, de acuerdo con los distintos lugares, costumbres establecidas, etc., y modificables de acuerdo con los resultados de la experiencia, pero sin salirse de los principios.

“Michael” y “Vers Demain”, las publicaciones del Crédito Social, y los otros escritos de la misma fuente, se han abstenido generalmente de entrar en el dominio de los posibles métodos de establecer un sistema financiero en concordancia con los principios de Douglas.

Pensamos que nuestro papel es, por encima de todo, mostrar lo que los hombres han de obtener de sus actividades económicas. También el por qué: las razones por las que tienen derecho a estos resultados.

En cuanto al cómo, cómo poner en aplicación las proposiciones de Douglas para conseguir estos resultados, en nuestra opinión es más bien una cuestión para expertos. Expertos, no ministros ni gobiernos; siendo el papel de estos últimos más bien el de dictar lo que han de hacer los expertos, dejándoles decidir el cómo.

Teniendo todo esto en mente, Douglas, dando una conferencia un día en un mitin de socialcreditistas, dijo que, según él, son los banqueros los que establecerán el sistema financiero de Crédito Social: por supuesto, una vez que reciban las órdenes para hacerlo.

En otra ocasión, sugirió que, para poder salir del bache financiero en el cual gemían individuos y gobiernos durante los años ´30, el Gobierno debería reunir a algunos de los principales banqueros del país, encerrarlos, y mantenerlos encerrados hasta que encontraran un remedio a los males que afligían al mundo. (Este remedio, ¡lo habrían encontrado al instante!).

Sin embargo, en la presente obra, nos adentraremos un poco en el cómo. Cómo podrían implementarse las proposiciones de Douglas. Cómo establecer un equilibrio constante entre los precios y el poder adquisitivo en manos de la gente. Cómo podría financiarse cualquier nueva producción, no con ahorros, sino con nuevos créditos.

Nuestro objetivo es simplemente mostrar la posibilidad de implementación de las proposiciones de Douglas, no presentar esta forma como la única posible. Los métodos expuestos aquí no son, por tanto, ni dogmáticos ni exclusivos. Pero sí defendemos que nos parecen más prácticos, menos perturbadores, haciendo generoso uso de los mecanismos financieros existentes, al tiempo que purgándolos radicalmente del defecto financiero fundamental que los desvía del verdadero fin de la economía: el servicio de las necesidades humanas.