Búsqueda avanzada de temas en el foro

Página 7 de 8 PrimerPrimer 12345678 ÚltimoÚltimo
Resultados 121 al 140 de 155

Tema: Indios y mestizos ilustres durante la época virreinal

  1. #121
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,292
    Post Thanks / Like

    Re: Indios y mestizos ilustres durante la época virreinal

    Lienzo de Ayauhtla

    Conoce el Lienzo de San Bartolomé de Ayauhtla. Invaluable documento que data de 1677 que fue presentado en el Archivo General del Poder Ejecutivo de Oaxaca.



    https://www.youtube.com/watch?v=MSI67AsGWgY
    Smetana dio el Víctor.

  2. #122
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,292
    Post Thanks / Like

    Re: Indios y mestizos ilustres durante la época virreinal

    Representación hispana de Don Gonzalo Xicotencatl, Señor de Tizatlán y conquistador del Imperio Azteca.



    https://www.facebook.com/reynodelper...type=3&theater










    Representación hispana de Don Lorenzo Maxixcatzin, Señor de Ocotelulco y conquistador del Imperio Azteca.



    https://www.facebook.com/reynodelper...type=3&theater
    Imágenes adjuntadas Imágenes adjuntadas

  3. #123
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,292
    Post Thanks / Like

    Re: Indios y mestizos ilustres durante la época virreinal

    Caballeros Incas católicos.

    Descendientes de los Incas y Sapa Incas, Señores Naturales que fueron del Cuzco y de los 4 Suyos, legitimados en su nobleza e hidalguía mediante probanzas, documentación y testimonios de parientes ratificados. Clase privilegiada del Virreinato del Perú por su noble linaje.

    Estos aristócratas indios tenían privilegios que incluían rentas, tierras y cargos. Sus privilegios suscitaban la envidia y ambición de otros nobles de menor rango, así como de los indios plebeyos y yanaconas. Eran los únicos en toda la extensión del Imperio Hispánico que legalmente podían hacer uso del tratamiento de Inca y firmar como tales.


    https://www.facebook.com/reynodelper...type=3&theater




    El Consejo de los 24 Electores Incas del Qosqo

    El Consejo de los 24 Electores Incas del Qosqo se instituyó en el año 1595 durante el reinado de Felipe II de las Españas e Indias. Su creación se inspiró en el Consejo de los Príncipes Electores del Sacro Imperio Romano Germánico. Este Consejo era la máxima institución incaica del Virreinato del Perú, gozaba de gran prestigio entre los nobles indios y estaba reconocida por la Corona.

    Sus miembros eran cuidadosamente admitidos por los funcionarios de la dicha institución. Los nobles indios arribistas eran rechazados en el acto. El Consejo estaba integrado por 24 nobles Incas católicos que pertenecían a la Dinastía Hurin Qosqo y a la Dinastía Hanan Qosqo. Eran nobles de sangre.

    El Consejo tenía entre sus funciones elegir al Alférez Real de los Naturales. El Alférez Real era el miembro más distinguido del Consejo vigente y por un corto periodo tenía el honor de poder lucir las indumentarias del Sapa Inca. El Alférez Real encabezaba la procesión del Corpus Christi, le seguían los miembros del Consejo y detrás de ellos los nobles indios de menor rango.

    En el año de 1780 los miembros del Consejo de los 24 Electores, le declararon la guerra al proclamado "Don José I del Perú" (Thupa Amaro) y enviaron a Pedro Apo Sahuaraura Inca a combatirlo.
    La última reunión del Consejo se dio en el año 1824, bajo la gestión del abogado y Procurador de los Naturales Dr. Don Luis Ramos Titu Atauchi Inca Alvarez.


    https://www.facebook.com/reynodelper...type=3&theater



    Imágenes adjuntadas Imágenes adjuntadas

  4. #124
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,292
    Post Thanks / Like

    Re: Indios y mestizos ilustres durante la época virreinal

    Los tratamientos de señor, señora, don y doña fueron introducidos a estas tierras por los primeros aventureros hispanos, aunque común en nuestros tiempos, en el siglo XVI era una distinción de nobleza e hidalguía.

    Los nobles indígenas inicialmente utilizaron los tratamientos de “Su Señoría” y el de “Don” por igual, pero con la Real Cedula del 26 de marzo de 1698, expedida por el rey Carlos II, se estableció que solo podían usar en el “Don”.




    https://www.facebook.com/reynodelper...type=3&theater








    Retrato de Don Marcos Chiguantopa Coronilla Inca, caballero católico de “Su Majestad, Don Fernando VI”, Gobernador de Paucartambo y del Marquesado de Santiago de Oropesa, tierras de "Su Excelencia, Don Pascual Enríquez de Cabrera Almansa de Velasco Inca, Grande de España”, además Cacique y Principal de Guallabamba y de Colquepata por gracia de “Su Majestad, Don Felipe V”.

    Miembro del Consejo de los 24 Electores Incas del Qosqo por ser descendiente de Cápac Lloque Yupanqui y Alférez Real de los Naturales en 1739. Ratificado en su nobleza e hidalguía en el año de 1720 por el Príncipe de Santo Buono.





    https://www.facebook.com/reynodelper...type=3&theater
    Imágenes adjuntadas Imágenes adjuntadas

  5. #125
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,292
    Post Thanks / Like

    Re: Indios y mestizos ilustres durante la época virreinal

    Su nombre era Miguel Vizuete y Ruiz, mejor conocido como Miguel de Santiago, nacido en el quiteño barrio de Santa Bárbara hacia la primera treintena del XVII, en el seno de una familia mestiza. Miguel de Santiago es considerado como uno de los grandes exponentes de la pintura barroca, sin perder en ningún momento su estilo propio y original.

    “La Doctrina Cristiana” de 1670 quizá sea su mayor ejemplo de notable genialidad barroca contenida en cada una de sus obras. La Serie, conservada actualmente en el convento de San Francisco, fue encargada por la orden franciscana, considerando que la pintura barroca era entendida como un medio de adoctrinamiento visual dirigido especialmente hacia los indios. “La Doctrina Cristiana” de Miguel de Santiago evidencia efectivamente eso, los mandamientos, la caridad, la piedad, los sacramentos y demás exaltaciones a la moral cristiana.

    Santiago maravilla con su arte al presentar estas virtudes en un segundo plano de la Serie, además de reflejar cierta sensualidad en las poses y expresiones de las mujeres, tal como lo podemos observar en el primer y segundo mandamiento de la Obra. Faltan palabras para describir la técnica de los vivos colores y la combinación de éstos, sin perder el hilo conductor de cada escena, a su vez enlazada a cada mandamiento y virtud que describe en la Serie.

    El sol y la luna esculpidos en el imponente copete del marco de cada pintura, que data del siglo XVIII y su autor es anónimo, es otro de los detalles significativos que podemos apreciar en la Serie, siendo quizá una alegoría sutilmente expuesta sobre el culto religioso indígena precolombino. Mundo hispanoamericano


    Investigado por: Santiago Paúl Yépez (sanyepsua@alum.us.es)



















    https://www.facebook.com/vidascoloni...KqCQ&__tn__=-R
    Smetana dio el Víctor.

  6. #126
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,292
    Post Thanks / Like

    Re: Indios y mestizos ilustres durante la época virreinal

    BERNARDO DE LEGARDA

    San Francisco de Quito y su Museo Fray Pedro Gocial y la historia de las vírgenes de Legarda.





    https://www.youtube.com/watch?v=yby_cOnMh6Y

  7. #127
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,292
    Post Thanks / Like

    Re: Indios y mestizos ilustres durante la época virreinal

    La escultura que inspiró una tradición de Ricardo Palma

    "El Arquero de la Muerte”, del escultor Baltazar Gavilán, fue inmortalizada por Palma y está en el convento de San Agustín





    La escultura que inspiró una tradición de Ricardo Palma


    Redacción EC 10.02.2014 / 09:38 am


    LUIS GARCÍA BENDEZÚ / @condedemaldoror



    En la sacristía del convento de San Agustín, en el Cercado de Lima, permanece casi oculta la escultura más aterradora del Virreinato. Se trata de “El arquero de la muerte”, una efigie en madera, obra del artista Baltazar Gavilán, quien vivió y murió en Lima en el siglo XVIII.

    El tétrico arquero no forma parte de un recorrido turístico. Los padres agustinos conservan la escultura bajo llave, en un salón que da ingreso a las catacumbas del convento. Debido a que los agustinos no han perdido la tradición de enterrar a sus hermanos en lugares sagrados, ahí reposan todavía restos de algunos frailes.

    Sí hubo un tiempo en que “El arquero de la muerte” aterrorizaba a los limeños. Hasta poco después de 1824, cuenta el tradicionalista Ricardo Palma, la estatua era sacada en procesión las noches de Jueves Santo.

    “El arquero de la muerte” mide 1,9 metros y representa a una de las parcas, personificaciones del destino en la mitología romana. La esquelética imagen sostiene un arco y su rostro compone un cuadro único de crueldad y perversión.

    Según el sacerdote Edilberto Flores, guardián del convento de San Agustín, la escultura de la muerte es solicitada cada año por museos europeos y ha sido expuesta en galerías de Nueva York y París, pero este año se queda en casa.

    Cuenta la tradición de Ricardo Palma que Baltazar Gavilán, el escultor que dio forma al arquero, era hijo de un español y de una india. A sus 26 años, cerca de 1734, se encontraba obsesionado con una coqueta limeña llamada Mariquita Martínez.

    Aunque Gavilán había desperdiciado casi toda su fortuna en cortejos para Mariquita, ella no le correspondía. Una noche, cuando la muchacha caminaba por el puente que unía al Cercado con el barrio de San Lázaro, Gavilán saltó sobre ella y le cortó un mechón de cabello.

    Para evitar ir a la cárcel por el ataque, Gavilán se hizo monje en el convento de San Francisco y empezó a esculpir estatuas en piedra y madera. Pese a su vida monástica, se dedicó a la bebida y “labró sus mejores efigies en completo estado de embriaguez”.

    Según el célebre tradicionalista, el desafortunado Baltazar Gavilán enloqueció en su taller la noche que contempló finalizado “El arquero de la muerte”.

    Ese mismo día, falleció de horror.



    _______________________________________

    Fuente:

    https://elcomercio.pe/lima/escultura...o-palma-291961





  8. #128
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,292
    Post Thanks / Like

    Re: Indios y mestizos ilustres durante la época virreinal



    Manuel Chili “Caspicara”

    26 diciembre, 2015


    Manuel Chili, popularmente conocido como «Caspicara» fue un notable escultor quiteño nacido entre 1720 y 1725. Su nombre se compone de 2 palabras quichua Caspi (madera) y Cara (corteza).

    Desde muy joven ya mostraba indicios claros de su arte. Se formó en uno de los tantos talleres de escultura que había en la ciudad en aquella época y llegó a poseer el arte de una manera tan asombrosa, que le llevó a a convertirse en uno de los artistas más famosos de la época colonial, y junto a Bernardo de Legarda -su maestro- y José Olmos, llamado «El Gran Pampite», constituyen la más pura esencia de la famosa «Escuela Quiteña».

    «Se consagró a la imaginería, posiblemente desde muy niño, hasta alcanzar una superioridad y maestría que le colocaron a la cabeza de los escultores de su época, y, sin ponderación, en igual plano al de los más famosos escultores europeos» (J. Aguilar Paredes.- Grandes Personalidades de la Patria, p. 104).

    Su obra se caracterizó por su sentido religioso, que se puede apreciar en las alegorías de «Las Virtudes Teologales», en el coro de la catedral de Quito; el «San José», de la iglesia de San Agustín de Latacunga; la «Sábana Santa», de la Catedral de Quito; «La Coronación de la Virgen María»; la «Virgen del Carmen», en San Francisco; «Las Llagas de San Francisco»; el «Señor Atado a la Columna con San Pedro a los Pies»; varios santos de la Orden de San Francisco y varias figuras representando a «Cristo en la Cruz» y al «Niño Jesús».

    Se asegura que en la ciudad de Popayán, que perteneció a la antigua Audiencia de Quito y que hoy forma parte de Colombia, existen varios trabajos notables creados por su maravilloso talento.



    _______________________________________

    Fuente:

    https://los10ec.wordpress.com/2015/1...ili-caspicara/
    Smetana dio el Víctor.

  9. #129
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,292
    Post Thanks / Like

    Re: Indios y mestizos ilustres durante la época virreinal

    INDIAS Y MESTIZAS NOBLES EN NUEVA ESPAÑA

    Hacia el siglo XVIII, las familias cacicales provenientes de la nobleza india y descendientes de las grandes dinastías mesoamericanas, compuestas en buena parte por los tlatoanis, ya estaban bastante mestizadas, tanto en la etnia como en sus más hondos aspectos culturales.

    En la primera imagen tenemos el retrato de sor Juana María Cortés Chimalpopoca “hija de don José Cortés Chimalpopoca, quinto nieto por línea de varón del Rey de Tacuba Chimalpopoca. Felipe II les había concedido <<escudo de armas y otros especiales privilegios por haberle servido en la conquista de Toluca y Tarasquillo con trescientos indios flecheros que acompañaron y defendieron al esclarecido Señor Cortés>>” (Rubio Mañé). Además, Juana María había tomado clausura del recién creado Convento de Corpus Christi en 1724, primer convento para nobles indígenas, obra impulsada por el virrey Baltasar de Zúñiga.

    En la segunda pintura observamos a la india cacique Sebastiana Inés Josefa de San Agustín, proveniente de la nobleza indígena de Santiago de Tlatelolco y retratada a los diecinueve años como aparece en la descripción superior del cuadro. En Sebastiana Inés y sor Juana María se distingue una perfecta asimilación del colorido huilpil de origen mesoamericano, junto a las joyas y otros objetos, como el abanico, y los adornos en la cara como los lunares postizos “mouches” de seda o terciopelo, detalles estéticos tan propios de los altos estratos sociales y de la moda europea. Asimismo, en el caso de sor Juana María se puede apreciar el ya citado escudo de armas y también la cruz que cuelga de su cuello, símbolos generacionales que expresan las alianzas político-familiares con la monarquía y la nobleza hispánica.

    Investigado por: S.P. Yépez.


    Retrato civil de sor Juana María Cortés Chimalpopoca, 1734. Anónimo novohispano, colección: Museo Nacional de Historia “Castillo de Chapultepec”, CONACULTA-INAH, fotografía por Michel Zabé, catalogación por Juan Carlos Cancino. Guardado por: Oliver Terrones, Arte Novohispano. Fuente de consulta: El virreinato: Obras públicas y educación universitaria, Jorge Ignacio Rubio Mañé, 1983, UNAM,






    Retrato de Sebastiana Inés Josefa de San Agustín, hija de don Matías Alexo Martínez y doña Tomasa Díaz y Mendiola. India Casique, Anónimo, 1757, México. Museo Franz Meyer. Guardado por: Fashion Conscious Btc






    _______________________________________

    Fuente:

    https://www.facebook.com/vidascoloni...Ds5U&__tn__=-R
    Imágenes adjuntadas Imágenes adjuntadas
    Smetana dio el Víctor.

  10. #130
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,292
    Post Thanks / Like

    Re: Indios y mestizos ilustres durante la época virreinal

    LOS INDIOS BARBEROS O CIRUJANOS

    ¿Nos imaginaríamos por un momento que un barbero nos practique cirugías y nos saque las muelas? Puede sonar absurdo para nosotros, pero en la América Hispana y la Europa de los siglos XVI al XVIII las cosas eran muy diferentes a nuestra percepción actual. Veamos.

    La medicina en aquella época estaba regida por el paradigma galénico, esto es la teoría de los cuatro humores (sangre, flema, bilis negra, bilis amarilla), en relación con los elementos del Universo (aire, tierra, fuego y agua). Para tener buena salud, aquellos humores y fluidos debían estar en perfecto equilibrio y circular naturalmente en el cuerpo o, por el contrario, hacerlos fluir por medio del arte de los flebotomianos o sangradores. Los barberos-sangradores debían pasar por una serie de rigores antes de obtener su licencia y ser reconocido su oficio: cuatro años de aprendices, haber efectuado prácticas profesionales, demostrar una buena conducta y someterse al examen teórico y práctico.

    Los barberos usaban como principal instrumento las lancetas, aquellas navajas de diferentes dimensiones y formas para efectuar cortes en determinadas zonas del cuerpo: las denominadas sangrías. Son también los antecesores de lo que hoy conocemos como odontólogos. Muchos de los temibles instrumentos que usaban, aún hoy en día preservan su forma y función a través de gatillas, descarnadores, alicates, entre otros.

    En América, merecen especial atención los barberos-cirujanos indios, tal como se exhibe en las imágenes, dando testimonio de una práctica considerablemente mestiza en la que confluían los saberes ancestrales de los indios, como el herborismo, y el galenismo europeo, materializado en el arte de sangrar.



    Indio sangrándose, estampa 199, Códice Trujillo del Perú, Vol 2, Biblioteca virtual Miguel de Cervantes.
    Investigado por: S.P. Yépez.





    Habitantes de Quito [detalle], Relación Histórica del Viaje a la América Meridional, Jorge Juan y Antonio de Ulloa (1748). Investigado por: S.P. Yépez.







    _______________________________________

    Fuente:


    https://www.facebook.com/vidascoloni...Fl2M&__tn__=-R
    Imágenes adjuntadas Imágenes adjuntadas

  11. #131
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,292
    Post Thanks / Like

    Re: Indios y mestizos ilustres durante la época virreinal

    Representación de Doña Beatriz Clara Coya Inca, hija del monarca Diego Sayre Topa Inca y de Maria Cusi Huarcay. Esposa del caballero (Orden de Calatrava) y capitán general, Don Martín García Oñez de Loyola y madre de la I Marquesa de Santiago de Oropesa.



    https://www.facebook.com/reynodelper...type=3&theater





    Representación de aristócratas cañarís desfilando en el Cuzco. Los nobles que descendían de los curacas cañaris que conquistaron el Cuzco se instalaron en aquella ciudad y su pueblo en los alrededores.



    https://www.facebook.com/reynodelper...type=3&theater
    Imágenes adjuntadas Imágenes adjuntadas

  12. #132
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,292
    Post Thanks / Like

    Re: Indios y mestizos ilustres durante la época virreinal

    lunes, 14 de marzo de 2016

    Guadalajara, Guerra del Mixtón y Tenamaxtle





    Por José Omar Tinajero Morales


    Nuño de Guzmán siempre quiso rivalizar y opacar a Hernán Cortés, en primera instancia se dieron polémicas entre los límites del Pánuco y México. Posteriormente Nuño fue nombrado presidente de la primera Audiencia y en 1529 emprendió la conquista del Occidente de México. Pasó por los actuales estados de Michoacán, Jalisco, Zacatecas, Nayarit y Sinaloa, fundando sitios como Culiacán en 1531. A esta región le dio el nombre de La Mayor España, a lo que se opuso la Corona que ordenó que se llamara la Nueva Galicia, con capital en Santiago de Compostela (Tepic).

    Nuño de Guzmán era originario de Guadalajara y le ordenó a Juan de Oñate que erigiera un pueblo con ese nombre. La primera Guadalajara fue fundada en Nochistlán en el año de 1532. Por el peligro que representaban los cazcanes se decidió reinstalar a Guadalajara en Tonalá, pero cuando se enteró Nuño de Guzmán, no le gustó la idea porque buscaba convertirse en marqués de esa región. Entonces se decidió buscar otro sitio para establecer Guadalajara escogiendo en 1535 a Tlacotlán. Ese mismo año Hernán Cortés realizaba su famosa expedición en Baja California, en el Golfo que lleva su nombre. En 1539 se le dio a Guadalajara el escudo de armas y el rango de ciudad.


    La guerra del Mixtón

    Desde que llegó Nuño de Guzmán al Occidente de México, se caracterizó por sus campañas sanguinarias, por ejemplo mató al rey purepecha Tangaxoan. Después tuvo algunos enfrentamientos con los grupos chichimecas entre ellos los cazcanes de Nochistlán y Teúl, que defendían su territorio conocido como Chimalhuacán el Viejo. Este grupo indígena, primero tuvo una actitud de resistencia, pero cada vez obtenía más triunfos el gobernador Diego Pérez de la Torre murió por heridas infligidas por los naturales. Otros grupos que se unieron a la rebelión fueron los tecos y los tecuixes.

    Luego Cristóbal de Oñate fue fácilmente vencido al querer tomar el peñol de Nochistlán. Por si fuera poco el famoso conquistador Pedro de Alvarado, al querer someter la región murió al caer de su caballo, el 4 de julio de 1541. Esta situación preocupó enormemente al virrey de la Nueva España Antonio de Mendoza, quien decidió ir personalmente a someter a los indígenas. Iba acompañado de por Francisco Acoxitl de Tlalmanalco y Felipe Cusehuyhuitl de Texcoco.

    El principal líder los cazcanes fue Tenamaxtle, señor de Nochistlán, junto con Pantecatl de Xalpa; además de Xiuhtecutli y Tenquitatl del cañón de Juchipila. Decidieron atacar a Guadalajara el 28 de septiembre de 1541, con muchas dificultades los españoles salieron victoriosos. En Nochistlán se unieron Oñate y el virrey Mendoza, se dirigieron al peñol del Mixtón, que fue tomado el 16 de diciembre de 1541.


    Establecimiento definitivo de Guadalajara

    La cuarta y última fundación de Guadalajara se dio el 14 de febrero de 1542, en el Valle de Atemajac, sitio que hasta la actualidad ocupa. Nuño de Guzmán fue enviado a la metrópoli, murió encarcelado en 1544. Dos años después se encontró plata en Zacatecas, que quedó adscrita a la Nueva Galicia. Tenamaxtle y los cazcanes se fueron a vivir a regiones de refugio y tuvieron participación en lo que se llamó la guerra chichimeca, en la segunda mitad del siglo XVI, a raíz de la fundación de Zacatecas. En 1552 se deportó a Tenamaxtle a España, donde se le llevó un juicio, fue defendido por el dominico fray Bartolomé de las Casas. En 1547 iniciaron sus funciones el obispado de Nueva Galicia con sede en Compostela y desde el punto de vista civil inició sus trabajos la Real Audiencia. En 1560 Guadalajara se convirtió en la capital de la Nueva Galicia.

    Desde Zacatecas se consolidó la conquista y colonización de territorios en lo que hoy es Durango que formaron parte de la Nueva Vizcaya, sujeta en lo judicial a la Nueva Galicia. Guadalajara se fue fortaleciendo y se convirtió en lo político en la segunda ciudad más importante, incluso en el siglo XVIII, se pensó en la posibilidad de crear el virreinato de la Nueva Galicia, pero las reformas borbónicas en materia territorial, con el establecimiento de intendencias, evitó esta posibilidad.




    _______________________________________

    Fuente:

    HISTORMEX: Guadalajara, Guerra del Mixtón y Tenamaxtle

  13. #133
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,292
    Post Thanks / Like

    Re: Indios y mestizos ilustres durante la época virreinal

    Antes de la Conquista los caciques formaban alianzas, la poligamia les permitía tener cuantas mujeres quisieran, siendo la esposa principal no aquella de más antigüedad o la primera con la que se contrajo matrimonio, sino aquella de la que procedía del linaje dominante y sus hijos serían los herederos. Con la Conquista, el cambio a la monogamia fue drástico, ya no se podían hacer alianzas personales con otros señores y ahora debían hacerse mediante los hijos.

    En el período virreinal temprano, no había distinción entre españoles y mestizos, se llamaba, a los hijos de europeos e indias, españoles sin importar si vivían como españoles o indios, no formaban un tercer elemento separado y fueron absorbidos por la primera generación de criollos, siempre y cuando fuesen de la nobleza indígena.

    La falta de herederos ayudó a que los cacicazgos quedaran en una cada vez más reducida nobleza indígena; un ejemplo es D. Martín de Villagómez, que en el siglo XVIII poseía más de 30 señoríos. La relación fue estrecha entre las élites indias y españolas, en Nueva España, la hija de Pedro de Alvarado y Leonor Xicotencatl, se casó con un primo del duque de Alburquerque, Grande de España, mientras que en el Perú, Sayri, nieta de Tupac, se desposó con un nieto de Sn. Francisco de Borja, duque de Gandía y también Grande de España, quienes recibieron el marquesado de Oropesa.

    Para seguir siendo parte de esta nobleza se debía ser indio, aunque no se cumplía con esto, como se ejemplifica con Dª Francisca Verdugo Quetzalmamalitzin (1580-1597) se casó con un español, Juan Grande, de quien nació Dª Ana Cortés Ixtlilxochitl (1597-1639), casada con un español Juan Navas Pérez de Peraleda, de quien nació D. Francisco de Navas Huetzi (1639-1645), casado con una española, María Caballero o Manrique, de quienes no hubo hijos y por ende el cacicazgo fue a parar a manos de un hijo del cronista D. Fernando de Alva Ixtlilxochitl, D. Juan de Alva y Cortés.

    Fuente: de Rojas, José Luis. 2011. Idas y venidas: los nobles indígenas mesoamericanos antes y después de la Conquista Española. Revista Española de Antropología Americana. vol. 48, num. 2, 437-454

    Image: Doña Juana María Cortes y Chimalpopoca.





    https://www.facebook.com/gazetamexic...U3po&__tn__=-R

  14. #134
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,292
    Post Thanks / Like

    Re: Indios y mestizos ilustres durante la época virreinal

    Real Cedula de Fundación de Tlaxcala


    Historia del Cedulario otorgado por su majestad Carlos Primero de España y quinto de Alemania la real cédula de fundación de la ciudad de Tlaxcala confiriéndole un escudo de armas. 480 años que se expidió el Real Cedulario de Tlaxcala.





    https://www.youtube.com/watch?v=sT_WGMxLIlE

  15. #135
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,292
    Post Thanks / Like

    Re: Indios y mestizos ilustres durante la época virreinal

    Geronimo Auquinibin

    Don Geronimo Auquinibin fue Gobernador, Cacique y Principal de Pampas y de Colcabamba.


    “"Que conoce al dicho Geronimo Auquinivin de muchos años de malas costumbres visioso sovervio e yncorregible que siempre y continuamente seemborracha privandose de juysio y aporreando con palos a los yndios e yndias porque no van a su casa a llevarle chicha y cuyes haaiendo en la dicha casa juntas de yndios e yndias viejas a quienes consulta al uso de su antiguedad disiendo que el es Ynga y como tal le deben tributar chicha y cuyes”. Asi se registro en mayo de 1647 la contestasion de uno de los kurakas delpueblo de San Francisco de Guanchay, cerca a Yautan, en el actual Ancash, al ser interrogado por un visitador ‘de la idolatria’ sobre Jeronimo Auquinivin, un problematico gobernador y kuraka”.

    “Diego de León, vecino de Recuay, que conocía a Auquinivin desde hace quince años, lo llamo “casique prinsipal del pueblo de Panpas y Colcabanba”, le havisto “yr misa los dias festibos y muchos dias de trabaxo y asimesmo le a visto confesar y comulgar y ser amigo de españoles y cumunicar y tratar con ellos porser persona de mucha rason”. Sobre el amancebamiento, aclara que “sabeque el dicho don Xeronimo es casado en el balle de Jauja y que queriendo traera su muger a su pueblo yso dos biajes por ella y se le ausento y que agora ultimamente la traxo y redujo a el pueblo de Panpas a donde bibe maridablementecon ella” y sobre las acusaciones idolátricas jusga de su capacidad no aria esto a malon sino que lo asia por modo de trisca burla y chansa como le a bisto muchas beses jugar a los naipes en el pueblo de Requay con muchos españolesy suele usar de algunas chansas que aun pasan entre los mismosespañoles jugando”.





    https://www.facebook.com/reynodelper...type=3&theater








    Doña Isabel Chimpu Ocllo, hija de Huallpa Topa Inca. Pareja del capitán Sebastián Garcilaso de la Vega y esposa de Juan del Pedroche. Madre de Gómez Suárez de Figueroa, Luisa de Herrera y Ana Ruiz.





    https://www.facebook.com/reynodelper...type=3&theater
    Imágenes adjuntadas Imágenes adjuntadas

  16. #136
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,292
    Post Thanks / Like

    Re: Indios y mestizos ilustres durante la época virreinal

    Doña Maria Ana de Ampuero Huaylas Yupanqui

    hija de Don Francisco de Ampuero y de Doña Inés Huaylas Yupanqui. Casada con Don Juan de Avendaño Azurpay, hijo de Don Diego de Avendaño. Fue la madre de Juana de Avendaño Ampuero Yupanqui.





    https://www.facebook.com/reynodelper...type=3&theater










    Fernando Pizarro Locana Pachaca


    Don Fernando Locana Pachaca fue un Curaca de Pausamarca y Caxamarquilla. Participó de la conquista del Tahuantinsuyo integrando la Coalición Indo-hispana.


    El curaca Fernando Locana Pachaca lideró un ejército de nativos que aplastó a los rebeldes de Cumba. El líder castellano Francisco Pizarro González admiró tanto la valentía de este curaca que le concedió su apellido.


    El rey Carlos I le concedió el grado de "Gran Capitán de la Conquista" por su sacrificio en nombre de la Corona de Castilla.







    https://www.facebook.com/reynodelper...type=3&theater
    Imágenes adjuntadas Imágenes adjuntadas

  17. #137
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,292
    Post Thanks / Like

    Re: Indios y mestizos ilustres durante la época virreinal

    Durante el virreinato se reconoció el derecho de los caciques y el de mujeres, tanto por indios como por españoles, a las cacicas se les equiparó a los varones en prerrogativas, eran comparables a los hijosdalgos pero no a la alta nobleza española, con excepción de los descendientes de Moctezuma que fueron nombrados condes y marqueses. Si bien tuvieron limitaciones del derecho indiano, la categoría de cacique era hereditaria y no aplicaba la ley sálica y las mujeres podían ostentar el título y heredarlo, su estatus era heredado o nombrado por el rey.

    Como muestra de derecho femenino es ejemplar que se les consideraba en época prehispánica como «joya de gran valor...un zafiro...muy estimada, temida, respetada y servida», las Leyes de Indias impedían que fuesen marcadas con hierro, el abuso por parte de españoles o hacerlas servir en sus casas, someterlas a trabajos forzados o exigirles el mismo tributo que a los hombres, se les prohibió el trabajo rudo así como se exigió un salario mínimo para ellas y se prohibió su esclavitud e incluso el mestizaje no cambio su estatus.

    Gozaban de un fuero que permitía no ser aprendidas por jueces ordinarios sino por delito grave, siendo la Real Audiencia el tribunal que se encargaba de sus casos, podían utilizar caballos y sus peticiones podían hacerlas directamente al rey, pudiendo vestirse a la usanza española y tener el título de «doña», tuvieron escudos de armas para sus casas, palacios y capillas erigidas a su costa y desde 1526 eran educadas por maestras españolas y para 1540 estudiaron en los conventos, el Convento de la Concepción educó a las hijas de Isabel Moctezuma y Juan Cano, Dª Isabel y Dª Catalina, así como sus primas, Dª Leonor y Dª Ana de Sotelo junto con Dª María de Mendoza Austria y Moctezuma, nietas de Moctezuma Xocoyotzin.

    Allí aprendieron las cacicas a leer, escribir, contar, labores femeniles, cocina, canto música y doctrina cristiana, una educación de calidad si tomamos en cuenta la época y se convertían las cacicas en fuente de cultura hispana para sus pueblos, para los macehuales a los que instruían. Tenían ellas casas, palacios, tierras de riego para labranza, derechos de agua, ganado, pensiones, tributos, a veces esclavos y sus casas se engalanaban con objetos de plata, tapices, alfombras, muebles hispanos, joyas de oro y piedras preciosas, aunque no todas eran igual ricas y algunas, mediante casamientos, acrecentaron sus propiedades.

    Todos estos derechos y cultura, fue en lo que se basó el virrey marqués de Valero para fundar en 1724 el Convento de Corpus Christi exclusivo para indias, le siguió otro, el Convento de Nuestra Señora de Cosamaloapan en 1737 en Valladolid, a donde asistieron las cacicas tarascas, en 1782 se fundó el Convento de Nuestra Señora de los Ángeles en Antequera para las zapotecas y mixtecas; actualmente, sobrevive una enorme colección de retratos de estas indias cacicas como monjas coronadas.


    Fuente: Muriel, J. 1998. Las indias cacicas en la época virreinal. Arqueología Mexicana. Vol. 5. pp. 56-63

    Imagen: Manuela de Mesa, hija de D. Lucas de Mesa y Dª Anastasia Reinoso, del pueblo de San Bartolomé, jurisdicción de Calpulhuac, india cacica, monja coronada, profesó en el Convento de la Compañía de María y Enseñanza de Indias 18 de marzo de 1827. Anónimo. Colección Josefina Muriel.





    https://www.facebook.com/hispanismo/...fCzA&__tn__=-R
    Imágenes adjuntadas Imágenes adjuntadas

  18. #138
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,292
    Post Thanks / Like

    Re: Indios y mestizos ilustres durante la época virreinal

    Religiosa capuchina, hija de caciques de Celaya, siglo XVIII.




    https://www.facebook.com/photo.php?f...&theater&ifg=1






    https://www.facebook.com/reynodelperu/photos/a.2516630655239413/2516630761906069/?type=3&theater
    Imágenes adjuntadas Imágenes adjuntadas

  19. #139
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,292
    Post Thanks / Like

    Re: Indios y mestizos ilustres durante la época virreinal

    Don Juan Atonal, cacique de Chiapa de la Real Corona

    Dolores Aramoni Calderón1


    1 Investigadora del Instituto de Estudios Indígenas, Universidad Autónoma de Chiapas. México.


    Cuando los frailes dominicos, recién llegados a la Provincia de Chiapa, el 13 de abril de 1545 entran al pueblo más importante de ella, Chiapa de Indios, sale a recibirlos su encomendero Baltasar Guerra, acompañado por el cacique don Pedro Noti y otro indio llamado don Juan “muy principal de aquel pueblo en linaje y hacienda”. El cronista dominico fray Francisco Ximénez a lo largo de varios capítulos del libro II de su obra, menciona constantemente a “los principales”, “los hijos de los principales”, “el más principal” y “principales mancebos”, sin anotar los nombres. Sin embargo menciona a algunos por su nombre por haber jugado un papel destacado en los conflictos ocurridos entre los frailes y el encomendero, así como con las autoridades civiles de Ciudad Real, tal es el caso de Juan Atonal de quien dice que cuando los españoles habían aterrorizado a los indios chiapanecas para que no ayudaran a los frailes

    “nadie iba a nuestra casa, ni asomaban a ella, si no fueron Juan Atomal y Francisco Nombio y otro su compañero que siempre sirve en casa. Estos jamás dejaron de vernos y servirnos desde el día que entramos allí hasta hoy que ha 13 años” [Ximénez 1977, libro II, cap. LXX, pp. 491].

    Este Juan Atonal, fiel servidor de los dominicos, que prestó toda su ayuda para la evangelización de Chiapa, se reveló unos años después como un idólatra que fue descubierto por el obispo fray Pedro de Feria.

    En 1585 el obispo Feria escribió un informe acerca de lo que en su visita pastoral descubrió en el pueblo de Chiapa. Durante ella recibió diversas denuncias, una a la que se ha hecho más referencias es, el caso de la acusación en contra de varios indios de los pueblos de Chiapa y Suchiapa, por haber creado una cofradía de “los doce apóstoles”, llamada por los indios “la gran junta”, los miembros de ella llevaban a cabo prácticas tradicionales consideradas por el obispo idolátricas. Como dirigente de esta cofradía denunciaron a Juan Atonal, el que, a decir de Feria, era

    “(…uno de los más principales indios de aquel pueblo que debe hacer más de 40 años que se bautizó, y más de 30 que confiesa, y comulga cada año, a quien los religiosos tenían, y yo también tenía, por aventajado cristiano)” [Feria 1953: 384].

    El prelado comisionó a fray Manuel Acosta, fraile del convento dominico de Chiapa que tenía a su cargo la visita de Suchiapa y hablaba la lengua chiapaneca, para hacer la investigación de la denuncia; éste así lo hizo, averiguando una serie de prácticas religiosas indígenas e incluso descubriendo un antiguo ídolo (“de los principales”), el que fue llevado a presencia del obispo. Fray Pedro de Feria escribió a la Audiencia de Guatemala pidiendo el auxilio real para apresar a los idólatras.

    Juan Atonal y su hijo Cristóbal, sospechando que serían encarcelados, acudieron al presidente de la Audiencia a solicitar un amparo, el que hicieron público en Ciudad Real. Sin embargo, el obispo exigió al corregidor de Chiapa los aprehendiera y pusiera en la cárcel, el cual lo hizo con cierta reticencia.

    En virtud de que el prelado tenía que ir a México al sínodo provincial y por ello no podía hacerse cargo del juicio y sentencia de los acusados, propuso al provincial dominico los nombres de varios frailes para que alguno actuara en su nombre. De todo ello informó a la Audiencia, enviando incluso traslado de los procesos contra los idólatras, pero en la carta que dirigió al presidente de la misma, informó que escribiría al rey acerca de todo ello. Esto último molestó a las autoridades civiles, tomando el escrito del prelado como una amenaza. De ahí que la Audiencia giró cartas al provincial dominico para que no comisionara a ningún fraile, el fiscal de la Audiencia tomó partido por los indios, y les defendió y se ordenó al corregidor de Chiapa liberar a los presos. No sólo fueron liberados, sino que Juan Atonal fue reelecto alcalde, a pesar de ya haberlo sido con anterioridad, y su hijo Cristóbal fue designado regidor, según el obispo “con favor, según se nos ha escrito del dicho corregidor, o por fuerza que hizo a los electores”.

    El otro asunto que descubrió el obispo fue que los acusados se vieron favorecidos por la Audiencia pues

    “El servicio que se dice haber hecho los dichos indios a su Majestad es haber avisado a Juan de Mesa Altamirano, siendo alcalde mayor de aquella provincia, que en su pueblo de Chiapa, y en sus sujetos había doscientos tributarios escondidos” [Feria 1953: 389].

    Así, el prelado informó que durante su visita al pueblo de Chiapa se habían presentado muchos indios viejos a quejarse con él, pues estando reservados de pagar tributos desde hacía muchos años, estaban obligándolos a pagar, por lo cual los encarcelaban por orden del corregidor. Ante esta situación, el obispo se asumió como defensor de estos indios e hizo una investigación pública acerca de la veracidad de sus dichos. Según fray Pedro, resultó acusado Pedro Mata, hijo de Juan Atonal, quienes gracias al haber hecho la denuncia de los doscientos tributarios, obtuvieron, el primero el cargo de gobernador y el segundo el de alcalde. Interrogando a Pedro Mata acerca de por qué se obligaba a los viejos reservados a pagar tributo, el obispo obtuvo como respuesta que, los obligaban a pagar para poder cumplir con la tasa de tributos del pueblo y que dentro de ella no estaban incluidos los doscientos tributarios escondidos, pues éstos en realidad no existían, sino que el alcalde mayor había contado como tales a muchachos jóvenes (de 13 a 14 años) dependientes de sus padres, así como a las hijas mozas dependientes de sus madres viudas, suma con la que el alcalde mayor había inflado el número de tributarios.

    El prelado menciona como delitos graves del orden civil el que, Juan Atonal hubiera sido reelecto como alcalde y su hijo Cristóbal Atonal como regidor, asimismo, el que se hubiera alterado el padrón de tributarios y que el alcalde mayor de la provincia hubiera cobrado un salario por “descubrir” a los doscientos tributarios escondidos, por todos los cuales entró en conflicto con la Audiencia, ya que ésta favoreció a los indios, pues a pesar de estar acusados de idolatría, herejía y amancebamiento, les otorgó nuevos cargos dentro del gobierno del pueblo [Feria 1953: 369-392].

    Estos son los pocos datos que puedo, de momento, ofrecer acerca de quién era Juan Atonal, además de los que contiene, en sí mismo, el documento objeto de estas notas y que veremos más adelante.

    El documento que hoy presento, es un traslado de 1646 de un original de 1587, que forma parte del acervo del Archivo General de Centroamérica, es un título a favor de Juan Atonal como cacique del pueblo [AI.39, exp.1559, leg. 212]. El nombramiento es prácticamente idéntico al publicado por Jan de Vos a favor de don Pedro de Fonseca, como cacique perpetuo de Cundí, calpul de Chiapa, y que es del mismo año de 1587 [De Vos 1994: 214-215]. Ambos documentos son muy breves (tres fojas), pero contienen una serie de términos, tales como: “calpul”, “calpuleros”, “tequitatos”, “cacique”, “persona principal”, entre otros, que me han llevado a plantearme varios problemas acerca de la naciente organización social y política del colonial pueblo de Chiapa. Anotaré sólo algunos asuntos que nos permiten entender la importancia del escrito y lo sugerente que resulta para estudiar el pueblo colonial de Chiapa.


    Chiapa de Indios: el pueblo

    Ofrezco a continuación, algunas breves descripciones del pueblo y los habitantes de Chiapa a partir de textos de cronistas del siglo XVI y XVII, mismas que nos permiten apreciar la importancia del poblado y su gente dentro de la Provincia de Chiapa.

    Una de las primeras menciones que conocemos acerca del pueblo de Chiapa es la de Bernal Díaz del Castillo, el cual dice que

    “acordamos ir por nuestro camino para su ciudad de Chiapa, y verdaderamente se podía llamar ciudad, y bien poblada, y casas y calles muy en concierto, y de más de cuatro mil vecinos, sin otros muchos pueblos sujetos a él que estaban poblados a su rededor” [Díaz del Castillo 1969: 389].

    A decir de los primeros frailes dominicos

    “Este pueblo es muy grande y el mayor que hay en esta provincia, está a la ribera del mayor río que hay en toda Nueva España, y así abunda de pescado, posee tierras muchas y las mejores que hay en indias, cogen cacao dentro de su tierra, siembran dos veces en el año, y si quisieran sembrar siete también pudieran porque la tierra siempre está para ello. Con poco agua que llueva dánse en las vegas del río, que son muy grandes, todos los mantenimientos de los indios sin que la tierra se labre ni se cave; solamente la barren y limpian con fuego”[Ximénez 1977, libro II, cap. XLIV, pp.377-378].

    A finales del siglo XVI pasó por la provincia de Chiapa, fray Alonso Ponce, visitador de la orden franciscana, y mencionó las cosas que le llamaron la atención del pueblo de Chiapa, y en la que ya es manifiesto el logro de los dominicos en cuanto a la “urbanización” del poblado

    “El asiento de aquel pueblo es en un valle muy ancho y muy largo, al modo del de Cuernavaca en la provincia de México y casi tan caliente, fundado cerca del río caudaloso de la Canoa que ya había en padre comisario pasado dos veces, como queda dicho, el cual va por allí muy soberbio y poderoso. El pueblo es de mucha vecindad y tiene las casas y las calles bien concertadas; hay en él una gran plaza y en la plaza una fuente hecha de ladrillos con mucho primor y galanía, es de bóveda y tiene quince arcos y un caracol, por el cual suben a lo alto, y una pila muy grande en que por muchos caños cae la agua. Sin esta fuente hay otras dos, una a la entrada del pueblo y otra a la salida; los indios de aquel pueblo, así ellos como ellas, andan bien vestidos a su modo” [Ciudad Real 1976, tomo II, cap. LXII, pp. 42].

    En 1648 se publica la primera edición de la obra de Thomas Gage en Inglaterra, en la que narra sus viajes a través de la Nueva España, allí hace una descripción bastante larga del pueblo de Chiapa y de su gente, de la que entresacaré sólo algunos datos

    “Está habitada en su mayoría por indios y está considerada como una de las mayores ciudades indias de toda América, comprendiendo cuatro mil familias. Esta ciudad disfruta de muchos privilegios concedidos por el rey de España, y está gobernada principalmente por los indios (aunque esté subordinada a la autoridad del gobierno español de la ciudad de Chiapa), que eligen un gobernador indio junto con otros funcionarios inferiores que le ayudan a gobernar. Este gobernador puede disponer de espada y puñal y disfruta de muchas libertades que son negadas al resto de los indios. Ninguna ciudad tiene tantos caballeros de sangre india como ésta. […] La ciudad es muy rica y muchos indios comercian por todo el país como los españoles; habiendo aprendido todos los secretos del comercio, los practican y los enseñan dentro de la ciudad.
    No les faltan provisiones de pescado ni de carne, ya que por un lado tienen el gran río cerca de la ciudad y por el otro las numerosas estancias (así las llaman ellos) o granjas que les abastecen de abundante ganado […]” [Gage 1987, cap. XV, pp. 264-265].

    Cabría ahora preguntarnos ¿cómo nace el pueblo colonial de Chiapa? La populosa ciudad de Chiapa que los cronistas coloniales mencionan, tuvo, sin duda, sus antecedentes en el centro ceremonial prehispánico que controlaba la región a la llegada de los españoles. Por las descripciones que encontramos en el cronista Ximénez, resulta evidente que después de la conquista, los encomenderos del pueblo y las primeras autoridades civiles de la provincia habían de alguna manera congregado a la población, sin embargo, no sabemos qué procedimientos utilizaron y de qué manera trazaron el poblado. Sabemos que el primer asentamiento español fundado en la Provincia de Chiapa estaba muy cercano al pueblo del mismo nombre y que fue fundado por Diego de Mazariegos, estos primeros conquistadores colonos pronto cambiaron de lugar llevando su poblado a los Altos de Chiapas, a Ciudad Real; de tal manera que la población del lugar quedó bajo el control de los encomenderos.

    Tuvieron en encomienda el pueblo de Chiapa el conquistador Diego de Mazariegos, Juan Enríquez de Guzmán y Baltasar Guerra, éste recibió los tributos del pueblo desde alrededor de 1530 hasta 1545, después de él, su hijo mestizo Juan Guerra, quien, a decir de los dominicos, la obtuvo por medio de los sobornos que su padre pagó a las justicias de la provincia, perdiendo la encomienda en 1552, cuando el pueblo pasó a la Corona. Fueron éstos quienes han de haber llevado a cabo la congregación en pueblo a los indios chiapanecas.

    Respecto a la tarea de congregación a poblado, es decir, al establecimiento de poblaciones con carácter urbano, fueron, sin duda, los frailes dominicos quienes llevaron a cabo la tarea mayor en la Provincia de Chiapa. La manera como lo hicieron está descrita en la obra de sus dos cronistas coloniales, fray Antonio de Remesal y fray Francisco Ximénez. El primero describe el procedimiento de congregación diciendo que gracias al auxilio del visitador Gonzalo Hidalgo de Sotomayor, pudieron lograrlo, el cual llegó a la Provincia de Chiapa a poner orden

    “comenzaron los padres a tratar de juntar los pueblos, y disponerlos en forma de república sociable, para que más presto se juntasen a misa y sermón, y a todo aquello que fuese menester para su gobierno. Para esto hicieron primero una planta, porque todos fuesen uniformes en edificar. Lo primero dieron lugar a la iglesia, mayor o menor, conforme el número de los vecinos. Junto a ella pusieron la casa del Padre, delante de la iglesia una plaza muy grande, diferente del cementerio, enfrente la casa de regimiento o concejo, junto a ella la cárcel, y allí cerca el mesón o casa de comunidad, donde posasen los forasteros. Todo lo demás del pueblo se dividía por cordel, las calles derechas y anchas, Norte a Sur, Leste, Oeste, en forma de cuadras” [Remesal libro VIII, cap. XXIV, pp. 177].

    Por su parte Ximénez, después de mencionar los pueblos que congregaron, dice que

    “se comenzaron a hacer las casas de los indios de adobes de toda esta provincia y así ya tienen gesto de pueblos con buenas casas y calles. Comenzáronse también a hacer iglesias y casas de religiosos y el día de hoy están muchas acabadas y tejadas y tan buenas, como las hay en muchos pueblos de España de doblados y tras doblados vecinos, que pone admiración lo que en siete u ocho años se ha hecho”
    [Ximénez 1977, libro II, cap. LXXIV, pp. 515].

    Si nos preguntamos acerca de los principios de organización social que tomaron en cuenta los españoles para organizar el pueblo, es parecer de varios autores e información que se deduce de documentos similares al que aquí presento, que la población de Chiapa estaba dividida en ocho calpules, similares a los calpultin del centro de México. Estos calpules cultivaban las tierras de los valles que controlaba el pueblo.


    Los calpules

    Peter Gerhard afirma que en muchos lugares, y este parece ser el caso de Chiapa, existían concentraciones urbanas, rodeadas de campesinos que vivían cerca o en sus campos de cultivo. Los centros ceremoniales que tenían concentración de población, templos y mercados, y habitaciones para sus gobernantes, sacerdotes y nobles, eran visitados por los campesinos sólo en los días de mercado, para asistir a ceremonias religiosas o para trabajar en obras comunales. En estas concentraciones urbanas y en el campo, la gente común estaba organizada en calpultin, que eran unidades tanto políticas y religiosas, como de propiedad [Gerhard 1991: 3031]. Cuando se llevaron a cabo las congregaciones, muchos calpultin se fusionaron cuando fueron ubicados dentro del espacio físico de las cabeceras, muchos de los cuales se convirtieron en barrios, otros quedaron localizados en visitas dependientes de las cabeceras [Gerhard 1991: 33].

    Según Arturo Monzón, en su clásico estudio acerca del calpulli [1983], los principios que regían la organización de éstos, era: el parentesco por ascendencia común; con una fuerte diferenciación interna, que incluía rangos y status sociales y económicos, ocupando la cúspide de la pirámide los dirigentes o jefes; existían también diferencias en la propiedad de la tierra y una división de la población dentro del territorio ocupado [Monzón 1983: 117-118].

    Al parecer la población chiapaneca estaba organizada en calpulltin, así lo sugiere el documento que presento, y se desprende de datos aportados por otros autores que mencionaré a continuación.

    Enrique Berlin [1958: 26] utilizando documentos coloniales de la misma época que el aquí presento, que al parecer es el mismo, asienta que Chiapa estaba subdividido en ocho calpules y registra los siguientes nombres de seis calpules: 1) Caco, 2) Ubañamoyy, 3) Candi, 4) Moyola o Moyala, (que se llamaría después de San Miguel), 5) San Pedro mártir, y 6) Santo Tomás.

    Por su parte Carlos Navarrete [1966: 22] siguiendo a Berlin, pero utilizando otros documentos coloniales, registra los nombres de seis calpules: 1) Caco, 2) Ubañamoyy, 3) Candi o Candilú, 4) Moyola (San Miguel), 5) Nanpiniaca (San Jacinto) y 6) Nipamé (San Pedro). Según este mismo autor, el pueblo de Chiapa cuenta con otros barrios que llevan el nombre de los siguientes santos: 1) San Gregorio, 2) Santa Elena, 3) San Antonio Abad. Los nombres de estos santos patronos podrían corresponder a los tres calpules nombrados sólo en lengua chiapaneca [ver Mapa 1].


    IMG

    Mapa 1



    El único autor que ofrece los nombres en lengua chiapaneca de nueve calpules y su ubicación dentro del poblado es Mario Aguilar Penagos [1992], quien en un croquis de Chiapa de Corzo registra nueve barrios (na’ngotá), según dice eran la división urbana de la época precortesiana del pueblo: 1) Napiniaca, 2) Shanguti, 3) Monyholá, 4) Shambonyhoi, 5) Candoacá, 6) Candili, 7) Nbañamoy, 8) Cacúe y 9) Cangalú. El problema con esta información es que el autor no menciona sus fuentes. Respecto al término en lengua chiapaneca que menciona como equivalente a barrio: na’ngotá, aunque no lo registra dentro de su diccionario, si registra na’ngo como “casa”, aludiendo a la propiedad o el predio. El término resulta interesante, pues fray Alonso de Molina [1977] registra el término calpulli como “casa o sala grande, o barrio” [ver Mapa 2].


    IMG


    Mapa 2 Chiapa de Corzo, Chiapas



    No pretendo describir y analizar cómo eran y funcionaban los “calpules” de Chiapa, mi intención es ofrecer algunos datos para aproximarnos a su comprensión, sin duda el tema es para una investigación mayor y a partir de una documentación más abundante. Más que nada pretendo llamar la atención sobre este asunto. A continuación ofrezco datos que muestran la complejidad del problema. Pues además de lo ya señalado, calpulli tiene otros significados.

    El término calpulli es polisemántico, de ahí que Luis Reyes García, al hacer su análisis a partir de documentos originales en náhuatl del siglo XVI y tomando en cuenta a los principales cronista del centro de México de la misma época, nos ofrece una variedad de significados, de los que anotaré sólo algunos. Calpulli es “casa grande”, “templo”, “parroquia”. Según este mismo autor, existían funcionarios del calpulli, especialmente conectados con las funciones rituales, los calpolleque (“viejos del calpulli). En otros documentos, de los analizados por Reyes García, calpollalli son tierras de los dioses. Pero el término calpulli también alude a “grupo étnico” [Reyes García 1996: 21-68].

    Si en el documento existe una identificación entre calpul, barrio y parcialidad, podemos afirmar que, como fue costumbre al asentar a los indios en los nuevos poblados, éstos se dividieron por barrios, a cada uno de los cuales se les construyó una capilla y se les asignó un santo patrono. El calpul como “templo” se desprende del documento publicado por Navarrete [op. cit.: 105106] cuando refiriéndose a las obligaciones de costear las fiestas, asienta que

    “Además de decir verdad debe aclararse dellos el que sus fiestas las an celebrado de siempre juntos e de cada cual por su lugar las de cada calpul y no debe aber caso de que se quiera que el calpul tenga que hacer fiesta por patrones que no son propios teniendo el suyo y además dando su parte para festejar al señor San Sevastián cuando es de merecer para su fiesta de año”.

    De ahí que el término calpulero utilizado en el documento, no permite más que decir que era, pues resulta evidente, un dirigente o jefe de calpul, y cuya obligación era vigilar el cobro de los tributos dentro del calpul. Desempeñando esta función auxiliado por otros funcionarios menores que perduraron de la administración prehispánica: “los tequitatos o mandones, recaudadores del tributo, que también tenían padrones de población y registros de propiedad” [Carrasco 1991: 13].

    Como bien señala Pedro Carrasco, los nobles prehispánicos conservaron muchos privilegios durante la época colonial, tales como el poder elegir y ser elegidos para los puestos de cabildo, pero aunque no ocuparan los cargos siempre estaban presentes en la toma de decisiones, de ahí se desprende el término “principal”, que generalmente eran parientes de los caciques prehispánicos , aunque el término también se utilizó para designar a aquellos que habían ocupado cargos dentro de los cabildos [Carrasco 1991: 8-15].


    Caciques

    El término cacique nunca fue definido con claridad y precisión en la legislación colonial española, por ello se usó para referirse, indistintamente, a individuos que ocuparon cargos tanto por elección como por herencia.

    Consecuencia de esta confusión es el que muchos fueran nombrados como caciques por los encomenderos, que les confirieron poder dentro de sus pueblos y les otorgaron privilegios, sin embargo, de la misma manera en que habían sido nombrados podían ser depuestos del cargo.

    A partir del gobierno del virrey Antonio de Mendoza (1535-1549) se implantó en las comunidades indígenas un nuevo sistema de gobierno local: el Cabildo. En muchos casos los caciques ocuparon el cargo de gobernador, pero pronto este último fue un funcionario nombrado por las autoridades españolas, aunque podía ser elegido por los principales del pueblo, pero debería, en este último caso, ser confirmado oficialmente por las autoridades españolas. El cabildo estaba integrado por los llamados “oficiales re república”, que incluía entre otros cargos, los de alcalde y regidor, cuyo número variaba dependiendo del tamaño de la población. Los alcaldes y regidores eran elegidos entre los miembros de los barrios, a veces rotativamente, pero conviene señalar que estas elecciones a veces no eran muy limpias, podían ser manipuladas por las autoridades provinciales [Carrasco 1991: 10-13].


    Calpul y barrio

    Aunque Navarrete [1966: 22] ya ha señalado, junto con otros autores que en la documentación colonial encontramos con frecuencia una confusión entre calpulli y barrio, generada por los españoles, en mi opinión, en el documento que nos ocupa parece hacerse una distinción entre ambos términos, por lo menos algunas frases así lo sugieren, pues cuando se le da posesión a Juan Atonal del cacicazgo, se dice claramente “estando en el barrio y calpul”. Sabemos por los estudios acerca de las congregaciones de otras regiones de la Nueva España que, unidades designadas calpulli, parcialidad y estancias, fueron ubicadas dentro de los nuevos pueblos en unidades en que éstos fueron divididos, los barrios. Así lo registra Ernesto de la Torre

    “En el lugar fijado deberían acomodarse los diferentes núcleos de población, lo que daría lugar a la formación posterior de barrios, a veces diferentes entre sí, y que bien se distinguen en la distribución de la población en los pueblos coloniales [1995: 29].

    Este mismo autor dice más adelante que

    “los barrios mudados deberían elegir un alcalde y regidor o por lo menos un alguacil, a quienes debería encomendarse el cuidado de su doctrina y cobrar el servicio del tributo, quedando de toda suerte subordinados al gobernador del pueblo” [op.cit.: 30]


    Don Juan Atonal

    Ya vimos que Juan Atonal auxilió, a partir de 1545, a los frailes dominicos del pueblo de Chiapa y que en el informe del obispo Feria, consta que fue denunciado como idólatra, y que había sido reelecto para el cargo de alcalde, estando eso prohibido. Ahora bien, qué otra información se desprende del documento objeto de estas notas.

    En el manuscrito se asienta la petición de que los ocho calpuleros de los ocho calpules de Chiapa, ya no sean nombrados cada año, sino que se les den nombramientos perpetuos; la petición fue resuelta favorablemente por el oidor de la Audiencia de Guatemala, pero no sólo eso, hizo extensivo el título a los hijos, nietos y parientes cercanos de Juan de Atonal en el calpul de Caco. Ahí se señala que Atonal era “principal e hijo de cacique”, lo cual sugiere que de alguna manera tenía derechos hereditarios al cargo, pues es de suponer que su padre fue cacique de Caco; al solicitar el título a perpetuidad, está garantizando el control del calpul por su familia.


    El título le fue extendido en el pueblo de Ixtapa, encomienda de Luis de Estrada, el día 16 de enero de 1587; dos días después se le dio posesión de su oficio y del calpul. En el acta de posesión ya se refieren a él como “gobernador y principal” y toma posesión del cacicazgo y como calpulero.

    Unos meses después, el ocho de julio aparece como “gobernador del pueblo de Chiapa”, tomando la responsabilidad de cobrar el tributo en el calpul o parcialidad de Ubañamoyy, además del de Caco. Pero el documento señala que los indios de dicha parcialidad deben considerarle como “cabeza de calpul”, hay que hacer notar que este cargo no se hace extensivo a su parentela, aunque se le menciona como: “señor y cacique del calpul” y “gobernador del calpul”.

    Comparando el título de don Juan Atonal con el de don Pedro de Fonseca, publicado por Jan de Vos [op. cit.], obtenemos los nombres de otros principales y de algunos miembros del Cabildo de Chiapa, pues firman como testigos. Eran alcaldes don Pedro Atonal y don Diego Acebedo; se menciona a don Luis de León, aunque no se asienta su cargo; como escribanos aparecen Juan Ticahi (Tilani) y Francisco Morales, y como intérpretes Diego Mao (Mau), que era alguacil y Domingo Naha. En el título de don Pedro Fonseca firma también como testigo don Juan Atonal, gobernador.

    Para concluir no puedo más que formarle más preguntas, para las que no tengo respuestas: ¿cómo se creó la “nobleza del pueblo de Chiapa?, ¿qué papel jugaban en el gobierno local los caciques calpuleros?, ¿qué alianzas se habían establecido entre los indios principales y las autoridades de la Provincia?, ¿qué privilegios obtuvieron a cambio de ellas? Sin duda éstas y otras muchas cuestiones podrán responderse cuando se estudie a profundidad Chiapa de Indios durante el periodo colonial.




    Bibliografía

    Aguilar Penagos, Mario, 1992, Diccionario de la lengua chiapaneca, Gobierno del Estado de Chiapas, Miguel Angel Porrúa, Libreroeditor, México. [ Links ]

    Berlin, Enrique 1958 “El asiento de Chiapa”, Anales de la Sociedad de Geografía e Historia, tomo XXXI, núms. 1-4, pp. 19-33, Guatemala. [ Links ]

    Carrasco, Pedro, 1991, “La transformación de la cultura indígena durante la colonia”, en Los pueblos de indios y las comunidades, pp 1-29, Bernardo García Martínez (introd. y selecc.), Lecturas de Historia Mexicana, El Colegio de México, Centro de Estudios Históricos, México. [ Links ]

    Ciudad Real, Antonio de, 1976, Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva España, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, Serie de historiadores y cronistas de Indias núm. 6, 2 volúmenes, México. [ Links ]

    Feria, Pedro de, 1953, “Relación que hace el obispo de Chiapa sobre la reincidencia en sus idolatrías de los indios de aquel país después de treinta años de cristianos”, en Jacinto de la Serna, Pedro Ponce y Pedro de Feria, Tratado de las idolatrías, supersticiones, dioses, ritos, hechicerías y otras costumbres gentílicas de las razas aborígenes de México Tomo I, Ediciones Fuente Cultural, México. [ Links ]

    Díaz del Castillo, Bernal 1969 Historia de la conquista de la Nueva España, Editorial Porrúa, Sepan cuantos núm. 5, México. [ Links ]

    Gage, Thomas, 1987, Viajes por la Nueva España, Historia 16, Madrid. [ Links ]

    Gerhard, Peter, 1991, “Congregaciones de indios en la Nueva España antes de 1570”. En Los pueblos de indios y las comunidades, pp. 30-79, Bernardo García Martínez (introd. y selecc.), Lecturas de Historia Mexicana, El Colegio de México, México. [ Links ]

    Markman, Sydney, David, 1984 Arquitectura y urbanización en el Chiapas colonial, Gobierno del Estado de Chiapas, Consejo Estatal de Fomento a la Investigación y Difusión de la Cultura, DIF-Chiapas, Instituto Chiapaneco de Cultura, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. [ Links ]

    Molina, Alonso de, 1977, Vocabulario en lengua castellana y mexicana y mexicana y castellana, Editorial Porrúa, Biblioteca Porrúa núm. 44, México. [ Links ]

    Monzón Estrada, Arturo, 1983, El calpulli en la organización social tenochca, Instituto Nacional Indigenista, Col. INI núm. 15, México. [ Links ]

    Navarrete, Carlos, 1966, The Chiapanec History and Culture, Brigham Young University, Paper of the New World Archaeological Foundation, publication no.16, Provo, Utah. [ Links ]

    Remesal, Antonio de, 1966, Historia general de las Indias Occidentales y particular de la gobernación de Chiapa y Guatemala, 2 volúmenes, Biblioteca de Autores Españoles, Editorial Atlas, Madrid. [ Links ]

    Reyes García, Luis, 1996, “El término calpulli en documentos del siglo XVI”, en Luis Reyes García, Eustaquio Celestino S., Armando Valencia R., Armando Valencia R., Constantino Medina L. y Gregorio Guerrero D., Documentos nauas de la ciudad de México del siglo XVI, pp.21-68, Archivo General de la Nación, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, México. [ Links ]

    Torre Villar, Ernesto de la, 1995, Las congregaciones de los pueblos de indios. Fase terminal: aprobaciones y rectificaciones, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, México. [ Links ]

    Vos, Jan de, 1994, Vivir en frontera. La experiencia de los indios de Chiapas, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, Instituto Nacional Indigenista, Colecc. Historia de los pueblos indígenas de México, México. [ Links ]

    Ximénez, Francisco, 1977, Historia de la Provincia de San Vicente de Chiapa y Guatemala de la Orden de Predicadores, Libros I y II, Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala, Biblioteca Goathemala” vol. XXVIII, Guatemala. [ Links ]






    Documentos


    Documento

    [f 1r] El licenciado Rodrigo de Moscoso del Consejo de su majestad y su oidor en la Real Audiencia de Guatemala y juez visitador general en estas provincias de Chiapa por su majestad. Por cuanto de la visita que he hecho en el pueblo de Chiapa de la Real Corona de su majestad, ha constado ser cosa muy conveniente al servicio de su majestad y cobro y recaudo de los tributos y rentas reales, y viendo los naturales que los ocho calpuleros de los ocho calpules de vecinos del dicho pueblo sean perpetuos y no cadañeros [cada añeros] y de pedimento de indios vecinos del dicho pueblo y por información que dieron lo proveí y nombré por tales y de ello proveí auto y uno de los dichos calpuleros fue y es don Juan Atonal, indio principal e hijo de cacique que del dicho calpul de Caco. Y de ello le mandé dar título y mandamiento mío por el cual mando al dicho don Juan de Atonal tenga especial cuidado y diligencia de cobrar en su calpul los tributos que los vecinos de él fueren obligados a pagar y debieren a pagar por sus últimas tasaciones, y les trate muy bien y les mire y vuelva por ellos y los favorezca, y por ser calpulero y persona principal mando que sea honrado y acatado como tal cacique calpulero e hijo de cacique, el cual dicho cargo tenga y que del el dicho don Juan Atonal por todos los días de su vida y después de él sus hijos y nietos y parientes más propincuos y les sean guardadas las honras y excensiones que por la dicha razón les deben ser guardadas y mando a todos y cualesquier jueces y justicias le hayan tengan [f 1v] por tal calpulero y cacique, que al dicho don Juan Atonal y no le perturben ni quiten ni inquieten de el en manera alguna so pena de cincuenta pesos para la cámara de su majestad y mando [a] Alonso Sánchez de Figueroa, mi alguacil mayor, meta al dicho don Juan Atonal en la posesión del dicho oficio e calpul [de] Caco y le ampare y defienda en ella y no consienta que de ella sea quitado ni despojado sin que sea oído por fuero y derecho vencido. Fecho en el pueblo de Ixtapa de la encomienda de Luis de Estrada, a diez y seis días del mes de enero de mil y quinientos y ochenta y siete años. Licenciado Rodrigo de Moscoso.

    Por mandado de su merced Blas Hidalgo.

    Posesión. Estando en el barrio y calpul de Caco en Chiapa, a diez y ocho días del mes de enero de mil y quinientos y ochenta y siete años, el ilustre señor Alonso Sánchez de Figueroa, alguacil mayor de la visita, en virtud del mandamiento y título de esta otra parte contenido y de pedimento de don Juan Atonal, gobernador y principal de este dicho pueblo de Chiapa de la Real Corona de su majestad, le metió en posesión de su cacicazgo tomándole parlamento y le entregó Andrés Mandoca y Pablo Nitobi, Domingo Góme, Domingo Ticahi, tequitatos del dicho calpul de Caco, y el cual tomándolos del brazo a cada uno de ellos se anduvo paseando de una parte a otra y dijo que lo susodicho hacía e hizo en señal de verdadera posesión del dicho su cacicazgo y de tal calpulero del dicho barrio y calpul [f 2r] de Caco, y de cómo tomaba pacíficamente la dicha posesión, actual y corporalmente, quieta y pacíficamente, habiéndoles declarado a los dichos tequitatos y a los demás vecinos naturales del dicho calpul de Caco lo contenido en el dicho título. Lo pidió por testimonio, lo cual visto por el dicho señor alguacil mayor dijo que amparaba y amparó al dicho Juan Atunal en la dicha posesión para que de ella no sea desposeído ni quitado, sin ser primero oído y por fuero y derecho vencido, de lo cual yo, Hernando Álvarez escribano, doy fe e pasó ante mí, y el dicho señor alguacil mayor lo firmó de su nombre, siendo presentes por testigos los alcaldes don Pedro Atunal y don Diego de Acebedo y don Baltasar Guerra y don Luis de León y Juan Ticahi y Francisco de Morales, escribanos y Juan de Mendoza, y se declaró a los vecinos naturales lo contenido en el dicho título por lengua de Diego Mao, alguacil, y Domingo Naha, en su lengua materna. Alonso Sánchez de Figueroa. Ante mi Hernando Álvarez, escribano.

    Título. El licenciado García de Valverde del Consejo de su majestad, presidente de la Audiencia y Chancillería Real que está y reside en la ciudad de Santiago de la provincia de Guatemala [f 2v], gobernador general en el distrito de ella. Por cuanto don Juan Atunal, gobernador del pueblo de Chiapa por petición me hizo relación diciendo que para que haya buena orden en el cobrar y recoger el tributo real y que haga la ropa delgada y buena, conviene que [a]demás de la parcialidad que tiene a cargo, llamada Caco, se le encargue otra llamada Ubañamoyy, que pedía le encargase la dicha parcialidad en que recibiría merced. Y por mi visto di el presente, por el cual mando que para que se cobre el tributo y se mejore la ropa de las dichas mantas de tributo del dicho pueblo de Chiapa y porque mejor sean gobernados los indios del dicho pueblo, el dicho don Juan Atonal, gobernador, tenga a cargo la parcialidad llamada Ubanamoyy y los dichos indios de la dicha parcialidad le tengan por cabeza de calpul y le acaten y obedezcan y haga[n] lo que les mandare, sin que en ello el corregidor del dicho pueblo, que al presente es o de aquí adelante fuere, ni otra persona alguna, le pongan ni consientan poner embargo ni impedimento alguno so pena de cien pesos de oro para la Cámara de su majestad. Fecho en la ciudad de Santiago de Guatemala a ocho días del mes de julio de mil y quinientos y ochenta y siete años. El licenciado Valverde. Por mandado de su señoría Pablo de Escobar.

    Estando en el calpul e barrio llamado Ubañamoyy en Chiapa de los Indios, en primero día del mes de agosto de mil y quinientos [f 3r] y ochenta y siete años, el señor Luis de Vaillo, corregidor por su majestad del dicho pueblo, por ante mí Juan Henríquez, escribano de juzgado, metió a posesión en el dicho calpul a don Juan Atunal, gobernador del dicho pueblo y le entregó a los tequitatos de él y mandó que todos los vecinos de dicho calpul le hayan y tengan por su señor cacique del dicho barrio, y después de se haber paseado con el dicho Juan Atunal, gobernador del dicho calpul, le mando tenga especial cuidado de hacer recoger los tributos reales de su majestad, so pena de que será despojado del dicho oficio y cacicazgo y no le serán guardadas las excensiones que debieran haciéndolo, y lo susodicho se pregone públicamente con los alcaldes y regidores y otros principales del dicho pueblo y el señor corregidor hizo lo susodicho en virtud del mandamiento de su señoría, que para ello fue dado al dicho Juan Atunal, que es el de atrás contenido y firmolo el señor el señor corregidor. Luis Vayllo. Ante mí Juan Enríquez, escribano. A la vuelta de la plana del primero pliego está por tal calpulero. Quédese en ese estado por no poder proseguir [a] causa de estar mojado elHernández y Jusepe de la Cruz estantes en este dicho papel-no valga-.

    Concuerda con los mandamientos principales que para este efecto me entregó don Juan Atonal, indio principalAnte mi [signo] de verdad de ese pueblo de Chiapa de la Real Corona, con lo que loSilvestre Pinacho corregí y volví los originales, siendo testigos Alonso Vesco [¿Velasco?], regidor, Domingo Casardo y Nicolás Hernández y Jusepe de la Cruz estantes en este dicho pueblo donde es fecho en cinco de junio de mil y seiscientos y cuarenta y seis años. Francisco Pedro.

    Ante mi [signo] de verdad

    Silvestre Pinacho

    Escribano real

    Del asunto y no más doy fe.



    _______________________________________

    Fuente:

    Don Juan Atonal, cacique de Chiapa de la Real Corona

  20. #140
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,292
    Post Thanks / Like

    Re: Indios y mestizos ilustres durante la época virreinal

    Libros antiguos y de colección en IberLibro
    La hija del Adelantado

    “Tenía el perfil de aquella joven algo del tipo correcto y severo y de las antiguas estatuas griegas, unido al ideal y sobrehumano de la virgen con que algunos años después debía asombrar al mundo Bartolomé Murillo”.

    por Brenda Martínez

    Publicado el 7 de marzo de 2014 a las 0:03h




    lápida donde yacen los restos de doña Leonor y Pedro de Alvarado.


    Así describía José Milla y Vidaurre en su novela histórica La hija del Adelantado (1866) la belleza de doña Leonor Alvarado de Xicotencatl, hija de Pedro de Alvarado y de la princesa tlaxcalteca Luisa de Xicotencatl, quien nació hace 490 años y fue la primera persona mestiza en haber nacido en Guatemala, hasta donde llegó su madre, quien acompañó a Alvarado durante la conquista.

    Fue el 22 de marzo de 1524 —aunque su segundo esposo, Francisco de la Cueva, refiere que pudo haber sido el 9 o 10—, en el campamento de Utatlán, donde doña Luisa dio a luz a Leonor, según consta en el Archivo General del Gobierno de Guatemala, indica la obra Doña Leonor de Alvarado y otros estudios (1958).


    Encuentro

    En la Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España, Bernal Díaz del Castillo expone que el caudillo Xicotenga de Tlaxcala y Zempoala (México), para asegurar las paces que hicieron con Hernán Cortés, le entregó a su hija Tecuilhuatzin, “a quien quería mucho”, para que fuera su esposa.

    Cortés la mandó a bautizar como Luisa y luego la cedió a Pedro de Alvarado, el Adelantado, quien llegó a las tierras quichés el 24 de febrero de 1524, acompañado de 300 españoles y gran número de indígenas tlaxcaltecas y cholutecas, según el Compendio de la historia de la Ciudad de Guatemala, de Domingo Juarros y Montúfar.

    Doña Luisa fue compañera fiel de Alvarado, aunque nunca se casaron, ya que según establecía la corona, los españoles debían mantener puro el linaje. Procrearon dos hijos: Leonor y Pedro. Este último murió”a tierna edad”.

    “Una de las cualidades de estas mujeres era su capacidad de servir de intérpretes entre los grupos indígenas y el ejército español, durante la expedición al valle de México y a otras regiones mesoamericanas”, explica Enrique Berdúo, cronista de la Ciudad de Antigua Guatemala.


    Cualidades

    “La hija del Adelantado se parecía mucho a su padre en condiciones, bondad y rostro, y que al tiempo que Alvarado pasó al Perú llevó en su compañía a doña Luisa y doña Leonor”. “Su padre la quería mucho y siempre, desde que nació, fue estimada doctrinada y criada con mucho miramiento y con todo recatamiento, regalo y crianza, así como sus hermanos”, expone el artículo Doña Leonor de Alvarado y Xicotencatl (1967).

    Beatriz de la Cueva, la Sinventura y segunda esposa de Pedro de Alvarado recogió a Leonor. Cuando ocurrió la inundación que destruyó el Valle de Almolonga, el 10 de septiembre de 1541, Leonor sobrevivió, pero pereció doña Beatriz, explica Berdúo.

    Doña Leonor estuvo casada poco tiempo con Pedro Portocarrero, “quien murió de viejo”, y no hubo sucesión. Luego se casó con Francisco de la Cueva, hermano de Beatriz, con quien tuvo seis hijos: Juan, Beatriz, Pedro, Lucía, Esteban y Paula.

    De este matrimonio se origina la descendencia de Pedro de Alvarado, pues este se casó primero con Francisca de la Cueva, con quien no tuvo hijos, y después con la hermana de esta —Beatriz—, con quien procreó dos hijos, pero murieron sin sucesión.

    Al fallecer su padre quedó doña Leonor en relativa pobreza y al no poder cubrir las deudas que el Adelantado dejó, por no reconocer la considerable suma que invirtió en su última armada y por haber pasado a la Corona de España las encomiendas que él poseía a su fallecimiento, no insistió en ser reconocida como heredera. Murió el 15 de septiembre de 1583, a los 59 años.


    Tumba en la Catedral

    El 13 de septiembre de 1583 —dos días antes de morir—, doña Leonor de Alvarado mandó a escribir su testamento, en el que disponía que fuera enterrada en la capilla mayor de la Catedral de Santiago de los Caballeros de Guatemala —Antigua Guatemala—, donde yacían su padre y su marido. Aún se encuentran allí sus restos.


    Dato

    1524 fue el año en que nació doña Leonor Alvarado de Xicotencatl.




    _______________________________________

    Fuente:

    https://www.prensalibre.com/vida/esc...-0-1097290329/

Información de tema

Usuarios viendo este tema

Actualmente hay 1 usuarios viendo este tema. (0 miembros y 1 visitantes)

Temas similares

  1. Palentinos ilustres: Antón de Carrión (S. XVI)
    Por Hyeronimus en el foro Biografías
    Respuestas: 0
    Último mensaje: 20/02/2015, 19:29
  2. Así eran las bodas y el ejército de Córdoba durante la época romana
    Por Hyeronimus en el foro Prehistoria y Protohistoria
    Respuestas: 0
    Último mensaje: 15/12/2014, 18:22
  3. Respuestas: 0
    Último mensaje: 01/11/2010, 13:43
  4. Oñate, fábrica de personajes ilustres
    Por Villores en el foro Señoríos Vascongados
    Respuestas: 1
    Último mensaje: 04/08/2009, 16:02
  5. Navegantes portugueses ilustres
    Por Hyeronimus en el foro Portugal
    Respuestas: 3
    Último mensaje: 25/08/2008, 06:24

Permisos de publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •