Cita Iniciado por DOBLE AGUILA Ver mensaje
Sobre el carlismo, lo que pasa es que se dicenr las aberraciones más tremendas. Hace poco tuve que oír a Marhuenda soltar que las tres guerras carlistas del XIX fueron por cuestiones "territoriales" (sic), de paso enlazando con el actual "procés catalá". El desconocimiento es supino.
Lo de este señor es de antología, del disparate, claro. Además de ser periodista tertuliano, o sea "chafardero", es también profesor universitario, y si nos atenemos al perfil que hoy se da del profesorado nacional, a la vista de lo que hay, no debemos extrañarnos de que en esa lista de las mejores 150 universidades del mundo no esté ninguna española. La verdad es que no le vendría nada mal registrase en la Facultad "Hispanismo.org" y hacer un master, y usando su propio nombre como "nick". Sinceramente, cada vez que lo escucho me alegro infinitamente de no ser alumno suyo, porque se me abren las carnes con sus análisis.

El nacionalismo como tal, tanto en España como en sus lugares de "nacimiento" (principalmente Alemania e Italia) es un movimiento moderno, de raíz absolutamente liberal en lo económico ("Zollverein" etc), voluntarista, constitucionalista, relativista en lo moral (darwinimo social) y demás. Sociológicamente, que Valmadian me corrija si quiere, se trata de un fenómeno puramente urbano y burgués; no se me ocurre algo más contrario al carlismo analizándolo por encima.
Es que es así, y no hay nada que corregir. Si acaso puedo añadir algo anecdótico que sirve para ilustrar lo contrario que es el Carlismo al nacionalismo. Un amigo mío, carlista y abogado, me dijo un día: "Si yo no fuese católico, sería anarquista."

Es una forma de romanticismo exacerbado, que a veces incluso pretende enlazar con el paganismo perdido.
En sentido moderno, revolución pura surgido de la francesa.

Como el carlismo es tradición, defensa de la historia, sociedad, y convivencia natural bajo antiguos principios, la historiografía suele presentarlo como una especie de "protonacionalismo" o antecedente directo del nacionalismo.
Lo primero que no se entiende, lo que se confunde en todos los ámbitos y no parece haber más que muy pocos capaces de entender, es la naturaleza de la Tradición. Si eso no se entiende, no se puede entender el Carlismo más que como una antigua polémica sobre la sucesión al Trono.