EL FUNDADOR DEL NACIONALISMO VASCO. SUS RASGOS CARACTERÍSTICOS (2)
... Vea ahora el lector unos cuantos textos del jefe nacionalista, donde subrayamos algunas frases:
- Algunos conceptos inexplicables o inverosímiles delfundador del nacionalismo
“Si a esta nación latina -España- la viésemos despedazada por una conflagración intestina o una guerra internacional, nosotros lo celebraríamos con fruición y verdadero júbilo así como pesaría sobre nosotros como la mayor de las desdichas, como agobia y aflige al ánimo del náufrago el no divisar el horizonte ni isla ni embarcación, el que España prosperara y se engrandeciera”. (Semanario Bizkaitarra, número 5).
Esas palabras son todo un programa, revelación total de un espíritu: el de su autor no dio más de sí. Podría tener escondidos tesoros de caridad, pero no es posible compaginarlos con esas enormidades.
Aun cuando España poseyese sin título y sin darle nada en compensación el País vasco, y no como le posee: como miembro integrante adquirido en el proceso histórico de su organismo, no sería lícito alimentar esos brutales deseos.
No hay amor por alto que se le suponga que justifique dentro de los Mandamientos cristianos celebrar con fruición y verdadero júbilo la ruina y el despedazamiento del pueblo con quien milenariamente se vive como parte integrante. Esos sentimientos son odios de selva, cuya ferocidad no llegó a debilitarse con el crisma de Jesucristo.
El País Vasco no es una colonia sometida a la Metrópoli por el terror y la violencia; lo mismo puede decir el País Vasco que España es suya, como España decir que es suyo el País Vasco.
España y el País Vasco forman un todo orgánico, donde Castilla fue en la evolución histórica el centro atractivo hacia la cual para ayudarse mutuamente y constituir un pueblo poderoso se fueron agrupando las demás regiones.
De amar y reverenciar como a cosa grande y gloriosa la agrupación obtenida de hecho, dieron pruebas prácticas en miles ocasiones los vascos. Pero al surgir “la conflagración intestina” y “la guerra internacional” los discípulos del fundador, para cumplir con exactitud las enseñanzas de su maestro, volvieron la espalda a la moral y a la historia y se fueron con los bolcheviques huyendo “la desdicha” de que “España prosperara y se engrandeciera”.
Y ahí tiene el grupo Maritain una de las razones porque los católicos vascos saltando sobre su catolicismo pelearon contra la España Nacional fundiéndose con los rojos.
Pero hallaban reforzada esa razón de táctica con otras intrínsecas aprendidas en la dogmática del maestro. Decía éste: “Vuestra raza, singular por sus bellas cualidades, pero más singular aún por no tener ningún punto de contacto o fraternidad ni con la raza española, ni con la francesa, que son sus vecinas, ni con raza alguna del mundo, era la que constituía a nuestra patria Vizcaya; y vosotros, sin pizca de dignidad y sin respeto a vuestros padres, habéis mezclado vuestra sangre con la española o maketa, os habéis hermanado y confundido con la raza más vil y despreciable de Europa y estáis procurando que esta raza envilecida sustituya a la vuestra en el territorio de vuestra Patria”.
Los peores enemigos de España no han ido nunca en sus insultos más lejos. Sólo un labriego ignorante, dirigiéndose a otros entendimientos más toscos e ignorantes todavía, puede permitirse con impunidad tales excesos.
¿Que la raza vasca no tiene punto de contacto con ninguna otra del mundo? Pues, ¿de dónde viene la raza vasca? ¿Es que Dios creó al género humano y antes o después, aparte, a la raza vasca? Una cosa es que no sepamos con precisión el punto de contacto, y otra que no exista el punto.
Esto último lo afirmaba muy en serio con otra porción de cosas pintorescas sobre su raza vasca nuestro héroe; y lo más extraño es que sus secuaces boquiabiertos se lo creían.
Casóse con una aldeana, y respondiendo a los que temían que desprestigiase al partido con el casamiento, decía: “Es una vizcaína originaria: todas las familias originarias eran en Vizcaya nobles; todos los vascos descendemos de aldeanos, de caseríos”.
¿Cómo se prueba que en Vizcaya fuesen nobles todas las familias originarias? ¿De dónde les venía la nobleza? ¿De haber nacido en la aldea o en el caserío?
La nobleza viene de las grandes y claras acciones, no de los adobes del caserío ni de las matas del campo. El fundador la derivaba de su orgullo racista intemperante y colérico.
Los nacionalistas vascos sus discípulos eran tan racistas como Maritain, furioso racista judío; y los nacionalistas y Maritain, más racistas que Hitler.
Y acaso por eso, por que las cargas eléctricas del mismo signo se repelen, son tan enemigos [1942] de Hitler Maritain y los nacionalistas vascos.
- Los discípulos del fundador denigran a la raza vasca pretendiendo enaltecerla con encomios extravagantes
Si esa raza no fuese estimada con más profundidad y juicio que por los vascos nacionalistas por los verdaderos españoles, serían esos conceptos como para perderle la estima.
En el prólogo de los Pensamientos del fundador, no en el brindis de un banquete ni en la algazara de un merendero, escribe uno de los más conspicuos filósofos: “Ahí tienes ahora las palabras de... el maestro; palabras luminosas, tras la ceguera secular de la raza; profundas como el silencio racial durante siglos, ... palabra, que no acertó a sacar durante siglos nuestra raza del fondo de su alma... Euzkadi”.
... Como las distancias estelares se miden por años y milenios de luz, la pereza de la raza vasca para conocer su bien o su mal tiene por unidad de medida, según sus panegiristas, siglos o milenios.
Cuatro mil años gastados por una raza que no es precisamente la amarilla por su número, para descubrir que debe unirse, son muchos años. Dicho eso en elogio suena más bien a difamación o injuria...
El fundador del nacionalismo nos ha dicho antes que “esa raza singular es más singular aún por no tener ningún punto de contacto con raza alguna humana del mundo", de donde forzosamente se sigue que, siendo la más antigua de la tierra hubo de ser creada antes de la creación del género humano...
... lo difícil es comprender cómo el pueblo vasco pudo contraer el pecado original si no tiene “ningún contacto con el género humano”,cuestiones que llevan a una revisión del dogma católico, planteada por la original sabiduría del nacionalismo vasco. Para estas cuestiones remitirse al capítulo VI de la obra de Pedro Altabella (El catolicismo de los nacionalistas vascos. Prólogo del excmo. señor A. A. de la Diócesis de Vitoria. Editora Nacional. Madrid,1939).
- El odio persistente del fundador a España y el telegrama al presidente T. Roosevelt
Infunde tedio pensar que pudiese trastornarse a parte no escasa de ese pueblo vasco tan noble con tejido tan burdo de insensateces. De ellas vamos eligiendo sólo las estrictamente indispensables a nuestro tema. Véanse otras dos del Maestro y Fundador del partido:
“Nosotros odiamos a España con toda nuestra alma, mientras tenga oprimida a nuestra Patria con las cadenas de esa rotunda esclavitud.” (Semanario Bizkaitarra, número 16).
“Ahora, para concluir, daré, como testigo presencial, un dato para la historia contemporánea: el día de San Roque de 1893 se oyeron por primera vez en Guernica y Bilbao los gritos de ¡Viva Euskeria independiente! Y ¡Muera España!” (Semanario Bizkaitarra, número 2).
Cualquiera diría que sobre el pueblo vasco hacia España pesara una dominación como la ejercida sobre Irlanda por Inglaterra, y que el Jefe nacionalista era la encarnación y la expresión auténtica del pueblo vasco.
El Jefe hablaba en nombre de cuatro ilusos llenos como él de ignara e insolente soberbia; y el pueblo vasco, protegido por el Arancel, por un concierto económico benevolente y por la seguridad de expender sus manufacturas en la Península, era en la nación una de las regiones más florecientes.
Desde tiempo inmemorial quería a España con hidalga adhesión, sin considerarse contradistinto ni en pugna con ella. Se creía con razón parte del cuerpo nacional, como Galicia, Asturias o Andalucía, y jamás pensó que en ese conjunto fuese un país o dominio extraño sujeto por la violencia.
Ahora el fundador del nacionalismo le excitaba a la guerra y llamaba “malditos por el espíritu de sus antepasados, malditos por sus hijos”...a los que oyendo ese grito santo no le diesen oídos.
Ese ¡Muera España! recogido como un dato para la historia,procuró depositarlo el Maestro en el corazón de sus seguidores. ¡Triste papel el del hombre que se emplea en sembrar odio como simiente de futuro grano! La Mística Doctora de Ávila, cuando quiso definir al demonio, dijo con frase imperecedera: “Es el ser que no pudo amar”. Uno de los Apóstoles, el que percibió con íntimo contacto los latidos del corazón del Señor, para definir a Dios dijo: “Dios es amor”.
Cuanto más se aproxime el hombre en sus intentos y afecciones a la definición del demonio es más bajo y miserable. El Fundador del Partido Nacionalista, impulsado tal vez por alguna tara ingénita, cuya existencia le servirá de atenuante, se trazó a sí mismo, el más lamentable de los destinos: cultivar el afecto que más aproxima a la definición del diablo.
No fueron en él esas propagandas, vehemencias de la juventud, irreflexivas y pasajeras. El 2 de mayo de 1902, año y medio antes de su muerte, ya en su madurez, y en momentos de angustia y terrible depresión moral para España, dirigió al Presidente de los Estados Unidos, Theodore Roosevelt, el siguiente telegrama:
“Roosevelt, Presidente Estados Unidos. - Washington. Nombre Partido Nacionalista vasco felicito por independencia Cuba, Federación nobilísima que preside, que supo libertarla esclavitud. Ejemplo magnanimidad y culto Justicia y Libertad dan vuestros poderosos Estados, desconocida Historia e inimitable para potencias Europa, particularmente latinas. Si Europa imitara, también nación vasca, su pueblo más antiguo, que más siglos gozó libertades, rigiéndose Constitución, que mereció elogios Estados Unidos, sería libre”. Siguen a continuación los dos apellidos del Jefe nacionalista. (Euzkadi,pág. 36)
Asaltan el ánimo al considerar esa composición, infatuada y pedestre, muy serias dudas sobre si sería un hombre normal quien las redactara. No han de morir en posesión de sindéresis todos los seres humanos; mueren muchos en agraz y en verde. El juicio de este agitador político era todavía casi al fin de su carrera como “la vid cuyo fruto no madura”.
No podía concebir iniciativa más estéril e insensata; con ella no había de conseguir nada práctico, y daba, en cambio, la medida de su talla mental y de sus sentimientos. Dentro de las mismas malas inspiraciones del odio, constituía ese telegrama una acción incalificable. Sentimos de corazón que un español descendiera tanto.
(continúa)
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