Parafraseando la Epístola de San Pedro en sentido demoníaco:
"para los incrédulos, la piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido"
Ya lo sabíamos: la escoria y la hez que los catolicos siempre desecharon es de un tiempo acá la piedra angular de Roma y de sus buenecitos catoliquitos aclamapapas.