No era tanto que el papa o los obispos "aprobaran" que el rey firmara la ley del aborto sino que entendían que no tuviese más remedio que firmarla, dada la posición delicada en que le creían. Cosa que es muy distinta.Pero hay un testimonio especialmente estremecedor al respecto y que los autores del libro España anestesiada, publicado en 1988 por la Sociedad TFP-Covadonga recogieron de un artículo escrito por el periodista Abel Hernández en “Diario 16” del 6 de julio de 1985 con el título: «El Papa aprueba que el Rey firme la ley del aborto». Allí se decía que Juan Pablo II comprendía el dilema del Rey y hasta le habría dicho «usted ha de separar su conciencia cristiana de su condición de Jefe de Estado». Continuó el periodista diciendo que «la obligación constitucional del Rey es firmar las leyes aprobadas en el Parlamento. ‘No tenía otra disyuntiva que firmar o irse’, según una destacada personalidad. Evidentemente al Papa le parece muy bien que el Rey Juan Carlos siga en su puesto. La misma actitud mantiene el Episcopado español según he podido comprobar directamente en la dirección de la Iglesia española».
Eso es indudable: que los obispos (excepto Guerra Campos) disculpaban al Rey. Veamos lo que recogía la prensa en julio de 1985:
Malestar y crítica por la pastoral del obispo de Cuenca acogida con disgusto por el episcopado
Los obispos españoles ,en general , han visto con desagrado y con disgusto la carta pastoral que el obispo de Cuenca, monseñor Guerra Campos, acaba de publicar sobre el aborto, en la que acusa directamente al Rey por haber sancionado la ley de las Cortes, según fuentes próximas a la Conferencia episcopal consultadas por este periódico. No harán ningún comentario y se remiten al documento del pleno del episcopado del pasado 29 de junio, aprobado por unanimidad.
A la vista de la pastoral del obispo de Cuenca, muchos se explican ahora la “espantada” del obispo Guerra, con el abandono notorio del último pleno episcopal después de asistir a su primera jornada, en la que ya se contempló el tema del aborto por los obispos.
No obstante el silencio oficial de la jerarquía eclesiástica, son muchos los que creen que el editorial del periódico “Ya”, publicado ayer sobre el tema, es de clara inspiración episcopal. Como se sabe, el portavoz de los obispos, Joaquín Ortega, pertenece al consejo editorial de la empresa.
En el citado editorial se hace una clara defensa a la Corona y se dice que “los católicos, como principales destinatarios del magisterio episcopal, y los ciudadanos en general, están perfectamente instruidos sobre la gravedad moral de cualquier cooperación del aborto”... Y añade: “No se trata de facultades que el Rey pueda ejercer o no, sino de deberes que la Constitución le impone. Sólo existe una excepción, y es el caso de que se acuda al referéndum. Pero el artículo 92 ,que lo establece ,dispone que, aunque el Rey sea el que convoca, sólo puede hacerlo a propuesta del presidente del Gobierno.
Carece, por consiguiente, de verdadera iniciativa. En conclusión, al sancionar y promulgar, el Rey desempeña una función meramente nominal. Se trata de actos’ debidos a los que no se puede negar. Carece de verdadera libertad para oponerse”.
Finalmente el articulista el artículo 56.3 de la Constitución, que dispone que “la persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad…”...
(La Vanguardia 20-VII-1985) http://hemeroteca.lavanguardia.es/pr...?search=aborto
A este argumentación vergonzosa y rastrera de la Conferencia Episcopal contrarreplicaba monseñor Guerra Campos, días después:
Guerra Campos insiste en sus críticas al Rey sobre el aborto
Madrid. (Efe.)— El obispo de Cuenca, José Guerra Campos, reiteró en un artículo referente al aborto, publicado en el «Boletín del Obispado de Cuenca”, que si
una ley ataca la vida de un niño, «un rey constitucional no puede olvidar que esa ley existe con su sanción y sin ella, no”.
En este escrito, el prelado de Cuenca contesta al editorial titulado “El Rey y la ley del aborto”, que publicó el pasado 19 de julio el diario “Ya”, periódico editado por la Editorial Católica.
Guerra Campos dice en su escrito que “si el Rey carece de libertad para oponerse dentro de la Constitución, nuestro Rey, tanto en el orden histórico como en el de la responsabilidad moral, es anterior a la Constitución y se insertó libremente en ella”.
Asegura el obispo que “es contradictorio dar por bueno un sistema que lleve legítimamente a efectos inadmisibles: “no es posible, en conciencia, instalarse tranquilamente en él, sin hacer lo necesario por enderezarlo, o desligarse de responsabilidades que no se pueden compartir”. Advierte que «no se puede dar por bueno ningún orden constitucional por el que la suprema magistratura se vea obligada a sancionar leyes absolutamente inmorales. Y esto —continúa— vale también para la monarquía parlamentaria”.
Guerra Campos concluye diciendo que «para la licitud moral de la función del Rey o jefe del Estado es necesario o bien que el Rey tenga facultades para no verse
obligado a sancionar gravísimas transgresiones de valores absolutamente inviolables, ó actuar dentro de una Constitución que garantice eficazmente esos valores
(La Vanguardia 7-VIII-1985) Edición del miércoles, 07 agosto 1985, pgina 10 - Hemeroteca - Lavanguardia.es rey catolicos
Es obvio que si la Conferencia Episcopal representaba en esencia el pensamiento del papa (lo que era su deber), no cabe sino pensar que el papa Juan Pablo II diculpaba al rey por la firma que legalizaba el aborto.
Al rey, firmante de una ley sin cuya firma el aborto sería ilegal ¡¡¡NO se le podía excomulgar!!!, (y como es "católico" le dan de comulgar y nos lo mandarán los obispos derechito al cielo) ; en cambio a las abortistas que obran en virtud de la firma del rey, ¡¡esas sí; excomulgadas y al infierno de cabeza, claro!!.
No se sabe que opinaron nuestros obispos sobre los diputados que votaron sí a la ley del aborto. Por el miedo que les tenían se supone que no les excomulgarían ni amenazarían con mandarlos al infierno.
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