Cita Iniciado por Gothico Ver mensaje
El papa o los obispos en teoría y en abstracto condenan el aborto pero en la práctica no condenan a nadie, por que siempre, cobardemente, quieren ver (por la cuenta que les trae y el miedo que tienen) atenuantes y eximentes para condenas prácticas: no quieren condenar a nadie para tener que quedar como inquisidores medievales retrógados: que es lo que en serio les preocuparía.

No sirve decir que el papa que en teoría condena el aborto. Se traen a colación sus declaraciones públicas, catecismos, escritos abstractos. Muy bien: que ellos en teoría condenan el aborto ya lo sabemos de sobra, ¡pues solo faltaría eso!
Pero es que la aprobación del aborto en España tiene nombres y apellidos desde hace décadas, y a esos máximos responsables ningún papa ni ningún obispo les acusó ni les acusará.

No solo eso, sino que si ahora movilizan a los católicos contra el aborto, solo es porque gobierna Zapatero. Y también porque, como saben de sobra que Zapatero no les hará ni caso, aprovechan para descargar sus conciencias, voceando cuatro slogans y decir que ya han cumplido.
Además saben (y lo hacen solo con esa condición) que su protesta contra la nueva ley del aborto no generará confrontación política en serio a nivel nacional que provoque una respuesta contundente de la izquierda. Si generara controversia encendida... no "protestarían" ni se manifestarían. Eso es evidente.

Ya se cuidaron muy mucho los obispos cuando gobernaba Aznar de no pedirle que tocara una sola coma a la ley del aborto (¡y eso que sabían de sobra que Aznar sí podría haberla derogado!! ¿Por qué no pidieron los obispos que se derogara la ley durante los 8 años de gobierno Aznar?

Porque los fetos abortados en realidad tampoco les importan ni a los católicos ni a sus obispos ni al papa de turno: sólo, si acaso, vocear un ratito para "descargar sus conciencias" ante Dios, decir que ya hicieron "todo lo que pudieron", que los gobernantes son tozudos... y que ya no pueden hacer más. etc.
Dios se lo pagará.
Lo mismo digo, amigo Góthico. Esta sí es una actitud sincera y valiente por tu parte. Decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad y llamar a nuestros pastores con el nombre que merecen y conste que no es nuestro juicio sino el de Nuestro Señor : ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas...!