Irmâo, pero sus descendientes perderían la legitimidad de ejercicio no la de origen (en sí, no es línea usurpadora) como pasa hoy con los hijos de Carlos Hugo, o pasó en su día con Juan III y sus hijos Carlos VII y Alfonso Carlos I.
En el caso de la isabelona a diferencia de Pedro IV, carecía de esa legitimidad de origen.
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