....Y por "golpe de gracia", no me refiero a la cuestión de la licitud o no de apoyar a Maura (algo que la Iglesia dejó a sus conciencias), sino a la "prohibición" expresa de acusar de "menos católicos" a los católicos liberales; lo que deshacía por completo el discurso integrista, que siempre los atacó con saña y llamó como toda intención "católicos MESTIZOS".
A partir de ese momento, y en adelante, los integristas son igual de católicos que el resto; por mucho que el liberalismo conservador siga condenado en los documentos. Ya no pueden en el fondo, levantar la bandera como los verdaderos "católicos íntegros". Les han dado un palo.
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