O sea, que el panorama no puede ser más crudo. Queda aguantar el temporal y hacer cuanto esté en nuestra mano para cambiar la sociedad, mediante la adecuada educación de nuestros hijos y el ejemplo de una vida modélica, sin descuidar el apostolado y el combate doctrinal.

Pero, entonces, volvemos al principio: ¿Sirve para algo votar en las elecciones?

No comparto el criterio de la COPE que un forero ha apuntado; yo sí creo en el valor de los actos testimoniales; pueden ser germen de un cambio social. Aparentemente, Jesucristo fracasó en la cruz, pero de ahí arrancó la mayor transformación social de la Historia.

Espero poder votar una candidatura de la CTC. Si no la hubiese, por lo menos AES. Familia y Vida, no. Los grandes partidos, menos.