OCTAVA PARTE

LA PERSONA FRENTE AL ESTADO,
DERECHOS PERSONALES Y LIBERTADES CÍVICAS:

I – LA PERSONA ANTE EL ESTADO




A) El hombre, origen y fin de la vida pública...

1)... sólo (el hombre), completo en la armonía de su vida natural y sobrenatural... es al mismo tiempo el origen y el fin de la vida social. SC2,8
2)... según la ordenación divina... es... el hombre, en medio de la familia y de la sociedad con su trabajo, el señor del mundo. N7,28
3)... la Iglesia... penetrando en las más íntimas profundidades del ser humano y colocándolo en el centro de todo el orden social... este ser humano no es el hombre abstracto... sino el hombre completo. SC2,12
4)... la primacía de los valores personales sobre los valores económicos y sociales: el bien común, con miras al cual fue establecido el poder civil, culmina en la vida autónoma de las personas. MEC,85
5)... el Criador dio al hombre y a la familia peculiares derechos y facultades y les señaló una misión, que responde a inequívocas exigencias naturales. SP,48
6)... Hasta aquellos valores más universales y más altos que solamente pueden ser realizados por la sociedad, no por el individuo, tienen, por voluntad del Creador, como fin último el hombre, así como su desarrollo y perfección natural y sobrenatural. MBS,35
7)... el hombre... raíz y término de su propia vida social. N6,20
8)... el hombre y la familia son, por su propia naturaleza, anteriores al Estado. SP,48
9)... El Estado puede exigir los bienes y la sangre pero nunca el alma redimida por Dios. SP,52

B) El Estado y el individuo están mutuamente ordenados...

1)... El hombre, lo mismo que el Estado, tiene su origen en el Creador, y el hombre y el Estado están por Dios mutuamente ordenados entre sí. DR,32
2)... la persona, el Estado y el poder público, con sus respectivos derechos, están tan unidos y conexos que o se sostienen o se destruyen juntamente. N6,21
3)... ni el ciudadano ni el Estado pueden negar los deberes correlativos que pesan sobre cada uno de ellos, ni pueden negar o disminuir los derechos del otro. DR,32
4)... cuanto más gravosos son los sacrificios materiales exigidos por el Estado a los ciudadanos y a la familia tanto más sagrados e inviolables deben ser para el Estado los derechos de las conciencias. SP,52
5)... los lazos de los príncipes y súbditos... se estrechan con mutuas obligaciones y derechos, según la doctrina y preceptos católicos. QAM,5
6)... el hombre no puede rechazar los deberes que le vinculan con el Estado y han sido impuestos por Dios. DR,30