Continuando al Asunto seguiré exponiendo las refutaciones, disculpen si los expongo en desorden, aunque mi intención es exponerlos todos después los tomaré y los redactaré en orden.

4. La misa, como celebración diaria, se adoptó en 394 d.C.
¿Se condena la Misa o la celebración diaria de la misma?
La Misa ya era celebrada desde los primeros siglos de la Iglesia: los Hechos [2:42] relatan cómo los nuevos bautizados eran asiduos a la “Fracción del Pan” [como se le denominaba a la Misa en aquel entonces], en tiempos de San Justino Mártir [siglo II] ya se le conocía como cena eucarística (acción de gracias) y describe de manera detallada en sus Apologías la forma de como los primeros cristianos la celebraban tal como la celebramos hoy los Católicos.
A la Misa también se le conocía como “Cena del Señor” (1 Cor. 11:20-23)
La Misa como celebración y adoración cristiana fue instituida por nuestro Señor Jesucristo en la Última cena [Mat. XXVI, 26-28; Luc. XXII, 16-20] dejando como encargados para celebrarla a los Apóstoles y a sus sucesores: “Hagan esto en memoria de mí” [luc. 22,19]. En verdad no entiendo de donde salió esa fecha o de donde la sacaron los herejes para ubicar de que a partir de ese tiempo comenzó a celebrarse la Misa diaria. Tanto la Biblia como la Tradición apuntan siempre que desde los Albores de la Iglesia se celebraba la Misa.
Ahora Bien, la Palabra “Misa”, tuvo su origen etimológico en derivación de algunos vocablos latinos como “de la Dimissio populi, o sea de la despedida que se daba al pueblo, al disolverse la reunión de los fieles. Ite, dimissio est, decía el Diácono, frase transformada actualmente en Ite, Missa est.” [Cursos de Religión p. 338]
Nada tiene que ver pues el que se le llame Misa al culto de adoración que celebramos los católicos, pues vemos que a través de los tiempos se le ha conocido de muy diversas maneras, siendo siempre la misma cosa.
Y si se condena la celebración diaria también tienen que condenar a los primeros cristianos que eran “asiduos a la Fracción del Pan” [Hech. 2:42]