Gracias VILLORES por tan extenso artículo que has colgado de Mons. Guerra Campos. Leerlo lleva no sólo tiempo, sino que la densidad del contenido hace que sea realmente dificultoso dar una visión sobre él, y no digamos sobre los contenidos concretos. Observo que el texto es de 1962, y aunque el afán empirista de los investigadores no ha cambiado, las ciencias físicas sí, han dado un enorme paso en el conocimiento de la materia no sólo teórico sino también práctico, (si alguien en aquellos días pudiera ver lo que hoy existe, creería estar viendo una película de ciencia-ficción), lo que probablemente ha reforzado considerablemente los prejuicios de los investigadores y su menosprecio hacia cualquier otra forma de acceso al conocimiento. En tal aspecto creo muy acertado el juicio del autor del escrito.

Pero, la posición personal de los prelados y sacerdotes, muestran a las claras un preocupante grado de desconcierto ante estas cuestiones que van a ser decisivas en los próximos decenios. La mejor postura, la más adecuada si se quiere vivir con tranquilidad de ánimo, aunque también la más cómoda, es la de las personas como Góthico, que bien podría decir palabras como estas: "No admito posibilidad alguna de que lo que se salga de la Doctrina me afecte personalmente". El mayor inconveniente de esta postura, legítima en cualquier sentido, es que finalmente se deja el campo a los partidarios del Adversario. Pero, al tiempo, como dice Mons. Guerra Campos, la teología no da respuestas, las Sagradas Escrituras tampoco aunque se hagan citas que, estando en ellas, son un cajón de sastre para cualquier especulación en cuanto nos salgamos de su sentido literal, aúnque, eso sí, se deja una cierta libertad de opinión ante el tema.

Pero hay cuestiones que me preocupan sobremanera. En el escrito encontramos esto:

¿HABITANTES EXTRATERRESTRES?

En el punto clasificado como 3 d) "¿Encarnaciones múltiples en cada uno de los mundos habitados? Posible... En cierto sentido, parecería conveniente...", para seguir una línea argumental que me ha dejado estupefacto. Casi no sé si se está siguiendo las suposiciones de Flammarion, o ya es parte de la opinión del autor y a ello contribuye una letra tan pequeña, abigarrada y con las partes del escrito tan deficientemente escalonadas. Pero, de cualquier modo, me recuerdan escalofriantemente algunos contenidos de cierto libro, cuyo título no quiero citar aquí. Si alguno tiene interés en saber cuál es, en privado se lo puedo decir, pero también dependerá de quién sea. Me cuesta demasiado esfuerzo aceptar que se admita como posibilidad la de una metempsicosis cósmica. No me imagino a mi padre (q.e.p.d) "reencarnado" en otro planeta, y así, de mundo en mundo, hasta alcanzar la Visión de Dios. O al menos esto es lo que yo he entendido en dicho punto del escrito. Si lo he interpretado mal, que alguien me lo explique, por favor.