Bueno, la verdad es que hay algunos aspectos a considerar en lo que dices y respecto a los pasajes que has colgado de Santo Tomás.

1.- Yo no estoy por sistema en contra de sus argumentos teológicos. Antes al contrario, y es de una enorme eficacia cuando se trata de "abatir" los argumentos de los enemigos de Dios. Pero, mi postura personal y de otra mucha gente con formación científica, al tiempo que católicos, es que los ámbitos que tratan estas cuestiones son muy distintos. Es decir, lo mismo que no puedo responder una cuestión teológica con una respuesta de la física, no podré responder a una cuestión física con razonamientos teológicos. Es decir, son ciencias que se mueven en ámbitos distintos, aunque muchas veces se ocupen de realidades que se yuxtaponen y de ello los frecuentes roces o choques. ¿Cómo podríamos responder teológicamente al porqué la luz se desplaza a 300.000 km/s? Pero ¿cómo podríamos contestar con la Física a las cualidades del espíritu? Más aún, cuando se ha intentado responder con la física y la biología a preguntas tales como ¿qué es el amor?, por ejemplo, no se ha hecho sino el ridículo y ahí quedan aisladas socialmente tales respuestas que, en realidad, no se las creen ni quienes las dan.

2.- Mientras que hay que proclamar la superioridad moral de la teología de Santo Tomás, lo cierto es que en Física el pobre estaba bastante "pez", dicho con todo el afecto. No obstante, hay que reconocerle una extraordinaria capacidad intuitiva, pues su pensamiento si algo tiene es racionalidad, hasta el extremo de que su filosofía no sólo es respetada, sino incluso utilizada para argumentar por parte de bastantes físicos no materialistas, ni ateístas. Y esta afirmación no es una opinión subjetiva por mi parte, afortunadamente lo que he dicho se puede leer en libros de Cosmología.

3.- Y es que una cuestión es la pluralidad de mundos, y otra la de una pluralidad de mundos habitados. Respecto a la primera es suficiente con mirar el cielo a simple vista para comprender que están ahí, y tales mundos (galaxias, soles, planetas, cometas, asteroides...) son reales, no es un invento ni el producto de la imaginación, más o menos calenturienta, de nadie. Tengo delante de mí mientras escribo una Biblia "Nácar&Colunga" abierta por su página 28 ya en el Génesis, porque viene una representación de cómo se concebía la Creación en la Edad Antigua y en el Medioevo, épocas de S. Agustín, Platón o Aristóteles, y Santo Tomás, respectivamente. A la vista de tal cosmovisión es lógico que los argumentos físicos de Aristóteles, o los argumentos teológicos de Sto Tomás sean los que son. En cuanto a la segunda cuestión acerca de los posibles mundos habitados, no puede dar respuesta ni la propia Física. Se han publicado trabajos en los que analizando una por una, desde la perspectiva Astrofísica más empírica que se pueda suponer, las características propias y del entorno de nuestro mundo, y se llega a la conclusión de que debe de ser único, sino en el Universo, sí al menos en la Vía Láctea. Su título es Rare Earth, y aunque ahora mismo no tengo a mano el resto de la referencia, creo que se puede encontrar en este sitio: Astrotienda.com

Una consecuencia inmediata en todos y cada uno de nosotros, pese a nuestras cualidades y defectos, es que en mayor o menor medida (depende del grado de aceptación e integración social de cada uno) somos "hijos de nuestro tiempo" Lo han sido quienes nos han precedido, y lo serán quienes nos sucedan. Tú puedes hacer muchas objeciones a esta sociedad, si me vieses a mí soltar las "perlas" que suelto te parecería que tengo 40 ó 50 años más que mi edad real, pero lo cierto es que por mucho que nos neguemos no nos queda otra que "tragar demasiados sapos". En este mes se cumplen dos años desde que tengo Internet, antes me negaba a tenerlo afirmando que es un "instrumento satánico" y sigo con el mismo convencimiento. Testigos de ello son correligionarios carlistas que se reían por mi ocurrencia a la salida de la misa del 4 de Noviembre (S. Carlos Borromeo y Día de la Dinastía Carlista), en S. Fermín de los Navarros en Madrid, antes de que me diese de alta. Y, además, estoy convencido que "Ése" está suelto y muy suelto, basta con mirar a tu alrededor para comprender que es así. Pero todo ello, de lo que esto que digo no son sino anécdotas, es producto de una pésima interpretación de la realidad creativa de Dios, de su presencia ignorada entre nosotros, del desprecio hacia Él (cada vez que pienso en ello me dan escalofríos, por las acciones y actitudes de muchos inconscientes), ¿qué es eso de un registro para apostatar? ¡qué espanto! el sólo pensamiento de que esa gente cuando se muera se acabó, no volverán a tener ninguna clase de vida, es que ni en el Infierno, me provoca una inmensa angustia. Y rechazan rotundamente a creer en algo y reniegan, es inaudito. Pero yo responsabilizo indirectamente a los sectores eclesiales a quienes compete la continua evangelización, que no la llevan a cabo como deberían, también el haber cedido el terreno que es de Dios porque es su Creación, y conocer y admirar lo que Él ha creado es una forma de adorarlo.

4.- Y hablando de la otra cuestión, lo que hizo que me saltasen las alarmas fue lo que dijo Mons. Guerra Campos al dar como factible y hasta deseable, esa especie de metempsicosis cósmica. Este señor no tenía ni idea de lo que decía, es que está fuera de la Doctrina, ni como especulación filosófica es admisible. Por ello, también menciono que me recuerda lo que se expone a un libro del que no doy título porque no quiero darlo , pero que tengo en casa, del que se ha ocupado la Iglesia negativamente, del que nadie habla, y cuya lectura se ha de hacer por pasajes ya que no hay forma de tragarlo de otro modo, es alucinante. Ya digo que me recuerda a sus contenidos y cuya expresión populachera, sería: "¡ qué fuerte !". Espero y deseo que sólo se trate de una simple coincidencia, y expresión inverosimil entonces de un posible curica atolondrado.