Como se ve en ese artículo, otra vertiente del problema catalán es lo que viene detrás. Es decir, las pretensiones de los separatistas sobre Valencia, Baleares y demás sitios. Sería ingenuo pensar que tras la independencia de Cataluña se acabaría todo. Al contrario, eso daría muchos ánimos a los pancatalanistas no catalanes (renegados por partida doble, como se puede ver) que contarían -ya sin tapujos- con el apoyo del nuevo "Estado Catalán", apoyo que incluso también llegaría a los separatistas de otras regiones como las Vascongadas o incluso Galicia. Veríamos recrudecerse el problema separatista en el resto de España, ante la desmoralización de la población con un mínimo de sentido patriótico y el regocijo y envalentonamiento de la Anti-España.
La independencia de Cataluña supone el fin del Estado Español y su balcanización. Si no a corto plazo, en quizá unos diez años.
Marcadores