Y cuando nos sentemos en pobres o cuidados escaños de madera, procederemos a la lectura notarial:

- Bajo el Divino Imperio del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, que reina uno en esencia y trino en personas. Amén.

A los gloriosos señores y patronos nuestros Los Santos Mártires, a sus reliquias, a la Virgen Santa María, en cuyo honor nuestros ancestros fundaron basílicas, monasterios..Y para nuestro servicio a la Santa causa de La Palabra que es Jesucristo; hemos querido dictar este documento....(nuestros sesudos practicantes ejemplares de nuestra religión, aquí se leerían sus nombres ya escritos por electos representantes para gobernarnos)

Y al final de la declaración, ya prestos a dar comienzo el camino social de Jesucristo; diríamos:

Recordando cuántos bienes concede el Señor a aquellos que por su nombre se entregarán a la lucha contra sus enemigos a fin de conseguir el eterno galardón.

En la mitad de la documentación notarial tras el éxito, pues se extenderían cristalinas las a acometer como base inamovible por ser absolutamente imposible a desagregar, reinterpretar.. Por
ejemplo, que España es y será Católica. Para que queden grabadas a las alabanzas a Dios y su Trono familiar y todos sus Santos, con lo cuál sería imposible incumplir tales deberes y derechos, so pena del castigo De Dios, penas civiles y multa que irá a parar al tesoro del Rey Católico, que bien sabra a que gastar para su pueblo.