Una diferencia que se observa en el español de América es que al referirse a los pisos o plantas de los edificios se cuentan igual que en Norteamérica, no al modo europeo. En realidad tiene más lógica, aunque confunde al que no está acostumbrado. Me explico. Aquí tenemos la planta baja o piso bajo y luego vamos contando primer piso, segundo piso, etc. Allá, aunque digan piso bajo o planta baja, cuentan los demás a partir del segundo. El segundo piso equivale a nuestro primero, su tercero al segundo europeo, y así sucesivamente. Porque el bajo también es un piso, ¿no? La palabra piso se emplea también para planta como aquí, pero nunca para un apartamento (que en muchos países llaman usualmente departamento) como en España, y habitualmente también se utiliza para el suelo cuando se está bajo techo. Dentro de una casa, un edificio o incluso un vehículo rara vez se usa suelo, sino piso. El suelo suele (valga la cacofonía) ser el que está afuera, en la calle o en el campo. Sí he dicho afuera. Nosotros solemos decir "afuera" y "adentro" con verbos que indiquen movimiento y "dentro" o "fuera" en estos y en otros casos. En muchos países americanos es muy habitual decir afuera y adentro en cualquier caso aunque dentro y fuera no sean raros.

Esos cuadrúpedos de hocico redondo que conocemos a ambos lados del charco por los nombres de cerdo, cochino, puerco, marrano, guarro, etc., se conocen también por toda América con el nombre de "chancho", que también se aplica a una persona cochina o a algo sucio. Y en algunos países es hasta la palabra más habitual.

El español que llega a América y entra en un restaurante se sorprenderá de que el mesero o mozo (que nosotros llamamos camarero), tras tomar nota de lo que va a comer, le pregunte: "¿Y para tomar?" Y es que en Hispanoamérica tomar no se suele usar habitualmente tanto para comer como para beber (como hacemos aquí), sino sólo para beber (no obstante, en algunos lugares como Perú o Chile es usual la expresión "tomar desayuno"). Por cierto, al mesero o camarero lo suelen llamar en Chile a la francesa, "garzón", y si es una mujer "garzona", para horror de los franceses, que llaman así a las mujeres hombrunas.

A propósito de comer, no recuerdo si ya se ha mencionado que en el Cono Sur se conoce a la fresa como frutilla. La palabra no es desconocida, pero es porque se ha oído en teleseries y películas de países de más al norte y de España. Y la fruta que de México a Ecuador y en España se conoce como aguacate (del nahua "ahuacatl", testículo; en México también llaman vulgarmente aguacates a los testículos) se llama en Perú y el Cono Sur "palta", palabra quechua. En Chile, además de la fruta, palta puede también significar "elegante". En Brasil, al aguacate o palta lo llaman "abacate".