Revista FUERZA NUEVA, nº 552, 6-Ago-1977
Blas Piñar en Cuenca
“AGRADECIMIENTO” AL SEÑOR ROSÓN”
Discurso pronunciado por Blas Piñar en el polideportivo de Cuenca, el 13 de junio de 1977
Al filo casi del cierre de la campaña electoral, nos reunimos en Cuenca, como lo hicimos ahora hizo dos años, no para hablar tanto de votos, de urnas y de sufragios, sino de aquellos valores permanentes que los hombres de honor nunca se juegan al azar, siempre absurdo y caprichoso, de unas elecciones.
Nuestros actos, aunque alguien los entrecomille con cierta ironía como actos de afirmación nacional, lo son en primer término de afirmación de esos valores nacionales, y sólo en segundo término, un estímulo para que -quienes están identificados con ellos- apoyen a los que estiman que, con mayor sinceridad y autenticidad, los representan. (…)
Soy el menos indicado para hacer pronósticos. No hago profecías sobre el resultado de las elecciones, porque todo sondeo me parece artificial y susceptible de cambio urgente. (…)
Por ejemplo: cuarenta y ocho horas antes de las elecciones podemos anotar:
A) La televisión no informa de nuestro acto de la Plaza de Toros Monumental de Madrid, pero dedica veinte minutos al acto del Partido Comunista en Torrelodones.
B) Mi intervención en un programa regional de televisión no ha sido transmitido.
C) Mi intervención en el programa nacional no ha sido anunciada y se transmita a las siete y media en vez de a las 8 menos diez de la noche.
D) Continúan las excarcelaciones, los asesinatos, los secuestros, los atracos, las destrucciones vandálicas de repetidores de televisión y conducciones eléctricas, pero lo importante es la detención de unos cuantos muchachos de FUERZA NUEVA por integrar el servicio de orden del acto de la plaza de toros y no ser portadores de caramelos y azucarillos, sino de palos de béisbol para repeler las agresiones.
Yo tengo que “agradecer” personalmente al señor Rosón (ministro de la Gobernación) , el trato peyorativo, odioso y discriminante de que nos hace objeto con un abuso de poder notable, que revela su mediocridad política.
Porque ¿es que nuestros modestos carteles de propaganda se caen solos por ser de calidad peor el engrudo que utilizamos? ¿Es que son unos fantasmas misteriosos los que de noche los desgarran? ¿Por qué no da una nota el Ministerio de Gobernación o el Gobierno Civil respectivo, diciendo que uno de nuestros muchachos de Sevilla, brutalmente agredido, perderá la visión de un ojo; que ha sido tiroteado el presidente de Fuerza Nueva de Málaga; que han incendiado la casa del presidente de Fuerza Nueva de Córdoba; que han apaleado al presidente de Fuerza Nueva y candidato al Congreso de Almería; que tuvimos varios heridos en Molina de Segura; varios contusos en los intentos de asalto en nuestros locales de Barcelona y de Madrid; que fue víctima de un navajazo uno de nuestros chicos en el acto de la plaza Monumental; que fueron abollados y golpeados el coche que conducía la propaganda de Fuerza Nueva a El Escorial y los que aguardaban a quienes por las calles de la capital de España iban colocando nuestros carteles.
Pero de esto no se dice nada, o muy poco. Hay que presentar una imagen deformada, brutal. Hay que imputar a otros lo que ellos hacen. Asesinar guardias civiles es casi un gesto de heroísmo, pero llevar unos palos para defenderse contra la agresión y utilizarlos si la agresión se produce, es motivo de escándalo nacional, y por lo visto, dentro de poco, de la pena de muerte que se trata de abolir.
Esto forma parte también de la propaganda
Como lo forma la comparecencia del jefe del Gobierno (A. Suárez) como candidato, y lo que es peor: decir que no tomará parte activa en la campaña electoral y hacer una exposición fotográfica de busto y medio cuerpo en toda la nación; y acaparar el último espacio de la radio y de la televisión, que es, sin duda, el espacio clave, no sólo porque clausura la campaña, sino porque ha tenido tiempo de conocer y estudiar los argumentos de los otros, sin dejar a los otros réplica o contestación posibles.
Cara a las elecciones ya conocéis nuestro programa, que, en síntesis, hemos tenido la oportunidad de exponer, sobre España, el Estado, la familia, la Enseñanza, el tema económico social, el Ejército, las relaciones Iglesia-Estado y la política internacional.
El Episcopado español ha dado unas normas sobre las elecciones. Algunos obispos han publicado pastorales al respecto.
Nosotros no somos un partido de la Iglesia, ni nos presentamos como tales. Pero eso sí, aspiramos a una comunidad política y a unas estructuras temporales animadas y vivificadas por los valores cristianos. Creemos que hay que dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César, y por ello mismo, queremos que el César, es decir, el Estado, tiene que dar lo suyo a Dios.
Cada uno, bien informado, debe valorar si nuestro programa coincide o se aproxima a aquellos índices de orientación que, siendo católico, deben ayudarle en el momento de emitir el sufragio.
Y no se olvide que, tanto el argumento del miedo como el del mal menor no salvan la conciencia, porque el voto al miedo y por miedo, en vez de disminuirlo, lo aumenta, porque mil miedosos reunidos son más temibles, por su capacidad de griterío y de huida, que doscientos; y porque el mal menor sólo vale cuando todas las opciones son malas, y no cuando una al menos es buena.
Ni qué decir tiene:
Que nosotros no somos marxistas; que nosotros no somos liberales.
El marxismo es intrínsecamente perverso, y prácticamente un sistema de esclavitud.
El liberalismo es, desde el punto de vista moral, un pecado, y desde el punto de vista político, un camino abierto y fácil para el comunismo.
Jamás el comunismo ha dado paso al liberalismo. Siempre ha sido el liberalismo el que dio paso a la implantación de un régimen comunista, del que hasta la fecha, una vez consolidado, difícilmente escapan los hombres, y nunca los países.
Pensad si quienes ahora hablan de Franco y del franquismo no son quienes colaboraron con él, y:
no mantuvieron su lealtad;
impulsaron desde el Gobierno y apoyaron después, fuera del Gobierno, la reforma política y la liquidación del franquismo;
se homologan públicamente con la Europa liberal;
se definen en sus programas políticos como liberales y han difundido, desde órganos conocidos de prensa, el liberalismo.
Nosotros:
•Ni hemos sido ministros de Franco; ni hemos apoyado la Reforma política ni somos liberales.
•Estamos en la línea del Estado del 18 de Julio y de su continuidad y perfección, y por ello, con todos y cada uno de los Principios en que fue conjugada la doctrina tradicional y el pensamiento de José Antonio.
•Somos un movimiento político que arranque ideológicamente del 18 de Julio, pero que no se remonta a los afluentes, sino que marcha con sus caudales reunidos hacia delante.
•Hacemos nuestra la Historia total de la Patria, y el capítulo decisorio de la última época.
•Hemos montado la guardia; seguimos en vela, con el ideal que avalaron con su sangre los mejores, como arma.
Si en el fondo de vuestra conciencia compartís el ideal y la actitud, no vaciléis y votad, os digan lo que os digan, a los hombres y mujeres de Fuerza Nueva.
Arriba España.
(Al final se entonó el Cara al Sol) |
Marcadores