Lección 4: Resumen elemental del problema económico-financiero
Vimos en la última lección que la presencia de nuevos costes B (representados por la recuperación de dinero por parte de la empresa para la provisión por depreciación del capital fijo) daba lugar a una deficiencia mayor de poder de compra por parte de la población consumidora-usuaria.
Esta deficiencia es particularmente grave en tanto que, tratándose de bienes de capital fijo, supone una deficiencia de poder de compra que transcurre por un periodo mayor de tiempo en comparación con la deficiencia que surge del transcurso del tiempo de fabricación y depreciación de un bien de consumo.
Antes de pasar adelante en la explicación, hagamos unas pequeñas definiciones que ayuden a esclarecer los conceptos usados:
1) Primero distinguiremos entre bienes de capital fijo y bienes de capital circulante. Un bien de capital fijo es aquel que se fabrica y obtiene con vistas a durar el mayor tiempo posible en la empresa. Es decir, el empresario saca mayor provecho de él cuanto más tiempo permanezca en la empresa. Capital circulante es aquel bien obtenido o fabricado del que el empresario saca provecho deshaciéndose de él lo antes posible. En el ejemplo que venimos utilizando de la fabricación de botas de cuero, bienes de capital circulante serían las pieles brutas del granjero, las pieles curtidas del curtidor y las botas de cuero del zapatero. Bienes de capital fijo serían, por ejemplo, la granja del granjero, el local del curtidor, la fábrica del zapatero o la tienda del tendero.
2) En segundo lugar distinguiremos entre bienes de capital y bienes de consumo. Un bien de capital (ya sea fijo o circulante) es aquél respecto del cual el empresario hace un desembolso y espera recuperar el dinero desembolsado, bien del consumidor o bien de otro empresario. En cambio, bien de consumo es aquel respecto del cual se hace un desembolso sin ánimo de recuperar lo desembolsado.
3) Por último distinguiremos los bienes de capital fijo y los bienes de consumo: ambos tienen en común que se fabrican a partir de previos bienes de capital circulante, con la diferencia de que unos bienes de capital circulante se destinarán a la fabricación de bienes de capital fijo, esto es, bienes que no se destinarán a la venta, mientras que otros bienes de capital circulante se destinarán a la fabricación de bienes de consumo, es decir, bienes que se destinarán a la venta al público.
Fijadas estas distinciones, me gustaría recuperar aquí otro de los gráficos que adelanté en el primer mensaje del hilo. Obsérvese el siguiente documento:
Diagramas credito social 3.doc
En él podemos encontrar dos gráficos, que representan, de manera básica, el esquema de la circulación del dinero en toda economía. Nos fijaremos en el primero, el de los dibujos. La decripción de la circulación del dinero, en términos generales, vendría a ser la siguiente:
1º. El banco crea un crédito para la industria.
2º. La industria distribuye sueldos, salarios y beneficios en la fabricación de un producto. (= pagos A)
3º. El banco crea otro crédito al tendero para poder comprar el producto de la industria.
4º. El tendero distribuye sueldos, salarios y beneficios para él y sus empleados (= pago A)
5º. El tendero compra el producto que le vende el industrial (= pago B)
6º. El industrial recupera el montante del crédito y lo devuelve al banco (= pago B). Este dinero queda destruido o desaparece al volver al banco.
6º. La población receptora de los antedichos beneficios, sueldos y salarios utiliza el dinero para comprar el bien de consumo del tendero.
7º. El tendero recupera el dinero del crédito y lo devuelve al banco (= pago B). Este dinero queda destruido o desaparece al volver al banco.
Éste es el proceso básico de circulación de dinero. Se puede simplificar aún más considerando que la industria y la tienda forman una única empresa, con lo que sus cuentas se pueden unificar en una sola, sin que haya transacciones entre ellas.
Por supuesto, este mismo esquema puede trasladarse al ejemplo que venimos utilizando de la producción de las botas de cuero, sólo que el proceso en lugar de ser mediante dos empresas (como en el esquema de los dibujos) vendrá a ser de cuatro empresas (granjero, curtidor, zapatero y tendero).
Pero la idea es exactamente la misma: todo nuevo dinero creado por los bancos para la producción de bienes de capital o de consumo es en forma de deuda, es decir, en forma de costes, es decir, ha de ser recuperado de las manos de la población si no quieren las empresas implicadas caer en bancarrota.
Ahora bien, como ya vimos, el factor temporal hace que tarde o temprano (más bien temprano) se produzca en la población una deficiencia de poder adquisitivo, la cual tiende a ascender a una cantidad más o menos equivalente a B (es decir, los costes indirectos en que incurren las empresas en la fabricación de los bienes de capital y consumo).
Clifford Hugh Douglas lo explicaba así en su obra The Monopoly of Credit:
También está claro que cuanto mayor sea el periodo medio durante el cual el dinero es acumulado en relación a la creación y destrucción de un activo de capital (que corresponde con la “vida” de un activo), y cuanto menor sea el periodo medio durante el cual el dinero es recolectado para las necesidades diarias de la vida por parte de la comunidad (que corresponde con la “vida” de los bienes de consumo), mayor será la discrepancia entre el poder adquisitivo y los precios.
El primer periodo constituye el tiempo medio en años (N2) que se necesita para hacer y desgastar un activo de capital; es el tiempo cubierto por la producción y destrucción de un coste. Obviamente, ese periodo variará enormemente de acuerdo con la naturaleza del activo, pero una media imparcial y normal es de veinte años.
El segundo periodo constituye el tiempo medio en años (N1) durante el cual el dinero a disposición de la comunidad (los ingresos totales) circula desde la industria hasta el consumidor y vuelve otra vez.
En Gran Bretaña, por ejemplo, los depósitos en los Bancos Comerciales son de aproximadamente ₤ 2.000.000.000. En cifras aproximadas, las liquidaciones anuales de los bancos de compensación ascienden a ₤ 40.000.000.000. Parece obvio que las ₤ 2.000.000.000 en depósitos deben circular veinte veces en un año para poder producir esas cifras de las cámaras de compensación, y que por tanto el ritmo medio de circulación está un poco por encima de las dos semanas y media… Las cifras de las cámaras de compensación que se acaban de citar contienen un gran número de transacciones “carnicero-panadero” (transacciones de segunda mano), y éstas deben deducirse a la hora de estimar los ritmos de circulación.
Después de hacer la necesaria corrección para el volumen de las transacciones de segunda mano y para los pagos que no van a través de la cámara de compensación, podemos concluir que el periodo medio de circulación del dinero gastado en bienes de consumo es de aproximadamente dos meses, o un sexto de un año.
El efecto de la grandísima disparidad entre estos dos ritmos se describe a continuación:
Pongamos que n1 = 1 / N1 = número de circulaciones por año, digamos 6.
Pongamos que n2 = 1 / N2 = número de circulaciones por año, digamos 1 / 20.
Pongamos que A = todos los desembolsos hechos por un fabricante que crean costes = sueldos y salarios.
Pongamos que B = todos los desembolsos hechos por un fabricante que transfieren costes = pagos hechos a otras organizaciones.
El fabricante paga ₤ A por año en el sistema N1, y ₤ B por año en el sistema N2.
Dejando a un lado el beneficio, el precio de la producción es ₤ (A + B) por año. Pero para adquirir o comprar (es decir, cancelar los costes asignados o registrados de ₤ (A + B)) existe al momento presente en las manos del consumidor:
₤ (An1 + Bn2) .......................n2
------------------- = ₤ ( A + B ------ )
.........n1 ....................................................n1
En consecuencia, el ritmo de producción de valores en precios excede al ritmo al cual pueden ser cancelados por el poder adquisitivo, en manos de los consumidores, en una cantidad proporcional a
................n2
B ( 1 – --------- ) = aproximadamente B.
................n1
Este déficit puede ser compensado mediante la exportación de bienes a crédito, mediante la venta de bienes a crédito, mediante la rebaja del valor de los bienes en los libros contables por debajo del coste, mediante bancarrotas, y mediante dinero distribuido para la producción de obras públicas y cargadas a deuda. Pero, principalmente, está representada por acumulación de deudas.
Vemos, pues, que el factor temporal juega un papel importante en el surgimiento de esa deficiencia de poder de compra. Aunque este factor temporal ya lo mencionamos en lecciones anteriores, viene bien recordarlo aquí pues los economistas "ortodoxos", ante la deficiencia que surge en el ejemplo que vimos en la lección anterior al incluir los costes de capital fijo, contestan que la deficiencia de poder adquisitivo que surge de la recuperación de estos costes se compensaría (igual que ocurría con los bienes de capital circulante) con la fabricación simultánea de nuevos bienes de capital fijo durante el mismo intervalo temporal en que los bienes de consumo se presentan a la venta al público.
Pero, ya se trate de bienes de capital fijo o de capital circulante, el problema seguirá siendo el mismo: para poder cubrir la deficiencia de poder de compra de la población para la adquisición de los bienes de consumo, será necesaria la simultánea fabricación de nuevos bienes de capital durante el mismo intervalo temporal, no sólo en la misma proporción, sino incluso, en sucesivos intervalos temporales, en una proporción cada vez mayor.
Esto lo reconocía el propio J. M. Keynes (uno de los príncipes de los economistas "ortodoxos") en su libro Teoría General de la ocupación, el interés y el dinero (reconocimiento que implica la contradicción en que incurría Keynes cuando criticaba a Douglas por el hecho de denunciar éste el mismo fenómeno):
Libro III. Capítulo 8. Sección IV.
Podemos considerar el problema de otro modo: el consumo se satisface parcialmente con cosas producidas en la actualidad y en parte con las producidas previamente, es decir, con la desinversión. En la medida en que el consumo se satisfaga por esta última sobreviene una contracción de la demanda actual, ya que en la misma medida deja de tomar su cauce como parte del ingreso neto una fracción de los gastos presentes. Por el contrario, siempre que se produzca un objeto durante el período, con la intención de satisfacer el consumo posteriormente, se pone en movimiento una expansión de la demanda corriente. Ahora bien, toda inversión de capital está destinada a resolverse, tarde o temprano, en desinversión de capital. Por tanto, el problema de lograr que las nuevas inversiones de capital excedan siempre de la desinversión de capital en la medida necesaria para llenar la laguna que separa el ingreso neto y el consumo, presenta una dificultad creciente a medida que aumenta el capital. Las nuevas inversiones de éste sólo pueden realizarse como excedente de la desinversión actual del mismo, si se espera que los gastos futuros en consumo aumenten. Cada vez que logramos el equilibrio presente aumentando la inversión estamos agravando la dificultad de asegurar el equilibrio del mañana.
(los subrayados son míos)
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