Y José Antonio fue un católico cabal.
Y José Antonio fue un católico cabal.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
Tiene usted un lío mental importante. Por un lado achaca a la Comunión Tradicionalista poco menos que estar obsesionada con "cuestiones dinásticas archipasadas ya" y por otro lado le acusa de ser "nocedalista", cuando sabido es que Ramón Nocedal si algo hizo es restar importancia a la cuestión dinástica.
Por cierto, con la salvedad de esa cuestión dinástica, los mismos carlistas de finales del siglo XIX y principios del XX decían que a nivel doctrinal no había apenas diferencias entre el carlismo y el integrismo. Son los dos o tres pseudohistoriadores carlohuguistas los que han querido ver unas diferencias insalvables. En realidad, la rivalidad entre ambos grupos duró menos de 20 años y acabaron reunificándose, como no podía ser de otro modo. Además de que Nocedal no fue quien impulsó el cisma, sino Ortí y Lara y Sardá y Salvany, que también se marcharon del partido integrista, pues preferían entenderse con los conservadores alfonsinos.
Tengo en mi casa una "Antología de Ramón Nocedal y Romea" editada por la Editorial Tradicionalista en el año 1952. En su prólogo se define a Ramón Nocedal como a un carlista más, toda vez que se quita importancia a las riñas periodísticas y a la escisión que se arregló para siempre en 1931, quedando los integristas perfectamente integrados (valga la redundancia) en nuestra Comunión. De hecho, el mismo diario EL CORREO ESPAÑOL, órgano de la Comunión Tradicionalista, decía a la muerte de Nocedal que éste no había sido un traidor, sino que había permanecido «en la casa solariega de la Tradición» (puede leer el artículo aquí). En definitiva, Ramón Nocedal fue un gran tradicionalista que conviene poner en valor, como se dice ahora. En cambio, no tengo tan clara la valoración, por ejemplo, de la figura de Antonio Juan de Vildósola, director del diario tradicionalista LA FE, que destacó por su rebeldía e indisciplina y, a mi juicio, no estuvo a la altura de su predecesor, el gran Pedro de la Hoz, fundador de LA ESPERANZA.
Estas cuestiones históricas no son baladíes. Todos los partidos o doctrinas políticas tienen su historia y todos los que están en uno u otro grupo se enorgullecen de ella. Lo que no lleva a ningún lado es, por ejemplo, dárselas de patriota español sin hablar de la historia de España. El futuro solo lo conoce Dios, de manera que no se puede "mirar el futuro", sino que lo único que se puede mirar es el pasado (para aprender de él). Por otro lado, si hay algo del año de maricastaña son cosas como la democracia liberal o el socialismo, y ahí están todo el día dándonos la matraca con esas ideas desfasadas. Parece que, en este caso, no importa la antigüedad.
Si me permito citar a Polo y Peyrolón, es porque sigue teniendo vigencia y ello demuestra la validez de sus afirmaciones. Supongo que para usted, citar a Carl Schmitt, John Maynard Keynes, Max Weber, Konrad Adenauer, Antonio Gramsci (o vaya usted a saber qué pensador liberal o revolucionario extranjero nacido en el siglo XIX) denotaría sofisticación y modernidad, mientras que citar a los nuestros "suena a rancio". Lo que demuestra usted con eso es su complejo de inferioridad y que probablemente nunca llevó realmente a gala el ser carlista. El que lo es de corazón, lo proclama a los cuatro vientos, porque, por más que la jefatura pueda cometer errores, pocas cosas hay más grandes en el mundo que ser carlista, que significa en definitiva ser católico y español cabal.
Hace tiempo que dejé de participar en este foro de manera regular, en parte, por culpa de usted. Ha querido usted acaparar el foro, y con su anticarlismo y sus divagaciones interminables, que le restan dinamismo, creo que lo ha echado a perder.
Última edición por Rodrigo; 15/11/2020 a las 02:53
Militia est vita hominis super terram et sicut dies mercenarii dies ejus. (Job VII,1)
Por principio, ni en España ni en el mundo puede haber partidos titulados "católicos", al menos desde el Vaticano II por la negativa rotunda de la Jerarquía, que no quiere que el nombre "católico" ruede envuelto con trapicherías del mundillo político y escándalos consiguientes ni que se puedan achacar al catolicismo los deslices y jugarretas de líderes supuestamente católicos. Así como querellas con rivales ideológicos que puedan acabar desatando persecuciones a la iglesia, los obispos y a los fieles.
Tal precaución, siendo justificada, no sirve de excusa para que todo el conjunto de católicos de una nación, caso de España, está absolutamente huérfana de dirección a nivel episcopal.
Es absolutamente intolerable que, como confiesa el articulista de la COPE, arriba citado, pueda haber católicos que voten libremente y sin cargo de conciencia a partidos abortistas y homosexualistas, ateos, sin que el episcopado lo impida. ¿Tanto cuesta pedir a los feligreses: no voten a ninguno o solo voten a quien condene el aborto, etc?
El articulista de la COPE confiesa el conflicto y se queda tan contento, lo toma como un mérito logrado:
"No hay que decir a quien votar... principio básico que se estableció en la democracia"...Serrano Oceja afirma que lo que "es innegable" es "que lo que existe es el voto de los católicos". Esa diferencia entre el "voto católico" y el "voto de los católicos" se traduce en otra de sus características: la pluralidad. De hecho, entre las páginas de su libro se lee que el voto de los católicos ha ido a todas las formaciones políticas principales en España: Partido Popular, Partido Socialista, Podemos y Ciudadanos.
"Hay que tener claro que el voto de los católicos es un voto plural. Es un voto que está basado en la libertad", explica. Por lo tanto, la participación de los católicos en el sistema democrático no está influenciada por presiones externas de ningún tipo, ni siquiera de la propia Iglesia...desde el principio de la democracia en España.
"El voto de los católicos es un voto plural"
Un rasgo definitorio del voto de los católicos es que no es, según el autor, un voto sólo programático, o sólo ideológico, si no con una reflexión más profunda. "Es un voto respecto, no sólo a las ideologías, que están presentes en los partidos, si no respecto a las acciones y determinaciones que proponen los partidos políticos".
¿La Iglesia dice a los católicos a qué partido votar?
El periodista se remite a las primeras elecciones de la democracia española para contestar a esta pregunta. La respuesta es no.
"La Iglesia nunca ha dicho a quién hay que votar. Este fue uno los principios básicos que se estableció en la democracia española y que aparece ya en el primer comunicado de la Conferencia Episcopal ante las primeras elecciones democráticas. La Iglesia no entra en el juego de la política".
¿Y ni por hipótesis siquiera a quien o quienes se comprometieran a seguir todas las directrices católicas de buena fe?
En tal caso, ¿por qué no reconoce la jerarquía que el sistema democrático es esencialmente malo?
Y es que todo parte de una falacia: de que todos los gobiernos democráticos serían igualmente "buenos"... e igualmente "malos", negando tácitamente que el Magisterio papal del sigo XIX ya había definido que hay gobiernos buenos por esencia y malos por esencia.
Y da la casualidad de que los buenos por esencia no eran los esencialmente democráticos, sino los que se basaban en le Ley de Dios inexcusablemente (y no ponemos ejemplos, que todos conocemos)
Al final, obviamente, se trata de ir a los práctico: hay inhibición total dado que si le tocara gobernar al partido anticatólico rival de aquel al que se pidió el voto, puede toma represalias desterrando obispos, cerrando iglesias, la casilla de la X de la Renta que peligra...
La consecuencia es que por miedo a los gobernantes y no por otra cosa, se viene eludiendo durante décadas una obligación gravísima de aclarar principios irrenunciables y condenar gobiernos y sistemas inicuos, con la consecuencia del envilecimiento social del catolicismo y de su doctrina que no puede durar mucho para no acabar en la insignificancia.
Porque ese y no otro es el fondo del asunto.
Así que ya vemos hoy en qué manos "católicas" estamos, y es que entre pillos anda el juego. Pero los platos rotos de la fiesta la pagamos los tontos.
Última edición por ALACRAN; 15/11/2020 a las 13:33
"... Los siglos de los argumentadores son los siglos de los sofistas, y los siglos de los sofistas son los siglos de las grandes decadencias.
Detrás de los sofistas vienen siempre los bárbaros, enviados por Dios para cortar con su espada el hilo del argumento." (Donoso Cortés)
Quero empezar por el final de tu perorata. Un foro de discusión es para discutir, participar, intervenir y en otro caso se monta un blog para amiguetes. El que uno participe o no, dependerá de múltiples factores y circunstancias y no hace falta estar repitiéndolas porque cualquiera sabe cuales son. En los foros, para que no se agoten, sean aburridos y no se extingan, hay que participar, intervenir, exponer.
En consecuencia:
1.- [B]Sí no escribes es reponsabilidad exclusivamente tuya[/B] y a mi no me responsabilices de nada, sí no lo haces es tu problema, o no sabes de qué hablar, o no sabes cómo desenvolverte, o no tienes suficiente fuerza argumental. Pero jamás te he insultado, ni ofendido, y tú a mi SÍ en este tema, ¿te queda suficientemente claro?
2.- Yo no divago, suelo exponer más bien brevemente lo que después son cuestiones que se tratan fuera de aquí, coloreando en azul para destacar que NO son palabras mías, muchas veces hasta se trata de opiniones opuestas, y poniendo siempre la fuente y su correspondiente enlace.
3.- Sí a ti no te interesan, NO LAS LEAS. Y a mi sí que me aburres tú.
4.- Dinamismo y echado a perder, será por tu enjundiosas intervenciones. Y sobre esto te recomiendo algo, al rato de haber puesto un nuevo post, según los temas, claro, mira a ver cuántos están conectados leyendo. Pero como ya he dicho que el movimiento se demuestra andando, temas iniciados por mi:
Desenterrando a Franco Más de 59.000 visitas en esto momentos. Sin duda alguna aburrido, estático, echado a perder.
¿Pero ya hay cisma de facto o no lo hay?. Más de 29.000 visitas a fecha de hoy.
Cuestiones para ateos: preguntas y dudas. Más de 24.000 visitas
Ciertamente la mayoría no tienen tantas, pero la mayoría sí que superan las 1.000 y 2.000 visitas, lo que no está nada mal. Eso es participar y dar interés y dinamismo al sitio.
Y, finalmente, esa participación se concreta en algo más de 10 mil mensajes, sí, entre 166.000, por lo que afirmar que estoy copando el sitio no sólo es una estupidez, sino que además literalmente es mentira.
Te recomiendo que participes más y que nunca vuelvas a incurrir en falacias ad hominen, que "se te ha ido la pinza", como dicen ahora, así que métete en tus asuntos y deja en paz a los demás con su actividad.
Lee con detenimiento el contenido del enlace y que sea la última vez que se te ocurra lanzar semejante ataque contra mi persona. Te lo reitero, sí no te gusta lo que digo no lo leas, no estás obligado a ello.
https://www.retoricas.com/2015/02/ej...d-hominem.html
Última edición por Valmadian; 15/11/2020 a las 15:32
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
No tengo ninguna intención de estar perdiendo el tiempo aquí con tus elucubraciones. Ya te han respondido acerca de cuál es eje de este hilo, y a eso es a lo que se tiene que atender, no a otras consideraciones. De momento, y hasta donde sé, no eres el portavoz de la CT. En segundo lugar yo NO estoy "atacando" a la misma, sino acusando de inacción, reclamando y exigiendo que ante la gravísima situación que hay en España se mojen y que no sigan escondidos en su marfileña torrecita. De manera que las cosas hay que entenderlas rectamente. Por otra parte hay otra CTC, cuyo pecado imperdonable para vosotros es que no reconocen a Don Sixto y todo es válido para acusarlos de cualquier cosa, hasta de liberales.
Lo peculiar del asunto es que hace años yo no consideraba conveniente la postulación de Don Sixto, en parte por su pasado y ciertas implicaciones suyas, y porque su estado de salud nada buena, lamentablemente para él y para todos, así como el hecho, de ser soltero y sin descendencia, dicho conjunto objetivo hacía que no lo considerase la mejor opción. Cuando se inició su postulación, que provocó no poco descontento ya en las filas de la CTC, bien alejada entonces y hoy seguimos igual, se me invitó a una comida muy restringida en un muy discreto restaurante de Madrid, en el que me enteré de lo que se estaba haciendo para reconocerlo. Yo expuse mis objeciones, y se me contestó con argumentos lógicos y suficientemente convincentes. Entonces dije que aceptaba y daba un voto de confianza, que luego se ha visto defraudado, y no por él, sino porque lo han transformado en una figura con la que algunos parecen hacer lo que quieren. Por entonces, deuzco que tú debías estar en el colgio todavía, así que lecciones las justas.
Pedro de la Hoz, Maestrante de Ronda y padre de Avelina, casada con Antonio Juan de Vildósola Mier. Ya quisierais vosotros hacer la mitad de lo que hizo él sólo, pero según tú, en tu particular interpretación de su historia fue rebelde e indisciplinado. Poco, muy poquito sabes tú de él.En definitiva, Ramón Nocedal fue un gran tradicionalista que conviene poner en valor, como se dice ahora. En cambio, no tengo tan clara la valoración, por ejemplo, de la figura de Antonio Juan de Vildósola, director del diario tradicionalista LA FE, que destacó por su rebeldía e indisciplina y, a mi juicio, no estuvo a la altura de su predecesor, el gran Pedro de la Hoz, fundador de LA ESPERANZA.
Vildósola Mier, Antonio Juan de.
Bilbao (Vizcaya), s. t. s. XIX – 31.XII.1893. Periodista, abogado y político defensor de la rama carlista.
Estudió en varios colegios de España y Francia y cursó la carrera de Derecho en Valladolid. Se dio a conocer como periodista en La Esperanza, periódico dirigido por su suegro, Pedro de la Hoz. Se casó con Avelina de la Hoz y Liniers, la segunda de las hijas del afamado monárquico-religioso. Del matrimonio nacieron Pedro, Franco, Carlos, y un cuarto niño que falleció en marzo de 1863, con veintisiete meses, por el mal de “garrotillo”.
En La Esperanza publicó numerosos artículos defendiendo sus ideas políticas y hasta la entrada en la redacción de su cuñado, Vicente de la Hoz, él fue el responsable del periódico cuando su director no podía acudir por enfermedad o viaje. El 5 de julio de 1865 se notificó su renuncia a seguir formando parte del periódico y se marchó a París. Unos meses después falleció su suegro, lo que aceleró su regreso a la capital española, para apoyar a su yerno en el trabajo político-doctrinal que había comenzado Pedro de la Hoz. Continuó colaborando con Vicente de la Hoz en la “empresa familiar” y su artículo, “Un gran escándalo”, del 3 de junio de 1870, fue denunciado por la autoridad.
En agosto de 1860 acudió como “hombre bueno” a dos juicios de conciliación contra el editor responsable de La Esperanza, Nicolás García Sierra. El primer denunciante era Augusto Ulloa, director general de Ultramar y el segundo el duque de Tetuán. Ambos demandantes se dieron por satisfechos con las explicaciones del bilbaíno, que se comprometió a publicar las rectificaciones oportunas. A finales de ese mismo mes, Ignacio José Escobar le denunció por calumnias e injurias y el uno de septiembre se celebró el juicio de conciliación en el juzgado de paz del distrito de Maravillas. En este acto retiró todas las posibles ofensas al honor del reclamante que se dio por satisfecho con dichas disculpas. Defendió en dos ocasiones a La Esperanza, siendo condenado en ambos casos, el diario carlista, a pagar 4.000 reales, y a su vez, la autoridad denunció dos de sus artículos por considerarlos “contrarios a la legitimidad de la Reina Isabel”. Simón Santos Lerín le defendió, consiguiendo su absolución.
Como redactor de La Esperanza aseguró que nunca vendió su pluma ni con sus acciones borró nada de lo que hubiera escrito. Luis del Barco le acusó de haber trabajado en el diario liberal Irurac-Bat de Bilbao, a lo que contestó aclarando que no había escrito en más periódico político que La Esperanza. En febrero de 1869 retomó su trabajo como abogado al abrir de nuevo su bufete de Madrid.
Su pertenencia y defensa pública de la rama carlista, y su especial relación con Carlos (VII), le ocasionó varios conflictos en su vida. Estuvo en la cárcel en 1868, consiguiendo un indulto. En enero de 1865 y 1869 se presentó como candidato “monárquico-religioso” por Madrid junto a Antonio Aparisi y Guijarro, Vicente de la Hoz, Federico de Salido, Ángel Morales Herrero, Francisco Navarro Villoslada y Silvestre Rongier. En esta última fecha también presentó su candidatura por Falset, Gandesa y Tortosa junto a Antonio Aparisi y Guijarro y Cándido Nocedal. En enero de 1870 se presentó por Vizcaya y en 1871 y 1872 por Guernica consiguiendo la victoria en estas dos últimas ocasiones.
En junio de 1870 pronunció un brindis en el Casino carlista de Bilbao. En octubre de 1871 se dijo que existían diez mil suplicatorios dirigidos a las Cortes para procesarle. Y en mayo de 1872 se dirigió al Congreso un suplicatorio para procesarle por conspiración carlista, momento en el que desapareció de la vida pública y desde un refugio, escribió una carta en la que acusaba al ministerio Serrano-Sagasta y Malcampo-Candau de la sublevación carlista al no haber respetado el Convenio de Amorevieta.
Escribió en Altar y Trono, La Regeneración y en La Ilustración Católica y fundó La Fe, junto con su cuñado, Vicente de la Hoz.
Obras de ~ L. Veuillot, Refutación de algunos errores sobre el Pontificado, trad. de ~, Madrid, La Esperanza, 1861; L. Veuillot, Vida de Nuestro Señor Jesucristo, trad. de ~, Madrid, La Esperanza, 1864; La solución española en el Rey y en la ley, Madrid, imprenta de Antonio Pérez Dubrull, 1868; con J. D. Costa y Borrás y J. Morales Santisteban, Las apariencias y la realidad de la fusión dinástica, Madrid, imprenta de Antonio Pérez Dubrull, 1869; El problema de la vida; A la luz del incendio, Madrid, La Esperanza, 1871; El último superviviente del Olimpo, Madrid, Gabriel L. del Horno, s.f.
Bibl.: M. Ossorio y Bernard, Ensayo de un Catálogo de periodistas españoles del siglo XIX, Madrid, J. Palacios, 1903; B. Ramos Martínez, Memorias y diario de Carlos VII, Madrid, Europa, duque de Osuna, 4, 1957; Enciclopedia Universal Ilustrada. Madrid, Espasa Calpe, 1967; M. Ferrer, Historia del tradicionalismo español, Sevilla, Editorial Católica Española, 1979; B. Urigüen, Orígenes y evolución de la derecha española: el neocatolicismo, Madrid, Departamento de Historia de la Iglesia-Centro de Estudios Históricos C.S.I.C., 1986; E. Hartzenbusch, Apuntes para un catálogo de periódicos del siglo XIX, Madrid, Biblioteca Nacional, Ollero y Ramos, 1993; A. Wilhelmsen, La formación del pensamiento político del carlismo, 1810-1875, Madrid, Actas, 1998.
Esperanza C. Bergareche
Antonio Juan de Vildósola Mier | Real Academia de la Historia
(De la Real Academia de la Historia)
MIra, mira como me extiendo, como me excedo. La objetividad y los datos son lo que cuentan, no las opiniones particulares.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
No tengo ningún lío mental, lo que hay de cierto es que Nocedal fue expulsado por el propio D. Carlos VII, ¿lo recuerdas? ¿igual por eso le dió menos importancia a la cuestión dinástica? Yo no estoy en la mente de esas personas, a diferencia de tí. Las diferencias, las disensiones, las rupturas, los enfrentamientos entre carlistas han sido una constante, y no deja de ser curioso que siempre, siempre, han usado entre las acusaciones quien era más carlista que los demás. Una constante división que ha traído más daño que bien a España a lo laergo de más de un siglo.
Me gusta ver que te acuerdas de esos pseudohistoriadores, pues alguno ha sido traído aquí:
https://hispanismo.org/politica-y-so...ey-javier.html
El entrevistador José Carlos CLEMENTE que entrevistó a Esteban Bilbao, oportunamente traído por otro forista para "demostrar" la "errática" existencia del ex-presidente de Las Cortes y ministro de Franco. El mismo entrevistador que luego se transformó en Josep Carles CLEMENTE, que de tradicionalista pasó a socialista autogestionario, muy coherente, y que pretendió seguir siendo carlista. El mismo que le escribía los textos a Dña... Borbón-Parma, el mismo que trajo la pregrina teoría que Carlos MARX había ensalzado el carlismo casi como ejemplo de lucha obrera.
Me parece estupendo que tengas ese documento, yo también tengo unos cuantos heredados de mi abuelo materno, jaimista, pero no hace falta mencionarlos, que luego habrá quién diga que yo exhibo títulos Y de los contenidos sabes perfectamente cuáles han sido todas las vicisitudes que han caracterizado a unos y a otros. Otra cuestión es a quien quieras valorar más.Tengo en mi casa una "Antología de Ramón Nocedal y Romea" editada por la Editorial Tradicionalista en el año 1952. En su prólogo se define a Ramón Nocedal como a un carlista más, toda vez que se quita importancia a las riñas periodísticas y a la escisión que se arregló para siempre en 1931, quedando los integristas perfectamente integrados (valga la redundancia) en nuestra Comunión. De hecho, el mismo diario EL CORREO ESPAÑOL, órgano de la Comunión Tradicionalista, decía a la muerte de Nocedal que éste no había sido un traidor, sino que había permanecido «en la casa solariega de la Tradición» (puede leer el artículo aquí). En definitiva, Ramón Nocedal fue un gran tradicionalista que conviene poner en valor, como se dice ahora.
Sobre él ya te respondí.En cambio, no tengo tan clara la valoración, por ejemplo, de la figura de Antonio Juan de Vildósola, director del diario tradicionalista LA FE, que destacó por su rebeldía e indisciplina y, a mi juicio, no estuvo a la altura de su predecesor, el gran Pedro de la Hoz, fundador de LA ESPERANZA.
El futuro se construye sobre el pasado haciendo en el presente. De Politología tú andas muy escaso, sino fuera así no dirías esto que has dicho. Y fíjate en el asunto, es cierto que tan de maricastaña son el liberalismo como el socialismo, pero resulta que esas dos corrientes son las que hoy se han apoderado del mundo a diferencia de un carlismo que está en las últimas. ¿No te hace pensar eso? ¿Cómo explicas que de tres "maricastañas" dos están al borde de implantar la máxima tiranía que ha habido nunca en todo el mundo y la tercera que es justamente la opuesta a punto de extinguirse?Estas cuestiones históricas no son baladíes. Todos los partidos o doctrinas políticas tienen su historia y todos los que están en uno u otro grupo se enorgullecen de ella. Lo que no lleva a ningún lado es, por ejemplo, dárselas de patriota español sin hablar de la historia de España. El futuro solo lo conoce Dios, de manera que no se puede "mirar el futuro", sino que lo único que se puede mirar es el pasado (para aprender de él). Por otro lado, si hay algo del año de maricastaña son cosas como la democracia liberal o el socialismo, y ahí están todo el día dándonos la matraca con esas ideas desfasadas. Parece que, en este caso, no importa la antigüedad.
La explicación es que han ido adaptándose al momento histórico, al presente de cada momento. Y ello sin entrar en disquisiciones acerca de cuánto dura el presente, porque se pasa del pasado al futuro continuamente. Ahí está la clave del gran fallo, de estar mirándose el ombligo mientras el enemigo sigue y sigue y sigue avanzando.
Sí ya te dije que estaba de acuerdo, como no sí al menos en la primera de sus frases coincide con lo que yo estaba diciendo.Si me permito citar a Polo y Peyrolón, es porque sigue teniendo vigencia y ello demuestra la validez de sus afirmaciones.
Cityar, mencionar, hablar, etc., de alguien o de algunos, no hace que se esté de acuerdo con ellos. Está clarísimo que tú no podrías estudiar ciertas carreras, no lo soportarías y a eso lo llaman fanatismo. Por demás, podrías haber elegido otros ejemplos pues al único que he mencionado ha sido a Weber, y no para aplaudirlo, sino para comentar que escribió acerca de las razones por las que el protestantismo se impuso al catolicismo en determinadas sociedades, y particularmente en Occidente. Y, por supuesto, no hay ningún complejo de inferioridad, ni el más mínimo, algo que tú sí pareces tener o al menos apunta hacia ello y no lo digo por ahora, sino por ser una impresión todo lo subjetiva que se quiera, pero no por ello menos cierta, así que eso mejor no lo toques. Ni afán alguno de sofisticación que, créeme, tengo otros elementos sociales y materiales en los que apoyarme pero que no pintan nada no ya en este hilo, sino en todo el Foro, pues eso pertenece a mi vida personal ajena a esto.Supongo que para usted, citar a Carl Schmitt, John Maynard Keynes, Max Weber, Konrad Adenauer, Antonio Gramsci (o vaya usted a saber qué pensador liberal o revolucionario extranjero nacido en el siglo XIX) denotaría sofisticación y modernidad, mientras que citar a los nuestros "suena a rancio". Lo que demuestra usted con eso es su complejo de inferioridad y que probablemente nunca llevó realmente a gala el ser carlista. El que lo es de corazón, lo proclama a los cuatro vientos, porque, por más que la jefatura pueda cometer errores, pocas cosas hay más grandes en el mundo que ser carlista, que significa en definitiva ser católico y español cabal.
Interpretas las cosas a tu manera, según se te ocurren, ¿dónde he dicho yo que un carlista no es un católico y español cabal? ¿dónde? da la cita, ponla para que la veamos todos. En cambio, menos interpretaciones particularistas, más respeto a otras opiniones, mejor lectura y con más detalle de lo que se afirma, y más separación de ideas y conceptos.[/QUOTE]
NOTA: pues no vendría nada mal conocer lo que expuso Gramsci, ya que es el fundamento sofre el que pivota todo el planteamiento de acción de Pablo Iglesias y PODEMOS. Y es que al enemigo hay que conocerlo para poderlo combatir.
Última edición por Valmadian; 15/11/2020 a las 18:10
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
Los católicos españoles tendremos que defender la Eucaristía… por la fuerza
Cristina Martín 21/11/16
Al menos, hasta neutralizar al profanador. Estamos hablando de legítima defensa.
En España tenemos de todo: cristofobia y anticlericalismo, todo a un tiempo.
Lo primero es más grave, tiene tintes satánicos e impunidad penal.
El objetivo final de los satánicos es que la autoridad prohíba la Eucaristía para 'salvaguardar la paz social'.
España está viviendo una verdadera oleada de profanaciones eucarísticas y de atentados, cada vez más abiertos, de corte anticlerical. Por cierto, todo esto ocurre con muchos católicos, y no pocos clérigos, mirando hacia Gibraltar, al cobardón grito de "no será para tanto".
Es decir, que en España tenemos de todo: tenemos cristofobia y anticlericalismo. Lo primero es peor y tiene tintes satánicos: el profanador no va a robar objetos de valor, sino formas consagradas. Es decir, es satánico, se trata de odiadores de la Eucaristía. Y claro, recuerden que la Iglesia, y el mundo, aún cuando no lo sepa, vive de la Eucaristía.
Otras sacrilegios son mezcla de cristofobia y anticlericalismo (de odio a Cristo y de odio a su Iglesia), y entonces nos encontramos con un energúmeno que golpea a un cura mientras oficia el Santo Sacrificio y derriba las formas consagradas.
Por cierto, ¿qué hay que hacer en esos casos? En mi opinión defender al Santísimo con violencia. Sí, he dicho con violencia, al menos hasta neutralizar al atacante. Porque estamos hablando de legítima defensa.
Y mucho me temo que el proceso no ha hecho más que empezar.
Pero esto no es grave. Lo grave comenzará cuando, para evitar altercados, empezarán a oficiarse misas vigiladas y, finalmente, se acote o prohíba la Eucaristía por razones de orden público.
Y entonces es cuando pasaremos de una Iglesia perseguida a una iglesia mártir. O a unos católicos mártires, vaya usted a saber.
Eulogio López
eulogio@hispanidad.com
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
Repetido.
Última edición por Valmadian; 15/11/2020 a las 21:47
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
Vaya, en mi anterior respuesta se me escapó recordar este "acaparamiento":
España e Inglaterra
Que ya ha superado las 90.000 visitas, sin duda carente de interés y muy aburrido.
Estaba ocupándome de otros asuntos en otros sitios, porque hay más vida aparte de en Hispanismo.org, pero paso po aquí y me quedo pensativo: en 3 días sólo 12 mensajes, ¿por qué será? ¿dónde está la actividad intensa de los que se quejan por que yo escriba?
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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