Re: ¿Por qué no hay un partido católico en España?
Tiene usted un lío mental importante. Por un lado achaca a la Comunión Tradicionalista poco menos que estar obsesionada con "cuestiones dinásticas archipasadas ya" y por otro lado le acusa de ser "nocedalista", cuando sabido es que Ramón Nocedal si algo hizo es restar importancia a la cuestión dinástica.
Por cierto, con la salvedad de esa cuestión dinástica, los mismos carlistas de finales del siglo XIX y principios del XX decían que a nivel doctrinal no había apenas diferencias entre el carlismo y el integrismo. Son los dos o tres pseudohistoriadores carlohuguistas los que han querido ver unas diferencias insalvables. En realidad, la rivalidad entre ambos grupos duró menos de 20 años y acabaron reunificándose, como no podía ser de otro modo. Además de que Nocedal no fue quien impulsó el cisma, sino Ortí y Lara y Sardá y Salvany, que también se marcharon del partido integrista, pues preferían entenderse con los conservadores alfonsinos.
Tengo en mi casa una "Antología de Ramón Nocedal y Romea" editada por la Editorial Tradicionalista en el año 1952. En su prólogo se define a Ramón Nocedal como a un carlista más, toda vez que se quita importancia a las riñas periodísticas y a la escisión que se arregló para siempre en 1931, quedando los integristas perfectamente integrados (valga la redundancia) en nuestra Comunión. De hecho, el mismo diario EL CORREO ESPAÑOL, órgano de la Comunión Tradicionalista, decía a la muerte de Nocedal que éste no había sido un traidor, sino que había permanecido «en la casa solariega de la Tradición» (puede leer el artículo aquí). En definitiva, Ramón Nocedal fue un gran tradicionalista que conviene poner en valor, como se dice ahora. En cambio, no tengo tan clara la valoración, por ejemplo, de la figura de Antonio Juan de Vildósola, director del diario tradicionalista LA FE, que destacó por su rebeldía e indisciplina y, a mi juicio, no estuvo a la altura de su predecesor, el gran Pedro de la Hoz, fundador de LA ESPERANZA.
Estas cuestiones históricas no son baladíes. Todos los partidos o doctrinas políticas tienen su historia y todos los que están en uno u otro grupo se enorgullecen de ella. Lo que no lleva a ningún lado es, por ejemplo, dárselas de patriota español sin hablar de la historia de España. El futuro solo lo conoce Dios, de manera que no se puede "mirar el futuro", sino que lo único que se puede mirar es el pasado (para aprender de él). Por otro lado, si hay algo del año de maricastaña son cosas como la democracia liberal o el socialismo, y ahí están todo el día dándonos la matraca con esas ideas desfasadas. Parece que, en este caso, no importa la antigüedad.
Si me permito citar a Polo y Peyrolón, es porque sigue teniendo vigencia y ello demuestra la validez de sus afirmaciones. Supongo que para usted, citar a Carl Schmitt, John Maynard Keynes, Max Weber, Konrad Adenauer, Antonio Gramsci (o vaya usted a saber qué pensador liberal o revolucionario extranjero nacido en el siglo XIX) denotaría sofisticación y modernidad, mientras que citar a los nuestros "suena a rancio". Lo que demuestra usted con eso es su complejo de inferioridad y que probablemente nunca llevó realmente a gala el ser carlista. El que lo es de corazón, lo proclama a los cuatro vientos, porque, por más que la jefatura pueda cometer errores, pocas cosas hay más grandes en el mundo que ser carlista, que significa en definitiva ser católico y español cabal.
Hace tiempo que dejé de participar en este foro de manera regular, en parte, por culpa de usted. Ha querido usted acaparar el foro, y con su anticarlismo y sus divagaciones interminables, que le restan dinamismo, creo que lo ha echado a perder.
Última edición por Rodrigo; 15/11/2020 a las 02:53
Militia est vita hominis super terram et sicut dies mercenarii dies ejus. (Job VII,1)
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