Yo tengo jurado defender a España.
Pero, a Dios gracias, nunca tuve que jurar la "constitución"... Me niego a ello. Pues la Constitución de 1978 no es, como quieren los profesionales de la mentira, el sostén de España; no. Es la misma Anti-España. Quien jura lealtad a España, tiene aparejado el NO a la Constitución Nicolasa que permitió que nuestra Historia fuese manipulada y nuestro futuro hipotecado.
Entiendo que esa constitución fue, como la de 1812 y todas las demás, un engañabobos para introducir el liberalismo disolvente, destruirnos y vendernos como a ganado en una feria.
Por cierto, ¿los vísteis a todos? A todos esos políticos... Santiago Carrillo, el criminal de guerra impune y protegido de ZP, el Carnicero de Paracuellos del Jarama, momia infanticida, allí estaba -como si fuese alguien. Y a Santiago Carrillo lo saludó Fraga Iribarne -esta vez sin tirantes, y por cierto, sin bañador como en Palomares... Fraga dándole la mano a ese brutal genocida.
Todos ellos y ellas sonreían, todos se felicitaban entre ellos, todo eran parabienes, todos se hacían la pelota a más no poder: Les hubiera dado unos mantecados a todos, para que se atragantaran y nos hicieran el favor de morirse.
Así vive esa "España oficial"... O sea, la "Anti-España" instalada en el sistema vomitivo que a diario humilla y ultraja todo lo más sagrado. Así viven esos gachones, cobrando sus sueldazos mientras los españoles sufrimos el paro y la precariedad laboral, la incertidumbre y la invasión de nuestros pueblos.
Ellos se felicitan. Nosotros -la verdadera España- no tenemos nada de qué felicitarnos. Hasta que no los pongamos a todos en su sitio... Que yo me sé cuál es.
¡España despierta!
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