Veo que el tema se desvía desde el principio hacia lo de siempre. Mi opinión es que a España, que es la nación del mundo más olvidada de su historia, le conviene una dinastía de reyes descendientes directos de aquellos bajo cuyo reinado España fue grande. El hecho de acatar la constitución no implica determinados comportamientos políticamente incorrectos (=izquierdistas) ni declaraciones vacías en la situación sumamente crítica que atraviesa España en cuanto a su integración nacional así como también en lo económico, cultural, moral y religioso. Supongo que la deriva "progre" de la "casa real" se debe a una estrategia para mantenerse donde están, que muy probablemente les acabe saliendo mal. Aunque también habría que ver que actitud es la de los descendientes de monarcas derrocados. Quizá en adelante habría que cambiar el trilema "Dios, Patria, Rey" por un "Dios y Patria".