En efecto, para los que se encuentren en situación militar o policial y sean católicos consecuentes, este juramento no crea obligación de conciencia. Es un imperativo legal y una mera fórmula vacía de sentido. En todo momento, con la ayuda de Dios, el consejo de buenos sacerdotes y su propio recto sentir, sabrán a que atenerse y puede llegar el momento en que tengan que elegir entre su oficio o carrera y su deber moral. Algunos ya lo han hecho, desde luego. Lo cual les honra. Para los que se ganan el pan y deben mantener una familia, estando ya dentro de las instituciones repito lo ya dicho: Que se atengan a su fe y su conciencia y que cumplan con sus deberes hasta donde esa fe y esa conciencia se lo dicten, pero teniendo en cuenta que esa ceremonia de juramento es pura coreografía del Sistema para sacar a relucir "su" ley cuando alguien se desmande. No digo más, porque si, como ejemplo de conducta militar, hago apología del 18 de Julio, a lo peor la Ley de la Memoria Histórica cae sobre mí.