Búsqueda avanzada de temas en el foro

Página 12 de 12 PrimerPrimer ... 23456789101112
Resultados 221 al 224 de 224

Tema: Mexico no es bicentenario

  1. #221
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,105
    Post Thanks / Like

    Re: Mexico no es bicentenario

    ¿Quién conquistó México?

    Federico Navarrete

    31 Mayo 2001



    ¿Quién conquistó México? A primera vista esta pregunta parece indigna de un mal examen de primaria. Todos sabemos que "nos conquistaron los españoles" y esta trágica certidumbre define nuestra identidad: Cortés y la Malinche, Cuauhtémoc y Moctezuma son villanos y héroes, perpetradores y víctimas de nuestra terrible derrota.

    Si examinamos con cuidado los sangrientos sucesos de 1519 a 1521, sin embargo, la respuesta no es tan obvia. El ejército que destruyó México-Tenochtitlan, y que tomó preso a Cuauhtémoc, no era mayoritariamente español, pues apenas contaba con mil guerreros europeos y africanos, entre varias decenas de miles de indígenas de Tlaxcala, Chalco, Tetzcoco, Matlatzinco y muchos otros pueblos. Por eso mismo, el 13 de agosto de 1521 los únicos indígenas derrotados fueron los mexicas, no sus vecinos que arrasaron la ciudad con los españoles. Cien años después, tampoco se sentían vencidos ni conquistados los autores Chimalpain, de Chalco, y Alva Ixtlilxóchitl, de Tetzcoco, que contaron la historia de sus pueblos desde los tiempos prehispánicos hasta su presente sin darle mayor importancia a la destrucción de los mexicas. Tampoco significó una derrota este suceso para los pueblos indígenas de otras regiones de México, tanto al sur como al norte, que no fueron sometidos sino hasta siglos después, y algunos nunca realmente.

    Entonces, ¿quién conquistó México? Los mexicas fueron vencidos por una coalición encabezada por los españoles que reunió a casi todos los altépetl, o ciudades-Estado indígenas, del centro de México. Estos pueblos prefirieron jugársela con un bueno por conocer para no quedarse con el malo conocido: un imperio que basaba su dominio únicamente en la violencia y en la extracción de tributos, trabajo y servicios militares. Al apoyar a unos extranjeros recién llegados contra sus dominadores establecidos siguieron una venerable tradición mesoamericana que explica la caída de Tula, Cholula, Azcapotzalco y México. Por ello la inmensa mayoría de los indígenas no lamentó ni compartió la derrota de los mexicas.
    Estos señalamientos nos permiten...

    Estos señalamientos nos permiten responder, yendo a contrapelo del más común sentido patrio, que "México fue conquistado por los indígenas". Tal respuesta puede parecer absurda, a primera vista, porque todos sabemos que los indígenas no han mandado en el México colonial e independiente, pues el poder y la fuerza, y por ende el derecho, han pertenecido desde el siglo XVI a los grupos españoles, criollos y mestizos. Más sutilmente nos permite apreciar, sin embargo, que los indígenas han sido participantes, y muchas veces protagonistas, de los complejos cambios políticos y culturales que se iniciaron con la llegada de los europeos y africanos. A nombre del rey de España, tlaxcaltecas y otomíes conquistaron el norte de México, y sometieron y asimilaron a sus indígenas. Las comunidades indígenas han participado activamente en los grandes movimientos y revueltas de nuestra historia moderna, y por ello podemos decir que existe un liberalismo y un nacionalismo indígenas. Esta afirmación no pretende negar que los indígenas han sido sometidos, explotados, desplazados y aculturados, pero sí reconoce que han adoptado, adaptado y transformado las nuevas ideas religiosas y políticas, económicas y culturales para hacerlas instrumentos de su propia supervivencia.

    Cabe preguntarse, entonces, por qué nuestra historia patria ha respondido siempre que "los españoles conquistaron México" y que la derrota de los mexicas es la de todos los indígenas. Esta respuesta significa que el periodo indígena de nuestra historia murió con el poder militar mexica, y que desde entonces México es otra cosa —cristiano, occidental, colonizado, mestizo, moderno, democrático, lo que sea, pero ya nunca más indígena. Entraña, además, según los ideólogos de la mexicanidad de los últimos dos siglos, desde Carlos María de Bustamante hasta Octavio Paz, una actitud ética peculiar: una resignación cósmica que nos identifica con los "vencidos", acompañada de una firme convicción de que hay que continuar la obra de los "vencedores" en el presente y acabar con, o asimilar a, los indígenas para construir la nación. Esta respuesta es, en suma, la justificación última del poder de las élites occidentales y occidentalizantes en nuestro país.

    Por ello pensar, aunque sólo sea por un instante, en la otra posibilidad, en los indígenas conquistadores, nos permite cruzar el espejo de nuestra pretendida identidad y entrar a un pasado nuevo, lleno de sorpresas y oportunidades, donde no rigen ya las certidumbres de la historia patria y desde el que podemos imaginar, también, un futuro diferente. -




    _______________________________________

    Fuente:

    https://www.letraslibres.com/mexico/...nquisto-mexico

  2. #222
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,105
    Post Thanks / Like

    Re: Mexico no es bicentenario



    Hispanofobia

    27/03/2019

    02:05

    Héctor De Mauleón


    “Cada 16 de septiembre deja amargos recuerdos a los residentes españoles en México. Hay dos cosas que siempre tiene que hacer el pueblo mexicano: bañarse el día de San Juan y gritar injurias contra España el 16 de septiembre”, se leía en el periódico El Correo Español un día de 1893.

    Cada que el país celebraba el Grito de Dolores, la hispanofobia arreciaba. En la Ciudad de México, las víctimas favoritas eran los tenderos, los panaderos, los cantineros. Sus negocios eran apedreados; ellos, perseguidos y golpeados.

    El Diario del Hogar justificaba aquellos ataques: indicaba que habían pasado 80 años desde la Independencia, pero que “tendrían que pasar 80 siglos para que el pueblo mexicana olvidara” asesinatos, “miserias y vergüenzas”.

    Los huesos de Hernán Cortés llevaban entonces 80 años perdidos. Nadie sabía dónde se encontraban. Lucas Alamán los había escondido en 1823 en el templo del Hospital de Jesús, para evitar que una turba que acababa de vitorear la llegada a la ciudad de los huesos de Hidalgo y Morelos, los desenterrara y llevara a patadas por la calle.

    En 1824 se expulsó del país a todo español que ocupara un cargo público. Pocos años más tarde se decretaron leyes de expulsión que provocaron la salida de México, y en algunos casos la pérdida de sus bienes, de más de siete mil personas. La expedición que Isidro Barradas llevó a cabo en 1829, y pretendió restaurar el reinado de Fernando VII, volvió a azuzar los odios.

    El primer intento por cicatrizar la herida antigua sobre la que México se fundó, ocurrió en 1836 con la firma del Tratado Definitivo de Paz y Amistad, conocido como el Tratado Santa María-Calatrava. Este documento estipulaba “el olvido total del pasado” y “una amnistía general y completa para todos los mexicanos y españoles”.

    El primer embajador enviado por España llegó al país poco después (venía acompañado, por cierto, de su esposa, la extraordinaria Marquesa Calderón de la Barca, a quien se debe el libro “La vida en México”, un clásico del siglo XIX). A pesar de todo, el 16 de septiembre siguió siendo un día para “coger gachupines”.

    Entre 1840 y 1860 se registraron varias matanzas de españoles en haciendas azucareras de la Tierra Caliente. Y las cosas volvían a tensarse cada año.

    Casi 80 años después de la firma del Tratado Santa María-Calatrava, los gobiernos de España y México tuvieron un nuevo gesto de reconciliación. Durante las fiestas del Centenario, celebradas en septiembre de 1910, el marqués de Polavieja, delegado especial de España, trajo de regreso a México el uniforme de Morelos, que el realista José María Calleja había enviado a la península.

    Aquel día Porfirio Díaz dio un discurso que la prensa describió como “emocionante”: “Yo no pensé que mi buena fortuna me reservara este día memorable en que mis manos de viejo soldado son ungidas por el contacto del uniforme que cubrió el pecho de un valiente”.

    Aquellas palabras fueron recogidas por una delirante ovación. Según la crónica oficial del Centenario, miles de personas ovacionaron en las calles a la comitiva que escoltaba el uniforme de Morelos. El gobierno español entregó también a Porfirio Díaz el Collar de la Orden de Carlos III, que solo había sido entregado a tres personas en el mundo.

    Desde luego que se siguieron dando casos de hispanofobia. Pero años más tarde, durante el gobierno de Lázaro Cárdenas —y por inspiración de Daniel Cosío Villegas—, México le dio una lección al mundo. Abrió sus puertas a científicos, académicos, artistas, intelectuales españoles que luchaban contra el fascismo. En solo tres años llegaron al país 25 mil refugiados.

    Si, como ha dicho Héctor Aguilar Camín, la población que propiamente llamamos mexicana es fruto de una mezcla racial y cultural que nos empeñamos en negar —los 300 años de historia novohispana—, un nuevo México, más rico, más profundo, más variado, se gestó con la inolvidable llegada de los refugiados.

    No sé si terminó al fin la hispanofobia, si México sigue odiando a los españoles. Sé que el odio sirve —y ha servido— como arma política en una nación que es muchas veces de desmemoriados.





    Héctor De Mauleón

    Escritor y periodista




    _______________________________________

    Fuente:

    https://www.eluniversal.com.mx/colum...n/hispanofobia

  3. #223
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,105
    Post Thanks / Like

    Re: Mexico no es bicentenario

    Perdón




    4:50

    Macario Schettino

    Fuera de la Caja


    macariomx

    macariomx1

    politica@elfinanciero.com.mx

    La nota de la semana ha sido la filtración de una carta enviada por el gobierno de México al Rey de España, exigiendo se pida perdón por los abusos asociados a la conquista iniciada hace 500 años. Poco después se lanzó un video, entiendo que grabado anteriormente, donde el Presidente y su esposa insisten en el tema. Días antes lo había hecho Jesusa, senadora de Morena y muy cercana a la esposa de López Obrador, la señora Gutiérrez Müller.

    Este evento ha sido un éxito más de la política de López Obrador, que distrae, polariza, concentra la atención en su persona y le permite evadir la responsabilidad de gobernar. Es propio de alguien narcisista, megalómano, sin escrúpulos, capaz de abusar de la ignorancia general y que no tiene ni conocimiento ni interés en gobernar. Por eso lo hemos comparado con Trump.

    Al respecto, permítame transcribir parte de un “hilo” publicado en Twitter por Alfredo Ávila (@alf_avila_), historiador experto en el siglo XIX:

    “1. Hay Estados nacionales que han pedido perdón a otros por crímenes que cometieron. Macron lo hizo con Argelia por los excesos franceses de las décadas de 1950-1960, y Theresa May a los países del Caribe por el trato a inmigrantes tras la Segunda Guerra Mundial.


    2. En otros casos, los Estados piden a sus propios pueblos residentes perdón por crímenes, como hizo Trudeau con pueblos indígenas por el trato que les dio Canadá en las décadas de 1930-1940 y en la de 1960.


    3. En todos estos casos, se trata de gestos por actos y crímenes que cometieron los mencionados Estados, cuando ya existían como tales. Es decir, la Francia que reprimió a los argelinos es el mismo Estado francés que hoy aún existe. Lo mismo pasa con Canadá o Gran Bretaña.


    4. El caso de la Conquista de México es diferente, pues ni el Estado español ni el mexicano existían en 1521. Contra lo que cree la mayoría, España no conquistó México. Esta es la versión que desde la independencia de México se empezó a construir para justificar la secesión”.

    Después de describir de manera general lo que llamamos conquista, incluyendo la cristianización, que fueron procesos en los que intervinieron más indígenas que españoles, continúa el Dr. Ávila:

    “11. El actual Estado español ya no es la monarquía católica. La nación española surgió en el siglo XIX, igual que México. Ambos países son herederos de la conquista y de la monarquía católica, pero son organizaciones políticas diferentes, son Estados nacionales modernos.


    12. Mi opinión: la nación española no es la que conquistó a la nación mexicana ni a los pueblos originarios. La conquista es un proceso complejo, muy cruel, en el que participaron numerosos grupos humanos. Incluso, indígenas, criollos y castellanos conquistaron Filipinas.


    13. Ahora, la explicación de lo que está pasando ahora. La carta de @lopezobrador_ es resultado de la educación pública, promovida por el Estado mexicano tras la Revolución: una visión simple y maniquea. El Presidente es muestra del éxito de esa política educativa.


    14. En los viejos libros de texto (los que leyó @lopezobrador_) se enseñaba que “nuestros” ancestros eran los mexicas, no importaba que el niño que se estuviera educando fuera un maya en Yucatán, uno con apellido chino en Baja California o el nieto de un cántabro en Tabasco”.


    Y termina: “19. El Presidente no está interesado en que España pida perdón. Si lo estuviera, hubiera mantenido todo por la vía diplomática. Su interés es seguir haciendo campaña política en México. Se dirige a los mexicanos, no a los españoles.


    20. Si @lopezobrador_ quiere que un Estado extranjero se disculpe por agresiones, que considere a @realDonaldTrump. EU despojó a México de territorios, intervino militarmente en varias ocasiones, impulsó programas violatorios de derechos humanos y aún sigue. No lo hará”.


    Agradezco al Dr. Ávila la autorización para reproducir sus ideas. Las suscribo por completo.




    _______________________________________

    Fuente:

    https://elfinanciero.com.mx/opinion/macario-schettino/perdón

  4. #224
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    3,105
    Post Thanks / Like

    Re: Mexico no es bicentenario

    Libros antiguos y de colección en IberLibro
    ENTREVISTA

    Tomás Pérez Vejo: «No es un problema con España, sino de México consigo mismo»

    El investigador español afincado en el país azteca analiza la construcción del relato nacional sobre la conquista y la caída a los infiernos que ha sufrido Hernán Cortés




    Ilustración de Hernán Cortés por Ferrer DalmauE


    César Cervera

    @C_Cervera_M

    Actualizado: 09/04/2019 12:15h


    El virreinato de Nueva España, cuyo legado encarna hoy México con más complejos que orgullo, alcanzó una superficie catorce veces más grande que la España actual y veintitrés veces el Imperio azteca. Hacia 1800, solo la ciudad de México albergaba a 137.000 almas, cuatro veces más que Boston. Decir que aquello era una simple colonia de España o un enorme campo de esclavitud indígena -como parece insinuar López Obrador en sus discursos- resultan afirmaciones anacrónicas y falseadas. Cómo el hombre que prendió aquel éxito civilizador pasó en un chasquido de padre de México a villano cruel está íntimamente relacionado con el relato que se impuso tras la independencia.

    El historiador Tomás Pérez Vejo (Caloca, Cantabria, 1954) sabe mucho de cómo se conforman los relatos nacionales y de la historia en común entre ambos países. Desde el que lleva siendo su hogar durante dos décadas, este investigador del Instituto de Antropología e Historia de México (INAH) trata de diseccionar a qué se debe que un presidente con dos apellidos castellanos y un abuelo español tenga una visión tan distorsionada sobre lo que fue la conquista.


    -¿Por qué escogen este momento para exigir perdón?

    -Creo que lo relevante es el trasfondo político e ideológico. Por un lado, López Obrador encarna un relato de nación, de origen decimonónico y que el régimen nacido de la Revolución hizo suyo, en el que el Estado-nación mexicano se imaginó como heredero y continuador del mundo prehispánico. Además, se trata de un tipo de política, tanto en la derecha como en la izquierda, basado en la polarización social y en el uso de elementos identitarios como puntos de fractura. Estos conflictos son casi por definición innegociables y, por ello, perfectos para construir un abismo entre ellos y nosotros.


    -¿España representa aquí el papel del enemigo histórico?

    -Sí, es una interpretación compartida por buena parte de sus seguidores y en la que España representa el «otro» extraño y ajeno al ser de México, su enemigo histórico. La hispanofobia forma parte del ADN de la izquierda mexicana, y en parte de la del resto del continente. Si a esto añadimos la polarización en los conflictos identitarios, con un relato de nación conservador alternativo al liberal, en el que México se asumió como hijo y heredero de la conquista, tenemos todos los elementos para su utilización por un presidente que desde el mismo momento de su toma de posesión ha convertido la distinción entre ellos y nosotros, buenos y malos, pueblo y «fifís», progresistas y neoliberales, en el eje de su discurso. No es un problema con España, sino de México consigo mismo.


    -Curiosamente, no pide al Rey que envíe sus disculpas en nombre de la población indígena, sino de todo México.

    -La apropiación del pasado indígena por las élites criollas es un fenómeno interesante, pero no es muy original, pues debe de ser puesto en el contexto de los procesos de construcción nacional del mundo euroamericano, en el que todo el pasado de los territorios de los nuevos Estados fue asumido como parte del pasado de la nación y no de los distintos grupos que habían habitado en él a lo largo del tiempo.

    La particularidad del caso hispanoamericano es su condición de sociedades multiétnicas en las que la herencia genética, a diferencia de Europa, hace visible de quién se desciende. La marca de la diferenciación étnica se lleva impresa en la cara de cada mexicano, de modo que es una sociedad particularmente adiestrada para distinguir diferencias raciales y donde la raza ha formado parte habitual del debate público.


    -¿Cuándo se convirtió Hernán Cortés en un villano?

    -Cortés ocupa un lugar central en los dos relatos de nación que articulan el ser de México: el liberal, para el que la conquista representa la muerte de México y el inicio de un largo periodo de tres siglos en el que México dejo de ser México; y el conservador, de un México nacido con la conquista, crecido en la época virreinal y llegado a la edad adulta con la independencia. Tanto el relato del Cortés villano como el del Cortés héroe fundador han convivido desde la Independencia, con variaciones en función de quién haya estado en el poder. En este sentido, las categorías ideológicas no siempre han coincidido con las identitarias. Sin ir más lejos, Vasconcelos, el gran ideólogo de la postrevolución, asumió como propio el relato de nación conservador y una mirada claramente favorable a Cortés, que contrasta de manera muy notable con la imagen del conquistador, deforme y sifilítico, de las casi contemporáneas pinturas de Rivera.


    -Muchos recuerdan que Cortés no se abrió paso en su conquista lanzando flores. ¿Hay razones para pedir perdón?

    -La pregunta plantea varios problemas: el de si es lícito juzgar los hechos del pasado desde nuestros valores y, en el caso de que la respuesta sea afirmativa, quiénes son herederos de las víctimas y quiénes de los verdugos. Me refiero a la herencia moral, no a la biológica. Tanto el actual Estado-nación español como el mexicano son hijos de la disgregación de la Monarquía católica, un imperio del Antiguo Régimen que poco tiene que ver con un Estado-nación contemporáneo. Tan herederos de los conquistadores son uno como el otro, quizás si acaso más el mexicano, que en el momento de la independencia asumió como deuda propia toda la generada por la administración virreinal.


    -El propio concepto conquista de México lo reduce todo a una cuestión militar.

    -Sí, pareciera así como si lo único relevante fuese el momento de la conquista y no lo ocurrido durante los casi tres siglos posteriores, que es cuando realmente se pusieron las bases de las actuales sociedades hispanoamericanas. Se trata de una visión historiográfica que se remonta en parte a la propia conquista y a su voluntad de crear una historia de héroes, que la Ilustración del dieciocho hizo suya con la oposición entre un colonialismo bueno, el de los colonos ingleses, y uno malo, el de los conquistadores españoles. Asimismo, la historiografía romántica, tanto española como americana, también la asumió variando sólo la condición de héroes o villanos, pero siempre conquistadores, en función de la perspectiva de la que se escriba.




    _______________________________________

    Fuente:

    https://www.abc.es/cultura/cultural/...9_noticia.html

Página 12 de 12 PrimerPrimer ... 23456789101112

Información de tema

Usuarios viendo este tema

Actualmente hay 1 usuarios viendo este tema. (0 miembros y 1 visitantes)

Temas similares

  1. Bicentenario de Donoso Cortés
    Por Hyeronimus en el foro Biografías
    Respuestas: 23
    Último mensaje: 31/12/2014, 19:51
  2. Desagravio a la Virgen de Luján (por el Bicentenario)
    Por Donoso en el foro Hispanoamérica
    Respuestas: 1
    Último mensaje: 25/05/2010, 01:49
  3. Bicentenario del 2 de mayo
    Por Hispanismo.org en el foro Temas de Portada
    Respuestas: 44
    Último mensaje: 13/05/2010, 23:34
  4. Bicentenario de Donoso Cortés
    Por Hyeronimus en el foro Religión
    Respuestas: 5
    Último mensaje: 06/06/2009, 23:16
  5. [De Bicentenario del 2 de mayo]
    Por JulioHispano en el foro Tertúlia
    Respuestas: 2
    Último mensaje: 15/05/2008, 14:55

Etiquetas para este tema

Permisos de publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •