Con este vídeo ya no estoy tan de acuerdo y, humildemente, esgrimo mi opinión: Creo que es imposible del todo conjugar Falange con tradicionalismo porque precisamente el falangismo es una ideología. Es cierto que no se le puede considerar fascismo, pero también es cierto que lo que Falange incorpora al tradicionalismo es una fascistización del tradicionalismo. Es decir, no es una continuación del tadicionalismo (que entonces, como hoy, estaba bien representado por la Comunión Tradicionalista, que tenía un buen número de diputados y una milicia popular contundente, al contrario que Falange
); sino que altera el orden del ideario y subordina a Dios (que debe ser el primer punto) a un papel secundario a la endiosada Patria. Así se aprecia en el lema de Falange que es Patria, Pan y Justicia (¿Y Dios?).
Pero no sólo eso, sino que el nacionalsindicalismo nace rompiendo con el catolicismo de la época. Es más, comparado con otros movimientos del bando nacional, era el más laico. Especialmente se aprecia en las JONS con los escritos de Ramiro Ledesma, aunque también el propio José Anotonio hablaría de la "España alegre y faldicorta" a modo de provocación para la sociedad tradicional.
Pero incluso el propio Onésimo Redondo, el "católico" de Falange, aboga en sus textos políticos por la "laicidad" del movimiento nacional. No hablemos tampoco de su vertiente centralista y jacobina. Libro que, por cierto, he leído, pues empecé interesado en el falangismo y me di cuenta de que, realmente, lo que buscaba no era una ideología moderna revestida de tradición cuando convenía, sino que buscaba, primero a Dios y segundo una vuelta al orden social católico perdido.
En mi opinión, aunque es cierto que el falangismo no es un fascismo en sí, creo que lo bueno que tiene no es nuevo (lo defendía y defiende el carlismo) y lo nuevo que tiene no es bueno (ideología, centralismo, romanticismo, nacionalismo endiosante, estatalismo y artificialidad positivista). El hecho de que el carlismo no tuviera entonces una "puesta al día" es falso. Pues en los años 20 y 30 se tocó la cuestión social y se adoptaron soluciones a los nuevos problemas post-revolución industrial. Falange nace como ideología moderna, con sus fundadores propios y hace un "mix" entre fascismo (ideología que no es más que la suma del socialismo económico y el nacionalismo liberal) y tradicionalismo hispánico. Pesando más la primera parte que la segunda. No es, por tanto, un movimiento que continúa una vivencia como sí lo es el tradicionalismo, sino una ideología artificial que, por cierto, jamás fue significativa en España ni contó con un apoyo social importante.
Marcadores