De acuerdo en casi todo, pero yo diría que no eran competencia, sino unos usurpadores y unos impostores. Y así sin duda lo veía José Antonio. La CEDA fue una organización derechoide que hizo algunos giños pseudofascistas, aunque en el fondo seguían siendo lo mismo, para tratar de impedir que los jóvenes con aspiraciones patrióticas y a la vez deslumbrados por el fascismo -como esa vía, en aquel entonces, novedosa para satisfacer dichas aspiraciones- pasaran a la Falange (que era, por lógica, el sitio en el que debían estar). Aunque hay que decir que ya antes de la Guerra muchos miembros de las JAP se pasaron a la Falange, como era natural que sucediese, y recordar que un tercio de los afiliados a la Falange en el febrero del 36 no tenía derecho a voto.
Con esto, me he acordado (sin poder reprimir la sonrisa) de aquella visión grotesca y sesgada que tiene la izquierda del fascismo como "una reacción del capital para detener el avance obrero". Sí, claro, por eso José Antonio se llevó tan bien con los capitostes de la derecha a medida que se desarrollaba la Falange (ni me imagino el número de supuestos "amigos" bien posicionados que luego resultarían no serlo), y por eso la Falange se presentó en solitario a las elecciones del 36; por descontado sin retirar ninguna candidatura para, supestamente, favorecer a las candidaturas "antimarxistas" (lo que no les impidió hacer correr miserablemente ese bulo, tal como denunciaría posteriormente José Antonio). Y eso por no hablar del caso de Rumanía, donde la Guardia de Hierro fue hostigada incansablemente por los conservadores hasta ser literalmente aniquilada por Antonescu (que desde luego no era de los del puño en alto) unos pocos años después del brutal y miserable asesinato del Capitán Codreanu por instigación del rey de Rumanía.
Bueno, veo que he hecho una desviación de una desviación del hilo, pero no me he podido contener.
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