Cita Iniciado por brua Ver mensaje
No me conformó del todo. Creí que iba a ser más directa y profunda.

Yo ya tengo mi opinión, a decir verdad. Sistema tradicional es aquel de la Edad Media, la cúspide de nuestra civilización.



Pero a eso voy cuando digo que Ayuso es pragmático. Está bien, el modelo medieval es el ideal, pero ¿cómo hacer para reconstruirlo? ¿No es pura especulación? ¿No es una utopía? De eso habla raolbo... Y comparto lo que Ud. dice, de que no hay que desdeñar lo que dicen las profecías: "Al fin, mi Corazón Inmaculado triunfará, y habrá un tiempo de Paz". El Reino de Dios volverá en su plenitud, eso es innegable (y de paso aprovecho para reprochar, de forma deferente, a algunos foreros, que rechazan las perspectivas escatológicas en el análisis político, lo que me parece desacertado) pero... ¿de qué manera? Tal es la cuestión. ¿A través de Estados auténticamente soberanos, defensores del bien común y del interés nacional, como han surgido propuestas en los últimos tiempos? ¿O por intermedio de la globalización? El Estado tiene un nacimiento poco feliz, sí, mas, ¿no será un elemento de transición?

Adelanto mi opinión: veo más factible la restauración de la cultura cristiana por intermedio de los Estados (con Ayuso) que a través de la globalización: si el Estado es malo, la globalización es diabólica. Se dará un proceso a la inversa, quizá. Pero son puras especulaciones. Lo seguro es que Nuestro Señor triunfará, y hay que tener Fe en ello (posición parecida he tomado respecto al reconocimiento de la FSSPX). Rezar, rezar y rezar...

(Del tema Trump, como dice Ud., es menester ocuparse en un hilo aparte).
Es así. Desde el punto de vista escatológico, lo cierto es que subsisten "naciones": "Y sucederá que todo sobreviviente de todas las naciones que fueron contra Jerusalén subirán de año en año para adorar al Rey, Señor de los ejércitos, y para celebrar la fiesta de los Tabernáculos." (Zacarías 14, 16) , "Y él juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos; y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra" (Miqueas 4. 3-5) , "De la que cojea haré un remanente, Y de la descarriada una nación poderosa, y Yahvé reinará sobre ellos en el monte Sión Desde entonces y para siempre" (Miqueas 4, 7), ``Y la soberanía, el dominio y la grandeza de todos los reinos debajo de todo el cielo serán entregados al pueblo de los santos del Altísimo. Su reino será un reino eterno, y todos los dominios le servirán y le obedecerán." (Daniel , 7, 27).
A estas y otras múltiples citas, pueden sumarse las de algunas revelaciones privadas, como las del P. Bernardo de Hoyos S. J. del Sagrado Corazón: "Reinaré en España y con más veneración que en otras partes" o las confidencias de Nuestro Señor a la Hermana Lucía respecto de Alemania en 1940: "Volverá a mi rebaño, pero ese momento todavía es lejano. Se aproxima, es cierto, pero lentamente, muy lentamente. Y los Corazones de Jesús y de María reinarán allí con esplandor".