No lo hará, porque no le interesa lo más mínimo. A él solo le mueven las historietas de
"Conan el Cántabro", o de algún que otro modelo de Astérix de su tierra
(quizás, el bandido Corocotta...) que supiera expulsar a los romanos y que, de paso, siglos después finalizara, el solito y sin la ayuda de nadie, la expulsión del moro. Y SOBRETODO que supiera hacer todo ésto sin tener que crear el molesto Condado de Castilla
(¡qué solemne tontería, y qué pérdida de tiempo...!), que tantos quebraderos de cabeza habría de darles a sus pobres descendientes autonómicos del futuro régimen juancarlista.
Nuestro amigo, está dispuesto a ir casa por casa, pueblo por pueblo, Villa por Villa... magnetófono en ristre, tal y como en Castilla hiciera el famoso etnógrafo
Joaquín Díaz... No para dejar a buen recaudo, bajo registro sonoro, los cantares, romances, jotas y coplillas castellanas
(que a él nada le interesan), sino para preguntarle a sus gentes si se sentían castellanas o no se sentían. Así ha ido coleccionando todos sus conocimientos.
Y es que, también ha entrevistado a los muertos... ¡Ha hecho un trabajo ímprobo!.
Un saludo
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