Madariaga era un convencido liberal, y como tal habla; en la línea de lo que sería hoy un Ignacio Camuñas o González Quirós, pura imitación anglófila y papanatismo europeísta. Hace gracia que no comprendiese las muestras de duelo del pueblo español por el Caudillo, que le llevó a la prosperidad durante tantos años; como politólogo liberal debió conocer las cifras macroeconómicas.
Lo de llamarle "el más funesto de la historia de España" no se lo cree NI ÉL; pero ¿Qué iba a decir?...eso sí, intelectual era, porque al menos decía cosas coherentes como:
Cuánta impostura hay en España (antes y ahora).“hay unas fuerzas oligárquicas que gobiernan en nombre del pueblo”. Madariaga, además, nos ha recordado que no puede haber democracia sin demagogia… que “el parlamentarismo está inclinado hacia la demagogia”.
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