Cita Iniciado por Leolfredo Ver mensaje
Pues de algún lado saldrán, no creo que surjan por generación espontánea.

Los que estáis o habéis estado en el activismo político patriota supongo que tendréis alguna hipótesis. Los habéis tenido que ver venir. Sería interesante ver la moviola de la jugada.
Yo milité en Fuerza Nueva, más aún, fui un "liberado" lo que puede dar pie a imaginar el grado de implicación, y las ideas en la gente estaban bastante más claras que hoy. Mi base es la carlista por tradición familiar de varias generaciones, pero yo era más inquieto y eso en un contexto político muy complicado, tanto como lo es hoy, pero muy diferente en sus planteamientos y consecuencias fue causa de que me moviese en esos ámbitos. Entonces no éramos nacionalistas, éramos patriotas, hoy son nacionalistas "patriotas constitucionales" en expresión aznarista. Entonces no había una EU, había si, una Europa más comercial, pero no política, hoy existe una conciencia europea como patria con signos identitarios comunes a toda esa generación espontánea que ha surgido en unos cuantos años.

¿Es posible recuperar aquél espíritu? En mi opinión no, porque nosotros éramos los últimos del Movimiento del 18 de Julio. Además, entonces había dos bloques: la URSS y sus Estados satélites, y EEUU y la OTAN, y no nos gustaban ninguno. Pero China, India, Brasil, Pakistán ni, por supuesto la UE, pintaban nada fuera de sus fronteras. Había, si, una Cuba castrista, las guerras árabe-israelíes, o potencias industriales a las que se admiraba, como Japón, pero el mundo era diferente y la gente era distinta. En España, con un cierto grado ya de apostasía, no era lo que se ve hoy, había respeto por la Iglesia y por la fe. Había Prensa que se podía leer, había gente que había pasado hambre, necesidad y que no querían ni oír hablar de más muerte y destrucción. Hoy la gente ha olvidado que el escenario bélico principal de las dos Guerras Mundiales ha sido Europa (sólo en la IIGM se trasladó al Pacífico también) con millones de muertos, con millones de desplazados, con millones de heridos y damnificados. Y hoy la gente se vuelve a liar en discursos destructivos y retrógrados, en lugar de encontrar los modos de transformar esas estructuras y reconvertirlas en la idea de Cristiandad. Pero no, eso no cuela, porque ese identitarismo es ateo, profundamente ateo.