Fuente: El Pensamiento Navarro, 10 de Marzo de 1971, página 9.



MÁRTIRES DE LA TRADICIÓN: HÉROES ANÓNIMOS


Vistos, a tantos años, los hombres que pasaron por las pruebas de fidelidad a unos principios heredados y acrecentados con una vida ejemplar, toman su forma y se destacan con sus relieves peculiares a nuestra consideración.

Muchas veces pensamos que parece mentira… ¡qué hechos tuvieron que vivir, y cómo respondieron con su conducta! ¡Qué preponderancia tan enorme adquieren sus actos, analizados a la luz de nuestro conocimiento actual!

Lucharon denodadamente por sus ideales; vivieron con su conducta intachable, respondiendo a las insidias y dobleces; prefirieron perder su hacienda y sus vidas antes que rendir pleitesía y acatamiento a formas extrañas y denigrantes del honor.

Según quien enfoca la historia, y según sus gustos y prejuicios, pone a los seres su baldón; por eso, los hechos históricos debieran estudiarse a través de versiones variadas e imparciales, y sopesar las causas que han seguido a los hechos acaecidos y relevantes de nuestra historia.

Algunas personas, irreverentes, trocean la historia, y una misma causa, según un tiempo determinado, es diferente en su esencia. Para éstos, el mismo valor tiene el error que la verdad; sólo les importa lo que queda triunfante: lo aplauden, lo visten, lo glorifican, y se alzan en servidores y aduladores que presentan las cosas al agrado del que está por encima de ellos; protestan lealtad mientras les da la cuerda de sus puestos de privilegio; removidos de su función, protestan desacuerdos pretéritos.


HÉROES SIN CLAUDICACIONES

Por eso, al paso del tiempo, se agigantan esos héroes, para muchos anónimos, que no supieron de dobleces y sí de entrega; que no entró en ellos el cálculo de los beneficios y rentas; que privaba en ellos la esperanza en un mañana mejor para todos, aunque ellos dieran su juventud y su vida; contentos por el servicio prestado, quedaban satisfechos cuando les llegó la hora de morir por diferentes caminos: en los frentes, en las cárceles, en el exilio.

Desde aquí os honramos, porque vuestro esfuerzo no será baldío: los mártires engendran héroes; los héroes, hijos agradecidos; y siempre habrá gentes que reconozcan vuestro sacrificio y lo pongan en práctica, llenos de vuestro mismo ideal y espíritu cristiano.

Luchasteis en vuestro tiempo por la civilización cristiana (hoy tan mediatizada y perseguida); por vuestro ideal carlista, que nunca os faltó; así ganasteis la gloria por merecimientos propios, limpiamente, y el honor que os reconocemos como beneficiarios que somos de vuestros méritos.


«GLORIA Y HONOR A LOS MÁRTIRES DE LA TRADICIÓN CARLISTA»

A los héroes carlistas
henchidos de santa Fe
como el cantar de la jota
a los héroes carlistas
tenemos en la memoria
y su esfuerzo consumado
por su Dios y por su Rey
no se verá defraudado
por los que admiran su ley
honor y honra nos legaron
en testamento de amor
para luchar con denuedo
si llega un nuevo baldón.






GONZALO LÓPEZ

(Villafranca)